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Escocia: un viaje a la tierra de las Highlands y las leyendas medievales

María Celia Achiary
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8 de junio de 2019  • 22:32

Cuando pienso en Escocia -quizá les pase lo mismo que a mí-, lo primero que se me viene a la mente son hombres hermosos vistiendo polleras a cuadros y tocando la gaita. Y si dejo volar un poco más la imaginación, seguramente me vea parada en las filas de William Wallace -el protagonista de Corazón valiente, que interpretó Mel Gibson en los 90- o en un tórrido romance on the rocks con Jamie Fraser, el protagonista de Outlander. También, claro, se me vienen flashes de las pelis de Harry Potter o de algunas escenas de Game of Thrones, rodadas en estas tierras medievales.

Es que todo es así de mágico en estas tierras: la naturaleza se entremezcla con la cultura celta -aún intacta-, castillos medievales, leyendas románticas, historias de monstruos y fantasmas, lagos kilométricos y montañas que llegan al cielo. Por eso, la mejor manera de recorrer Escocia, sin dudas, es perdiéndose en las rutas, descubriendo pueblitos con encanto y dejándose sorprender por los paisajes escoceses. Para esto, lo ideal es que alquiles un auto -atenti, que se manejan del lado izquierdo- y te largues a la aventura, frenando cuantas veces necesites para sacar todas las fotos que se te ocurran y disfrutando los distintos rincones a tu ritmo.

EDIMBURGO

Típicas cabinas telefónicas del Reino Unido en la Royal Mile de Edimburgo.
Típicas cabinas telefónicas del Reino Unido en la Royal Mile de Edimburgo. Crédito: María Celina Achiary y archivo de Revista Lugares.

Conocida como la "Atenas del norte" por su arquitectura griega, esta ciudad de museos, palacios y cementerios antiguos te invita a sentirte protagonista de un cuento medieval. El pasado está presente en cada esquina: las calles adoquinadas y los callejones estrechos son testigos de los miles de turistas que se encariñan cada día con esta ciudad. Pese a su carácter de capital, esta ciudad está llena de vida, siembre vibra con muy buen ambiente y festivales culturales durante todo el año, a pesar de ser tranquila y encantadora. Una gran ventaja es que puede recorrerse tranquilamente caminando.

Los 5 imperdibles

  • Castillo de Edimburgo: es el monumento más famoso de Escocia, con un perfil imponente que llama desde lo alto de la capital. Se puede visitar por dentro (todos los días de 9.30 a 17, por unos ?7,5), pero, sin duda, lo mejor del castillo son las vistas increíbles de toda la ciudad.
  • Royal Mile: es la calle más famosa y se extiende entre el castillo y el Parlamento escocés. Tiene exactamente 1,8 kilómetros, que equivalen a una milla escocesa (llamadas "royal miles"). Cuenta con tiendas, museos, cafeterías y restaurantes. Recomiendo caminarla sin apuro para vivir la ciudad entre artistas callejeros, personajes alternativos y rastros propios de la década del 80, cuando Edimburgo era la capital del under europeo.

La vibrante Victoria Street, conocida por sus tiendas exclusivas, bares de ensueño y fachadas de colores.
La vibrante Victoria Street, conocida por sus tiendas exclusivas, bares de ensueño y fachadas de colores. Crédito: María Celina Achiary y archivo de Revista Lugares.

  • Calton Hill: las mejores vistas de la ciudad se obtienen desde la colina de Calton Hill, con la Old Town y la New Town a tus pies y el inconfundible Castillo de Edimburgo de fondo. La mejor hora para subir es al atardecer. ¿Cómo llegar? Lo ideal es caminar por Waterloo Place desde Princes Street (son unos 10 minutos). También te llevan los siguientes autobuses: 15, 25, 104 y 113 (parada de Saint Andrew's House).
  • Palacio de Holyrood: actualmente es la residencia oficial de la reina Isabel II de Escocia. Podés recorrer las salas de estilo barroco de la casa real y las ruinas de la abadía de Holyrood. Si querés descubrir secretos e intrigas aristocráticas, historias de traiciones y asesinatos, pasadizos y túneles escondidos, no dudes en comprar tu entrada (cuesta ?17,78 por persona).

El encanto escocés, presente en cada fachada de la ciudad.
El encanto escocés, presente en cada fachada de la ciudad. Crédito: María Celina Achiary y archivo de Revista Lugares.

