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Decoración

En Palermo Zoo: te mostramos la casa de una ceramista y sus detalles únicos

Carmen Güiraldes
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13 de agosto de 2019  • 11:59

Leticia Gagetti es la mujer detrás de las manos que hacen OWO Cerámica. Es historiadora, pero antes estudió Arquitectura. Le costó encontrar su vocación, dice, porque todo lo que le gusta está en esa zona donde el arte se vive como un proceso, un rastro de producción humana, pero para el caso puede ser cualquier carrera, o casi. Hasta que un día viajó a México y se enamoró de su cerámica. Cuando volvió, el que era su novio entonces le regaló un curso de un mes en la galería Patio del Liceo, y después se pasó al taller Idearios, en Villa Crespo, donde empezó a sentir que podía plasmar cualquier idea en cerámica. Y así nació Owo, una marca que vende a través de su web y en los locales Hermanas Caradonti Home y Salmón Tienda.

Sus piezas son esa clase de elementos que transforman cualquier situación en algo más lindo. "Owo quiere decir 'mano' en yoruba, un idioma africano. Me gustan las cosas hechas a mano porque nos hacen conscientes de cómo consumimos y de las causas que apoyamos. Cuando empezás a fijarte en quién está atrás de cada cosa, ya no podés ser indiferente".

"La cerámica es un proceso circular que no tiene desperdicios".

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Crédito: Producción de Flor Vicente Lago.

Son tres ambientes en Palermo Zoo, no muchos metros, pero bien pensados. El living está integrado a la cocina y ambos dan a la calle. En el aparador, Leti guarda todas las piezas de cerámica que produce o compra por el mundo, y las despliega sobre la mesa cuando vienen amigos. "Me levanto, me hago un mate, leo el diario y trato de sacarme de encima todo lo que demande usar el celular, porque después ya entro al taller y me ensucio las manos. Al mediodía corto, cocino algo rico y vuelvo a leer los diarios, me obsesiona. Trabajo en el taller hasta que se va la luz".

Crédito: Producción de Flor Vicente Lago.

La mayoría de los muebles de su casa los compró en casas de antigüedades de Tandil, donde nació y vivió hasta que se mudó a Buenos Aires: el aparador, por ejemplo, o la mesa del living. "Amo los ambientes cargados. Puede que me falten superficies de apoyo, pero me gusta que los espacios cuenten cosas".

"Elegir usar piezas hechas a mano es entablar una relación de respeto con los objetos".

Soñar

Crédito: Producción de Flor Vicente Lago.

"No le hice nada a esta casa. Cuando llegué, hace un año y medio, estaba así como está, pintada de blanco. En ese momento, decidí que la voy a ir armando en la medida en que la vivo, porque ya me pasó una vez de comprar muebles apurada y no me salió nada bien. Aprendí que es mejor ir construyendo, tomar las decisiones en el momento en que hay que tomarlas, no adelantarse. Hay cosas que no están resueltas, y es porque todavía no encontré lo que va ahí", dice Leti convencida.

Sobre la cama, una colcha blanca y almohadones haciendo juego (Anthropologie). El cubrecama azul es una tela decorativa asiática bordada en hilos de seda que se llama Suzani y que Leti compró en Israel. La planta es de Ciudad Naturaleza.
Sobre la cama, una colcha blanca y almohadones haciendo juego (Anthropologie). El cubrecama azul es una tela decorativa asiática bordada en hilos de seda que se llama Suzani y que Leti compró en Israel. La planta es de Ciudad Naturaleza. Crédito: Producción de Flor Vicente Lago.

El cuarto lo usa solo para dormir; si tiene ganas de relajar un rato, prefiere el living, tirarse en el sillón y proyectar una película de Godard en la pared. La mesa de luz es una bandeja que compró por MercadoLibre, a la que le mandó a hacer las patas con ese espíritu de vivir y volver a vivir que la atraviesa.

Trabajar

A la izquierda, un bowl que compró en Fez, Marruecos. A la derecha, una tabla de su línea Rock
A la izquierda, un bowl que compró en Fez, Marruecos. A la derecha, una tabla de su línea Rock Crédito: Producción de Flor Vicente Lago.

"Encontrar el estilo propio lleva un tiempo, porque al principio en el taller te limitás a copiar. Así fue que en un momento decidí instalarme en el quincho de la casa de mis padres en Tandil y producir durante tres meses con distintas técnicas. Como acá no hay tan buenos esmaltes comerciales, busqué la identidad de Owo con las manchas, el calado, todo muy intervenido". Lo espontáneo es marca registrada de su cerámica.

En el taller, tanto la mesa de carpintero como el banco y el canasto de panadero son antigüedades encontradas en Tandil.
En el taller, tanto la mesa de carpintero como el banco y el canasto de panadero son antigüedades encontradas en Tandil. Crédito: Producción de Flor Vicente Lago.

Ahora está trabajando en una línea más geométrica en colores vivos y dice que su fuente de inspiración la encuentra, sobre todo, en el arte. "Ahora en mi cabeza tengo millones de ideas y una lista larga de pedidos de locales deco que quieren vender mis cerámicas. Por eso estoy armando una estructura tercerizada, porque cada pieza lleva mucho tiempo, de horno, de torno.

Qué mirar

@anawesterlundceramics: "Es una portuguesa que dejó su carrera de finanzas para dedicarse a su pasión por la cerámica".

@julianalopezmay: "La sigo porque me encanta cocinar y porque transmite un montón en todo lo que hace".

@rachelsaundersceramics, @tantrimustikaceramics: otras ceramistas jóvenes que hacen cosas interesantes y que Leti sigue.

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