Finanzas. 6 hábitos de dinero saludables para emprendedores

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14 de febrero de 2020  • 11:35

Si te cuesta administrarte o simplemente odiás el tema finanzas porque nunca te gustaron los números, esta nota es para vos. Pilar Pose , Leadership Coach & Freelance Marketing Consultant, nos cuenta todo sobre los hábitos saludables que pueden ayudarnos a tener una mejor relación con el dinero a la hora de emprender.

"El dinero no puede comprar la felicidad, pero la falta de dinero no puede comprar nada", dice el gurú de Instagram británico Jay Shetty en unos de sus podcasts. "El dinero no es todo, pero como ayuda", podrían responderle nuestros Auténticos Decadentes. Todos hemos perdido plata en la vida debido a malas decisiones financieras. Puede ser que como emprendedor hayas hecho mal tus cálculos y que eso haya achicado drásticamente tus márgenes de ganancia o que hayas gastado fortunas en ese último software que todos se rehúsan a implementar. Todos tenemos hábitos de dinero, buenos o malos. Así como todos tenemos una relación con el dinero y las creencias que tenemos dan forma a la relación que tenemos con él. Si frecuentemente pensás "no llegamos a fin mes", "soy malo administrándome" o "nunca voy a poder llevar a mi PYME al nivel que quiero", sin saberlo estás determinando tu relación con el dinero.

La primera pregunta para hacernos es "¿me manejo bien con la plata o pienso que hay espacio para mejorar?". Es uno de los ejes que usualmente muchos emprendedores con los que trabajo detectan como oportunidad para trabajar. El objetivo de esta columna es compartir un par de estadísticas que puedan ayudarte a identificar cuáles son tus principales oportunidades para mejorar, así como transformar en fortalezas los desafíos que la vida te presenta.

1- El ahorro

El primer punto para administrarte mejor es asegurarte de ahorrar antes de gastar y no al revés. Cuando recibís tus ingresos mensuales, ¿qué es en lo primero que pensás? Seguramente sea en cómo gastarlo: en esas nuevas máquinas que te gustaría incorporar a la cadena de producción, en ese regalo que te gustaría hacerle a tus empleados para festejar el crecimiento de tu start up o en esos avisos de Instagram que te van a ayudar a ganar más followers. Warren Buffet dice "gastá lo que te queda después de ahorrar". Suena tan básico y obvio, pero muchos no lo hacemos, pensando que algo va a sobrar y que es eso que siempre sobra lo que vamos a ahorrar. Incluso si en tu caso es una cantidad chica o insignificante, todo suma y con el correr de los años hace a la diferencia. Así que asegurate de decidir de antemano el porcentaje de tus ingresos que vas a destinar a ahorro. Idealmente, esta suma sería un 20%. Como profesional free-lance, entiendo que muchas veces es difícil, algunos meses muchas veces son impredecibles, pero no por eso dejo de tenerlo en cuenta. No importa cuánto ahorres, la clave es que empieces a hacerlo.

¿Sabías que la mayor parte de los gastos evitables son sumas pequeñas e insignificantes, como el cafecito que te tomas medio dormido en esa cafetería cerca de tu casa? Según el reporte de Acorns Money Matters, sólo el 5% de los millennials ahorra, mientras gasta más dinero en el café de todos los días que en sus planes de jubilación. ¿Alguna vez hiciste el cálculo de cuánta plata por año gastás en comprar botellas agua mineral en lugar de poner un filtro en la oficina? No estoy diciendo que dejes de darte en estos pequeños gustos, pero si que aproveches para revisarlos. Una pregunta para hacerte a la hora de comprar algo, puede ser ¿qué estoy realmente buscando al adquirir este bien o servicio?

¿Qué tan genial sería tener 100.000 pesos extra cada año, resultado de ahorrar unos 300 pesos por día? Se trata de forjar un nuevo hábito y agradecer por lo que podés llegar a ahorrar, aunque no sea mucho. Espiritualmente, el principio que rige es que cuando uno es agradecido por lo que tiene, llegan mayores motivos para ser agradecido.

2- Los gastos

Las personas con hábitos de dinero saludables, no gastan más del 25% en el alquiler. Es muy importante vivir y trabajar lugares que te inspiren, pero quizás sea más conveniente elegir espacios más reducidos e invertir sola una vez en objetos y muebles que los hagan atractivos. Te invito a preguntarte: ¿tiene el espacio que habito o el espacio en el que trabajo un impacto importante en mi salud emocional y mental? Porque si esa oficina tan amplia y luminosa está causándote un problema financieramente y está siendo una fuente de stress, preocupación y ansiedad, podría ser tiempo de buscar un nuevo balance.

