Coronavirus: Flor Torrente cuenta su accidentado viaje a Nueva York en medio de la pandemia

"En mi familia el aislamiento nos acercó más, hacemos videollamadas todo el tiempo para sentirnos más cerca. Tuvieron mucho miedo con mi viaje", admite la actriz.
"En mi familia el aislamiento nos acercó más, hacemos videollamadas todo el tiempo para sentirnos más cerca. Tuvieron mucho miedo con mi viaje", admite la actriz. Fuente: HOLA
Sofía Kotler
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25 de marzo de 2020  

Desde el principio fueron unas vacaciones diferentes a las demás", admiteFlorencia Torrente (31) a la hora de analizar su periplo por Nueva York. Luego de brillar en Villa Carlos Paz con la obra de teatro Atrapados en el museo, la hija de Araceli González emprendió viaje a Estados Unidos con una amiga. Sin embargo, todo lo que parecía una oportunidad de disfrute se vio empañada por la pandemia causada por el coronavirus. "Ya había ido en varias oportunidades a Nueva York, y por eso me lo tomé con mucha más calma, sin la adrenalina de ir de un lado para el otro. Pero un día empezó la locura", relata en exclusiva la actriz a ¡HOLA! Argentina desde su casa, donde está haciendo la cuarentena, hasta ahora sin ningún tipo de síntoma.

-¿Cuándo te diste cuenta de que estabas en peligro?

-Fue muy extraño porque desde Buenos Aires nos llegaba una información que no condecía con lo que estábamos viviendo allá. Al principio del viaje todo funcionaba normalmente, no se veía a la gente tan paranoica y cada vez que volvíamos al hotel prendíamos la tele y la información era clara, pero no tan alarmante. Hasta que el 9 de marzo me llamaron mis papás y me dijeron que me volviera. Tenía fecha de regreso para el 16, pero cuando me enteré de que luego iba a tener que hacer cuarentena por quince días, me di cuenta de que ya se me complicaba porque el 25 tenía un comercial y luego me iba de gira con la obra de teatro. Ahí empecé a querer cambiar el pasaje, pero ya era muy difícil... Finalmente compré uno nuevo, perdí el que tenía, pero no me importó porque era un tema de salud.

-¿Tuviste miedo?

-Cuando mis papás me llamaron y me dijeron que me volviera, sí. Estaba lejos, no sabía qué podía pasar y justo el mismo día que hablé con ellos, los medios estadounidenses empezaron a tomar con más atención el tema. Al día siguiente, cuando ya teníamos el nuevo pasaje, nos enteramos de que habían cerrado los aeropuertos, y en ese momento se me pasó de todo por la cabeza. No entendía si iba a poder entrar al país, si nos iban a dejar aterrizar, dónde iba a vivir, no sabía qué iba hacer. Todo me daba angustia y lo único que quería era estar en mi casa.

Tiempos de felicidad compartida. Una imagen de Flor durante sus vacaciones con su amiga Alexia antes de tener que regresar al país
Tiempos de felicidad compartida. Una imagen de Flor durante sus vacaciones con su amiga Alexia antes de tener que regresar al país Fuente: HOLA

"Fue un viaje muy particular desde todo punto de vista. Hacía tres años que no me tomaba vacaciones. Nueva York es un lugar que amo, ya había vivido ahí en dos oportunidades, a los 18 y a los 21 años", sostiene
"Fue un viaje muy particular desde todo punto de vista. Hacía tres años que no me tomaba vacaciones. Nueva York es un lugar que amo, ya había vivido ahí en dos oportunidades, a los 18 y a los 21 años", sostiene Fuente: HOLA

-¿Cómo fue ese vuelo?

-Me puse barbijo, guantes y todo lo que te puedas imaginar, pero a la vez decían que los barbijos eran sólo para los enfermos. También nos decían que no había que tenerlo muchas horas puesto, que había que lavarse mucho los dientes, era una psicosis total. Sumado a que la fila que nos tocó para sentarnos en el avión era la anteúltima, con lo cual se sentían mucho más todos los movimientos. Lógicamente no dormí en todo el viaje y hasta que nos dijeron que nos podíamos bajar del avión, no sabíamos qué podía pasar.

-¿Y el rescate en el aeropuerto de Ezeiza?

-Entre mi mamá, mi papá y la mujer de mi papá armaron toda una logística para que nada fallara. Se ocuparon de que se terminara la obra que tenía en casa para que pudiera aislarme ahí. También me compraron un montón de comida y me la dejaron en la alacena. Papá fue hasta el aeropuerto con un amigo, cada uno en un auto diferente, así yo podía volver manejando el mío. Me mandó la ubicación de dónde lo había estacionado, dejó las llaves adentro y me miraba a cinco autos de distancia. Nos saludamos a lo lejos y me vine para casa con mi amiga porque como ella vive con el novio no tenía adónde ir.

-¿Qué aprovechás para hacer estando en tu casa?

-Se pierde un poco la noción del tiempo al estar tanto encerrada, volvimos el 10 de marzo y todavía no salimos ni a la puerta. Aprovecho para ordenar la ropa, limpiar, hacer home office por mi marca Helicia. Creo que tanto encierro nos tiene que servir de algo. En mi familia el aislamiento nos acercó más, hacemos videollamadas todo el tiempo con todos. Tuvieron mucho miedo con mi viaje. A pesar de que les iba avisando cada movimiento, nunca estaban tranquilos.

La tapa de revista ¡Hola! de esta semana
La tapa de revista ¡Hola! de esta semana Fuente: HOLA

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