Fast fashion vs. slow fashion

Susana Saulquin, socióloga especialista en moda
Susana Saulquin, socióloga especialista en moda Crédito: Gentileza Prensa
La socióloga de la moda Susana Saulquin analiza la situación actual de la industria indumentaria de la Argentina.
Sofía Quilici
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21 de abril de 2016  • 00:00

Cada temporada, las marcas buscan las mil y una formas para llamar la atención de sus consumidores. Cambian la disposición de la ropa, las prendas varían y las vidrieras se renuevan constantemente.

"Las marcas ya no pueden sacar 5, 6 o 10 mini colecciones como hacían antes. La forma más creativa que encontraron es alterar el ritmo de las prendas y así crear una ficción de cambio", explica la socióloga de moda, Susana Saulquin, quien además agrega que "de esta forma logran que el consumidor, cada vez que pase por el local, diga 'hay un conjuntito nuevo'".

Hoy en día las marcas masivas conviven con el diseño y la importaciones asoman cabeza ante la industria nacional. Susana resalta que estas ficciones que se generan son la consecuencia de estos factores, además de que "mucha gente viaja y compra afuera por la calidad que encuentra. Acá la calidad no es la misma por la existencia de los talleres informales".

fast fashion versus slow fashion

Crédito: Corbis

Al menos 5 veces por mes las marcas realizan cambios para generar una mayor atracción y aumentar sus ventas. Esta modalidad responde al tan llamado Fast Fashion "que no sólo es usar y tirar", como señala Susana. Su contraposición, el Slow Fashion, busca desplazarla. "Los diseñadores no cambian de forma constante, sino que incorporan el arte. Aumentan la creatividad. Se necesita de una enorme creatividad para innovar y allí la podemos encontrar".

Entonces, la eterna pregunta ¿cómo enamorar al consumidor? que las grandes marcas siempre se han hecho, ahora parece tener respuesta. "Hay que buscar que haya nuevas situaciones. Por ejemplo el no gender, el que las prendas sean neutras permite amortizar pero lo que realmente es importante es la creatividad", remarca Saulquin.

En la sociedad del espectáculo en la que vivimos, somos los mismos compradores los que buscamos estar atrapados constantemente por novedades e imágenes. Susana plantea que "las marcas deben hacer el ejercicio de conceptualizar que la sustentabilidad es lo que el planeta necesita y no la vamos a encontrar en el cambio constante. Aunque algunos teóricos creen que será, recién en 2050, cuando la ética predomine a la estética".

Sin embargo, la realidad supera las teorías y es tangible el tiempo que se necesitará para que el cambio asome por completo. "El reino de la moda fue tan espectacular, el consumismo que este generó, que la gente no quiere cambiar y por eso ellos son los primero que se sienten golpeados, porque ahora cada vez es más difícil acceder a ella", explica Saulquin y adhiere que "las marcas buscan la exclusividad mediante formas que no sirven, por ejemplo atraer a elite a través del precio. La clave no está ahí, sino en la originalidad y el diseño".

Entonces, ¿cuál es la solución? Susana sostiene que "para cambiar la mentalidad hay que apostar al sistema de la creatividad, no cambiar las prendas sino buscar una forma original de mostrarlas. Hay que apostar a la identidad del diseñador y la única forma de hacerlo es con innovación".

¿Cómo ves vos la moda actual? ¿Como consumidora, te parece que hubo cambios en los últimos tiempos? ¿Qué te gustaría que mejorase? También leé Mujeres de negro, el tono protagonista en los MTV Awards 2016 y Moda: diseño alternativo

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