Esos ámbitos de la movida madrileña

El cine de Pedro Almodóvar, inagotable fuente de divertidas ideas decorativas
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1 de diciembre de 2001  

Colores estridentes, boleros y desenfado: una tríada que nos hace pensar en las realizaciones de Pedro Almodóvar. Este director supo tomarles el pulso a los años 80 hasta dar forma a un universo estético inconfundible. De la mano del kitsch (esa exaltación del mal gusto y lo sobrecargado, característica de la mirada posmoderna) y sin sacarle el cuerpo a la pasión, construyó una filmografía abundante y polémica. Este espíritu se manifiesta en cada puesta en escena. Las particulares criaturas del realizador español transitan por espacios, departamentos y casas acordes con ellas. Aún más: podríamos aventurar que el éxito del estilo Almodóvar colaboró con la creciente aceptación de los colores fuertes como parte de la decoración de nuestras viviendas.

Un caso emblemático

Mujeres al borde de un ataque de nervios , película realizada en 1987, que le valió numerosos premios y una nominación al Oscar, constituye un buen ejemplo de lo dicho. Es, además, un film en el que la mayoría de las acciones giran alrededor de un departamento. El ático de Pepa (Carmen Maura), alquilado en la cumbre de su historia de amor con Iván (Fernando Guillén), y del que querrá desprenderse una vez fracasado el romance. Esa vivienda será escenario de las idas y vueltas de los personajes, además de unos cuantos equívocos y escenas previas al ataque de nervios del título. Tiene una inmensa terraza, rebosante de plantas y de piso rigurosamente colorado. De este color también es el teléfono que, en un momento de ira, la protagonista arroja por sobre los macetones... para riesgo de los transeúntes que circulan unos cuantos pisos más abajo.

El fuerte temperamento de Pepa se refleja en su habitación. Tonalidades amarillas en las paredes, azul eléctrico en almohadones y colchas. Respecto del salón, es el territorio del naranja. El contraste se juega en el verde de las plantas de interior, un jarrón de dimensiones importantes y una mesita de plástico. El kitsch aparece en todo su esplendor de la mano de un desopilante personaje: el taxista que, en reiteradas ocasiones, transportará a la exasperada Carmen Maura. El vehículo es un derroche de artificio: tapizado imitación leopardo en los asientos y el volante, infinidad de pequeños juguetes de plástico colgando del parabrisas, detalles en peluche, tarjetas con ilustraciones melosas, improvisados revisteros en los que los diarios se sujetan con broches de ropa. Todo, además, al ritmo caribeño del mambo.

Un mundo, entonces, de personajes efervescentes, a los que el atento director perfiló cuidadosamente desde las actitudes y la vestimenta, sin dejar de atender, por supuesto, a los lugares en los que habitan.

De la mano del color

La creatividad de Almodóvar, deudora de los ajetreados tiempos de la movida madrileña, puede emularse desde estas tierras. Algunas propuestas.

  • Cuadros al óleo: motivo de zapatos rojos y leopardo, $ 250 (Vade Retro).
  • Zapato de cerámica: $ 25 (Vade Retro).
  • Jarras: con forma de pingüino, $ 20 (Vade Retro).
  • Sillones: de goma pluma, $ 150 (Vade Retro).
  • Silla tulipa: con base cromada, tapizada en cuerina naranja, $ 200 (Vade Retro).
  • Taburetes: en cuerina desde $ 55 (Quitapesares).
  • Floreros: en vidrio amarillo o naranja, desde $ 10 (Quitapesares).
  • Lámpara de PVC: desde $ 40 (Quitapesares).
  • Pintura al látex: diversos colores, lata de 4 litros, $ 20; 20 litros, 83,50 (Pinturería Amici).
  • FUENTES CONSULTADAS: Vale Retro: Thames 1612; 4834-6868. Quitapesares. Avda. Jorge Newberry 3713; 4551-7815. Pinturería Amici: Avda. San Juan 910; 4300-5410.

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