  • Dean Village o "Water of Leith Village": ¡esto es visita obligada! Es un barrio de cuento con casitas de piedra a pocos metros del centro. Antiguamente fue una aldea, pero hoy está integrado con la ciudad. Es un oasis de tranquilidad a orillas del río Leith. Para llegar, podés caminar bajando por Princes Street y girando en dirección al río Leith en Queensferry Street (son unos 10 minutos).

¿Querés ser una noble escocesa?

Crédito: María Celina Achiary y archivo de Revista Lugares.

¿Sabías que por solo ?36 podés comprar una parcela de tierra y convertirte en un noble escocés? Podés comprar un metro cuadrado de tierra en Escocia y obtener el título de lord o lady de las Highlands. Al comprar una parcela recibís tu título con un documento en el que figura tu nombre, información y fotos de tus tierras, escritura de la propiedad, acceso de por vida a Keil Hill (en el bosque Glencoe) y el uso de los senderos en las 2000 hectáreas de terreno.

La iniciativa surgió como un proyecto de conservación ecológico que pusieron en marcha un padre y su hija, Peter y Laura Bevis. Adquirieron dos reservas naturales -cerca de mil metros cuadrados- para fragmentarlas en diversas parcelas y hacer más difícil su explotación urbanística o comercial. www.highlandtitles.es/compre-una-parcela.

Minidiccionario en gaélico escocés

  • "Hola": dia dhuit (literalmente, "Dios contigo").
  • "Adiós": slán leat (lo dice el que se queda)/slán agat (lo dice el que se va).
  • "¿Cómo estás?": ¿conás atá tú?
  • "Estoy bien": tá mé go maith.
  • "Gracias": go raibh maith agat.
  • "Disculpe": gabh mo leithscéal.

Datos útiles para moverte en Edimburgo

Transporte público: si hacés más de dos viajes en bus en el día, conviene comprar un Day Ticket, un abono ilimitado de un día que te permite subir a tantos buses como quieras.

Horarios: la mayoría de los lugares cierran temprano, alrededor de las 17 (excepto restaurantes, pubs y algunos locales turísticos).

ROADTRIP A LAS HIGHLANDS

Explosión de colores camino a las Highlands, en los campos de colza.
Explosión de colores camino a las Highlands, en los campos de colza. Crédito: María Celina Achiary y archivo de Revista Lugares.

Una vez que ya descubriste y te enamoraste de la capital, estás lista para adentrarte en las llamadas Tierras Altas (Highlands) y para eso, te propongo una ruta de tres días con todo lo que no te podés perder en esta región tan mítica. No te olvides de preparar una buena playlist para el camino ni de tener tu cámara a mano. ¿Estás lista para una aventura de película?

  • Día 1: Pitlochry - Inverness - Lago Ness - Castillo Urquhart

A unas tres horas y media de Edimburgo se encuentra Inverness, la capital de las Highlands y la puerta de entrada al extremo norte del territorio escocés. Es la parada estratégica para visitar el famoso lago Ness y el Castillo de Urquhart y también ideal para pasar la noche en uno de sus tantos bed and breakfasts.

Pero antes de llegar a Inverness, no te pierdas de hacer un desvío estratégico y hacer una paradita por Pitlochry, un pueblito típico de la región elegido por la reina Victoria para sus vacaciones en Escocia. No dejes de acercarte al Castillo de Blair, que fue el motivo para que la reina Victoria llegara a esta zona de las Tierras Altas.

Urquhart, el castillo custodiado por el mítico monstruo del Lago Ness.
Urquhart, el castillo custodiado por el mítico monstruo del Lago Ness. Crédito: María Celina Achiary y archivo de Revista Lugares.

La siguiente parada es el mismísimo Ness, que probablemente sea el lago más famoso del planeta gracias a la leyenda del enorme monstruo que lo habita, Nessie. Se extiende a lo largo de 37 kilómetros y su punto más profundo alcanza los 230 metros. ¿Realmente existe esta criatura marina? Bueno, esto sigue siendo una gran incógnita. Hay quienes defienden a muerte su existencia y otros que se empeñan en encontrar explicaciones a los múltiples avistamientos que tuvieron lugar a lo largo de los siglos.

El lago se puede recorrer desde el este o el sur. Si preferís tener otra perspectiva, hay un camino para excursionistas, el South Loch Ness Trail, que bordea la parte sureste del lago. Otro lugar con buenas vistas para parar es Fort Augustus, en el extremo sur.