3- La inversión en salud

Otro de los hábitos de las personas financieramente saludables es gastar hasta un 15% de sus ingresos en alimentos. Creo profundamente que tu salud está ligada a los alimentos que ingieras, al ejercicio que hagas y a las experiencias de wellness que consumas. Jetty dice: "si no gastás dinero en tu bienestar, vas a terminar gastándolo cuando te enfermes". La alimentación saludable representa un costo alto, sobre todo cuando elegís ingerir alimentos orgánicos o no procesados. No obstante, considero que es la mejor opción que podés tomar y te aliento a que lo hagas: invertí en alimentarte sanamente y te ahorrarás un gasto en el futuro. ¿Algún tip para este eje? Almorzar en tu espacio de trabajo, en lugar de comer afuera o pedir delivery, ayuda a reducir tu presupuesto mensual.

4- Las vacaciones

No gastar más del 5% de los ingresos anuales en vacaciones es otra de las premisas de aquellos con hábitos de dinero saludables. Si quisieras gastar más del 5%, ya que explorar el mundo te llena de ilusión, este puede ser un gran incentivo para ahorrar en otras áreas de tu vida.

Si bien no se trata de una inversión financiera, invertir tu tiempo y tu energía en un voluntariado, algunas horas por mes, para poner tus habilidades al servicio de aquellos que más lo necesitan, influye positivamente en tu vida. Te va a aportar mucho más de lo que te imaginás: te va a dar perspectiva, activar en vos la gratitud, vas a tener claridad sobre lo que te apasiona, va a darte mayor confianza en vos mismo, incluso puede ayudarte a descubrir tu vocación y a tener claridad sobre tu propósito... Potencialmente será la mejor inversión que hagas en tu vida. Gandhi decía: "nos encontramos a nosotros mismos cuando nos perdemos en ayudar al otro".

5- Los vicios

El siguiente hábito es muy importante: no pierdas dinero en el juego o en alcohol. Está probado que la lotería, la quiniela, los juegos de apuestas online, los casinos y los bingos son adictivos. Al punto que tienen expertos trabajando para generar condiciones óptimas para que la gente gaste más. UN gran porcentaje de los que luchan financieramente por llegar a fin de mes, pierde su dinero en vicios. La necesidad de una solución que acabe con los problemas financieros, arrastra a este mal hábito a aquellos que esperan ser mágicamente salvados de su realidad. Paradójicamente, lo único que produce es que pierdan más dinero. Escapar de tus problemas emborrachándote tampoco es una decisión inteligente y, por más obvio que suene, solo provocará que sigan aumentando tus gastos y que tus finanzas sigan en rojo a fin de mes.

6- La inversión en vos

Quizás no tengas dinero para invertir todavía, pero si tenés tu talento, tu energía y tu tiempo. Te aliento a que inviertas estos valiosísimos recursos en pasar tu tiempo con gente que vibre alto y que tenga buenos hábitos. Si querés invertir bien tu dinero, rodeate de gente que tome buenas decisiones financieras... ya sabes lo que dicen: "dime con quién andas y te diré quien eres".

Por último, quienes tienen hábitos de dinero saludables, gastan un 10 a 25% en su desarrollo personal. Es decir, invierten en libros, talleres, cursos, programas de mentoreo, entrenamientos en habilidades interpersonales o cursos de meditación, por mencionar algunos. Hicieron esto para llegar a ser financieramente saludables y es un hábito que mantienen incluso después de haberlo logrado. Invertir hasta un 25% de tus ingresos o de tu tiempo libre en tu educación, puede ayudarte a crecer en todas tus otras metas: puede ayudarte a desarrollar tu IE (inteligencia emocional), adquirir nuevas herramientas de negociación y lograr otras habilidades como comunicarte de manera más eficiente con tus equipos de trabajo. Como decíamos al principio, "el dinero no puede comprar la felicidad, pero la falta de dinero no puede comprar nada". Es importante que tengas tus cuentas en orden: tus finanzas no van a poder comprarte un sentido ni tampoco un próposito, pero podrán darte una buena base para moverte mejor en la vida. Por eso te aliento a que entres en contacto con libros inspiradores: desde biografías de gente que hizo grandes fortunas partiendo de poco o nada, hasta libros de desarrollo personal como "El poder del ahora" de Eckhart Tolle", "Los cuatro acuerdos de Don Miguel Ruiz" o "El Universo te cubre las espaldas" de Gabby Bernstein. Ojalá esta columna sea un primer paso a rodearte de modelos a seguir que inviten a tu mente a expandirse, a lograr una mayor armonía y a evolucionar espiritualmente.

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