Estos ejercicios abdominales te van a ayudar a mejorar tu respuesta sexual

La técnica low pressure fitness integra la postura, la respiración y la conciencia corporal.
La técnica low pressure fitness integra la postura, la respiración y la conciencia corporal. Crédito: Gentileza de Move by Dorta, Madrid
Denise Tempone
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13 de mayo de 2019  • 17:35

En Europa, las clases de abdominales hipopresivos salieron de los consultorios de los fisioterapetuas, para encontrar su lugar en las grillas de prácticamente todos los centros de entrenamiento. Se ofrecen en salas de danza, en gimnasios, en estudios de yoga y centros estéticos. Contrario a las actividades físicas de moda , que ostentan movimientos desafiantes y discursos de superación, los hipopresivos hacen hincapié en la necesidad de una técnica más sutil, discreta, que permite ir adquiriendo control de partes del cuerpo que no se exhiben, sino que se sienten y que influyen incluso, en tu placer sexual. Estos abdominales resultan fundamentales para la contención y el correcto posicionamiento de los órganos internos y de ahí sus múltiples ramificaciones. No, no es la clase de actividad que exhibís en Instagram y sin embargo, cada vez está más de moda.

Lucía Colilla Briongos es instructora de hipopresivos de la boutique de entrenamiento madrileña del barrio de Salamanca, Move by Dorta. Es kinesióloga holística y cuenta con una especialización en la técnica low pressure fitness que trabaja integrando la postura, la respiración y la conciencia corporal. Ella revela que en España, los hipopresivos comenzaron a generar curiosidad luego de que algunas celebridades aseguraran haber recuperado su vientre plano luego de ser madres, gracias a ellos. Sin embargo, pronto el método se reveló eficaz no sólo para estas madres recientes, sino para mujeres del mundo runner y crossfitter que, aún sin haber pasado por una exigencia física tan grande como es dar a luz, comenzaron a descubrir que el entrenamiento de alto impacto estaba repercutiendo negativamente en sus órganos internos, engrosando sus figuras y afectando su placer sexual.

"Pensamos mucho en nuestro aspecto físico, en lo que marcamos y mostramos de nuestro cuerpo, pero rara vez reparamos en cómo nuestro entrenamiento, o falta de entrenamiento, afecta nuestras vísceras y nuestro suelo pélvico", explica. "El espacio interno entre nuestros órganos cambia de acuerdo a nuestras posiciones, ejercicio y esfuerzos. Nuestras vísceras llegan a comprimirse y a funcionar de manera distinta cuando no tienen suficiente espacio", observa. "Generalmente", revela, "comenzamos a percibirlo cuando el problema ya se manifiesta". Y se manifiesta cuando sufrimos dolores difusos, parecidos a los de intestinos y ovarios sin razón aparente, cuando descubrimos pequeños grados de incontinencia urinaria (al reírnos, estornudar o toser), o cuando sentimos molestias inesperadas al tener sexo.

La gimnasia hipopresiva no es la clase de actividad que exhibís en Instagram y sin embargo, por sus beneficios para la salud, cada vez está más de moda.
La gimnasia hipopresiva no es la clase de actividad que exhibís en Instagram y sin embargo, por sus beneficios para la salud, cada vez está más de moda. Crédito: Gentileza de Move by Dorta, Madrid

Ahora bien, como explica Lucía, las disfunciones en el suelo pélvico no siempre se dan por un distensión de la zona. Muchas veces también suceden por exceso de tono. La hipertonía del suelo pélvico es una excesiva tensión de los músculos de la zona perineal. Esta tensión produce dolores que pueden impedir realizar nuestras actividades diarias. En general, provoca sensaciones como ganas constantes de hacer pis, discontinuidad de micción y dolor en la zona lumbar. En el sexo, trae molestias durante las penetraciones profundas y en ciertas posiciones. Aunque la hipertonía tiene múltiples causas, es habitual verlo en mujeres que entrenan demasiado actividades que requieren mucha fuerza y rendimiento.

A nivel sexual, los hipopresivos ofrecen otro gran plus: para empezar, nos ayudan a identificar fácilmente los músculos internos que podemos controlar para nuestro propio placer, algo que, como explica Lucía, no muchas mujeres saben. Luego, según la instructora, hay que considerar los beneficios de la tonicidad que permite una mejor irrigación sanguínea y por ende, una mayor facilidad para llegar al orgasmo.

Ejemplos de ejercicios hipopresivos

Cuando controles la respiración, realizá el ejercicio que ves en la foto:
Cuando controles la respiración, realizá el ejercicio que ves en la foto: Crédito: Gentileza de Move by Dorta, Madrid

Tirate sobre una colchoneta con las rodillas semiflexionadas y la pelvis levemente flexionada hacia adelante. Desde esta posición, entrená la respiración de esta forma:

1. Inspira por la nariz y soltá el aire por la boca como si apagaras una vela. Al exhalar, contá hasta 6 lentamente. Empezá a notar como el vientre se pone duro.

2. Hacé 3 respiraciones de este tipo y en la tercera, cuando hayas soltado todo el aire, realizá una apnea: aguantá 8 segundos sin respirar, con la lengua pegada al paladar y notando cómo se abren tus costillas. Practícalo 4 o 5 veces.

3. Cuando controles la respiración, realizá el ejercicio que ves en la foto:

Colocá la pierna derecha sobre la izquierda y hacé presión con los talones hacia abajo, como si te quisieras elongar. Llevá los brazos por encima de la cabeza y juntá las manos. En esta posición, practicá la respiración anterior 3 veces, cambiá de pierna y de mano, y repetí otras 3.

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