A orillas del lago y con una ubicación privilegiada, están las emblemáticas ruinas del Castillo Urquhart, uno de los más fotografiados del país. Realmente el lugar es imponente, con un verde furioso típico de esa región. Aunque hoy en día queda muy poco de su fortaleza, los carteles informativos ayudan a reconstruir las estructuras de piedra de aquel entonces, aunque sea con la imaginación. Si vas en auto, queda justo en la ruta A82 que bordea el lago Ness. Pero también podés llegar caminando desde el pueblo de Drumnadrochit, a unos 45 minutos (3,7 km) por la ruta A82. Visitarlo cuesta unos ?14.

Ruta por Glencoe, el valle más famoso y espectacular del país.
Ruta por Glencoe, el valle más famoso y espectacular del país. Crédito: María Celina Achiary y archivo de Revista Lugares.

  • Día 2: Isla de Skye - Castillo Eilean Donan

Cruzando el puente de Skye por la carretera A87, se llega a la llamada "Isla de las Hadas", en donde los acantilados son los máximos protagonistas, además de sus cascadas, castillos y pueblitos con encanto. Entre las atracciones preferidas de los turistas están el Castillo de Dunvegan, Neist Point (con su emblemático faro blanco y el acantilado del fin del mundo) y el acantilado de Kilt Rock -su nombre se debe a que en las rocas pueden verse los colores de la típica pollera escocesa, llamada kilt-. Y no te pierdas pasar por Portree, un pequeño pueblo pesquero con casitas de colores que también es un must de esta isla. También recomiendo dormir en este pueblito.

Crédito: María Celina Achiary y archivo de Revista Lugares.

Al día siguiente, podés visitar otro highlight de esta zona, que es el castillo Eilean Donan, protagonista de películas como Highlander y Corazón valiente; es uno de los más emblemáticos de Escocia y una parada obligatoria si estás por la zona. Para ver el castillo desde lo alto, antes de llegar toma el desvío hacia Dornie y después el camino señalizado en la ruta como Carr Brae View Point, que es un mirador con vistas increíbles.

  • Día 3: viaducto de Glenfinnan - Castillo de Stalker - Castillo de Doune - Stirling

Quizás antes del éxito de Harry Potter nadie se acercaba al viaducto de Glenfinnan, esta construcción de 21 arcos tan imponente. Pero ¿por qué señalamos al mago como culpable? Este atractivo turístico se hizo famoso por su aparición en sus películas. Por ahí pasa el tren a vapor Jacobite, rebautizado como "Expreso de Hogwarts" en camino a la escuela de magia. El tren funciona de mayo a octubre y tiene sus horarios. Muchos prefieren comprar el ticket (?43) para hacer el recorrido, pero también es un buen plan verlo pasar desde afuera por el viaducto.

Viaducto de Glenfinnan: por acá pasa el tren que lleva a Harry Potter a la escuela de magia.
Viaducto de Glenfinnan: por acá pasa el tren que lleva a Harry Potter a la escuela de magia. Crédito: María Celina Achiary y archivo de Revista Lugares.

La siguiente parada es el Castillo de Stalker; más que un castillo, es una casa-torre en ruinas. Lo que lo hace tan especial es su ubicación en un islote en medio del Loch Linnhe. Lo normal es verlo desde la ruta o desde el Castle Stalker View Cafe, mientras te tomás un cafecito (¡sumale unas gotas de scotch!). Este castillo fue escenario de películas como Los inmortales o El Santo Grial, de los Monthy Python. Es una propiedad privada y pocas veces suele estar abierto al público.

Para sentirte un ratito la reina de los dragones, no te pierdas de visitar el castillo de Doune. Esta fortaleza medieval (a 13 kilómetros de Stirling), que remonta sus orígenes al siglo XIV, también fue escenario de series como Outlander o Game of Thrones. Está muy bien conservado y vale la pena la visita (aprox. ?7). Si entrás, no dudes en perderte en su laberíntica red de habitaciones, pasillos y escaleras en forma de caracol.

Y para cerrar el roadtrip, la última parada es Stirling, la antigua capital escocesa. Aunque tiene varias cosas para visitar, sin dudas, el protagonista de la ciudad es su castillo, serio e imponente, con años de tradición ligada a la historia militar del país. La posición dominante del castillo y su ubicación geográfica, justo en la frontera con las Tierras Altas, convierten a Stirling en uno de los lugares estratégicos más importantes del país. Se dice que, en época de guerras, se escuchaba mucho la frase: "El que controla Stirling, controla Escocia".

Dormir en lugares alternativos

Glamping: para disfrutar de la naturaleza, es la forma de acampar del siglo XXI y puede darse de muchas maneras, entre ellas: cabañas, "wigwams", cabañas en los árboles, tipis y yurtas.

* Wigwam Holidays Mains Farm. Stirling. Desde £48 por parcela por noche (2 personas).

* Skye Eco Campanas Gmapling. Dunvegan. Desde £98 por noche (3 personas).

Kirks: es el nombre que reciben las iglesias en Escocia. Fueron reconvertidas en un tipo de alojamiento y suelen ofrecer una amplia gama de excelentes instalaciones para ayudarte a sacar el máximo partido a tus vacaciones.

* Parrandier - La Iglesia vieja de Urquhart. Cerca del Castillo de Urquhart. £51 por persona y por noche (desayuno incluido).

* Glenkirk alojamiento y desayuno. Cerca del lago Ness. Desde £45 por persona por noche.

Castillo escocés: ¿a quién no le gustaría dormir como una reina? Hay varias opciones para hacer realidad tus sueños.

* Bunchrew House Hotel. Inverness. Desde £130 por habitación por noche.

* Glenardoch Casa. Cerca del Castillo de Doune. Desde £65 por persona por noche.

Cómo llegar

Desafortunadamente, todavía no existe una ruta directa que una Argentina con Escocia. Lo ideal, en este caso, es tomarse un vuelo a alguno de los principales aeropuertos de conexión europea (Londres, París, Frankfurt, Barcelona o Madrid) y luego volar hacia Escocia en una aerolínea low cost. Las más conocidas son: Easyjet, Vueling, Norwegian, Ryanair y Flybe. Si bien Escocia cuenta con varios aeropuertos (Aberdeen, Glasgow, Inverness y Edimburgo), recomiendo llegar a Edimburgo para comenzar el recorrido desde esta ciudad.

Viví tu propio Outlander

Si te devoraste la saga de Diana Gabaldon y seguiste de cerca las aventuras de Claire y Jamie por Escocia, aprovechá para sentirte un ratito en esa gran historia de amor (aunque no te aseguramos que te vayas a cruzar con el beautiful scottish de Sam Heughan, aunque nunca se sabe...). Acá te damos algunas locaciones para que aumenten tus chances:

Callanish Stones: es la formación rocosa que en la serie llaman "Craigh na Dun". Para visitarlas, tenés que ir a un pueblo rural llamado Callanish.

Midhope Castle: es Lallybroch, la residencia de Jamie Frasier, una casona señorial del siglo XVI situada en la aldea de Abercorn. Visitarla por fuera es gratis, entrar cuesta £3,50. hopetoun.co.uk

Castillo de Craigmiller: es el lugar que dio vida a la prisión Ardsmuir en donde Jamie es encarcelado después de la Batalla de Culloden. Queda en Edimburgo. historic-scotland.gov.uk

Data útil

  • Moneda: libra esterlina (GBP).
  • Idioma: inglés, aunque también se usa el escocés o gaélico.
  • Enchufe: de tres clavijas planas.
  • Voltaje: 240 V/50 Hz.
  • Propinas: no son obligatorias, pero en restaurantes se suele dejar un 10-15% del total.
  • Tarjetas: en casi todos los locales aceptan.
  • Cuándo ir: los mejores meses para visitarlo son mayo, junio o septiembre, ya que son poco lluviosos y los días son largos. Ideal para hacer todas las actividades al aire libre que propone su geografía. Por otro lado, al no ser temporada alta, los precios son más accesibles.
  • Conducir por la izquierda: al igual que en el resto del Reino Unido, en Escocia se circula por el carril izquierdo, es decir que el volante está a la derecha. Los pedales están en el mismo orden que en cualquier auto (acelerador a la derecha, embrague a la izquierda, freno en el centro), así que lo único que tenés que aprender es a manejar el cambio con la mano izquierda. Al girar, acordate de ubicarte sobre la izquierda, ya que la costumbre hará que, inconscientemente, te coloques a la derecha. Y sobre todo, tomátelo con calma y no pises demasiado el acelerador si no estás segura.

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