srcset

Lifestyle

Ganaba la carrera pero al ver a su rival equivocarse de ruta, tomó una decisión inesperada

Jimena Barrionuevo
(0)
2 de agosto de 2019  • 00:38

"No corro nunca más", le dijo esa tarde a su papá, mientras se tomaba de su hombro e intentaba recuperar el aliento. Juntos, y con el objetivo de no perder entrenamiento en los meses sin fecha en el campeonato de fútbol en el que Nicolás Ternavasio participaba, habían decidido aventurarse en una prueba de 10k en una localidad vecina a San Vicente, en la provincia de Santa Fe. Tenía tan solo 18 años y ninguna experiencia en el atletismo. Pero había hecho deportes desde los 5 años y, aunque le implicó un esfuerzo enorme, se las arregló para obtener el segundo puesto en la categoría juvenil, llevarse un gran trofeo a casa y decirle a su papá una y otra vez que el running no era lo suyo.

"Desde ese día hasta hoy no paré nunca de correr, siempre trabajando y corriendo, pero teniendo la dedicación, las marcas y los logros de un profesional sin serlo, ya que nunca viví del atletismo", reconoce con humildad Ternavasio. Y aclara que, al vivir en el interior, en una ciudad chica, es dificil contar con un equipo de profesionales, entrenador o compañeros de entrenamiento (de hecho, siempre entrena solo). La lejanía y la falta de opciones no fueron un impedimiento para que persiguiera su sueño. Nicolás se capacitó, viajó, investigó y, con lo aprendido, poco a poco se convirtió en su propio entrenador, nutricionista y formó el equipo de apoyo con su familia.

"Cada uno tiene asignada una tarea para ayudarme en mi carrera deportiva y a todos les estoy muy agradecido por brindarme su tiempo. Mi padre siempre me acompaña en mis carreras objetivo y es el encargado de brindarme en cada puesto mi hidratación o los geles que consumo. Es un genio: ¡se las rebusca en cada ciudad moviéndose cada 5kms de puesto en puesto!. Mi esposa se ocupa de las fotos y de controlar los tiempos, además de preparar las comidas previas y ver que no me olvide nada porque soy muy despistado. Sandra, la esposa de mi padre, está en todos los detalles pre y post carrera. Y Stefano, mi hijo, es mi motivación y últimamente quiere subir a todos los podios conmigo. Lo hace, además de llevarse él el premio", dice con una sonrisa.

Este año, motivado por la invitación de Manuel Mendez, un ultramaratonista marplatense, y después de haberse consolidado con una vasta experiencia en 42k, Nicolás se animó a dar el paso al ultramaratón. En abril, debutó en Mar del Plata en la distancia de 50k y descubrió "un mundo nuevo", tanto en la parte competitiva como humana. Fueron 125 vueltas girando sobre el tartán de la pista de atletismo de "la feliz". Allí se consagró Campeón Argentino, logró también el Record Nacional de 50k y obtuvo la marca mínima para el mundial de la distancia que se va a realizar en Rumania el 1 de septiembre.

La falta de apoyo económico es una situación con la que Nicolás tiene que luchar diariamente no solo para poder entrenar sino para cumplir su sueño de viajar al mundial. "Comprar un par de zapatillas es muy costoso. Sin el calzado adecuado no puedo entrenar ni competir y, minimamente, necesito tres pares en circulación para ir alternando. Llegúe al extremo de competir con las zapatillas de mi padre (que también corre y por suerte calza el mismo número que yo), o de estar en la encrucijada de entrenar con zapatillas gastadas, que me hacían mal a los pies o directamente no entrenar. Siempre elegí entrenar, aunque eso me provocara dolor y lesiones", asegura.

"No me arrepiento de este amor"

A las pocas semanas de haber logrado reconocimiento nacional en Mar del Plata, Nicolás tuvo la oportunidad de participar en una carrera solidaria de 10k en Vicente López, provincia de Buenos Aires. Allí, cuando llegaba al km 7, Nicolás había logrado posicionarse en el cuarto lugar, muy cerca del segundo y el tercer corredor. Al llegar a una curva, los corredores no vieron el banderillero y siguieron por un camino equivocado por varios metros. "Yo tuve dudas también pero tomé el camino correcto, y por instinto seguí corriendo al mismo ritmo. Cuando pude pensar claramente, me di cuenta que estaba solo, ubicado en la segunda colocación y sin rastros de los demás corredores. Comencé a mirar para atrás a ver dónde se encontraban. Cuando por fín aparecieron los vi a lo lejos volviendo por el camino correcto. No lo pensé un segundo y actué por mi instinto y me quedé trotando muy despacito, prácticamente sin avanzar esperando que me alcanzaran para continuar corriendo juntos. A pesar de que uno de ellos me gritaba que no los esperara".

Una vez que lo alcanzaron, continuaron la carrera normalmente. Las ubicaciones se decidieron al sprint en los últimos metros, y Ternavasio quedó cuarto por un solo segundo. " Si hubiera continuado corriendo, al momento del error, muy probablemente hubiera obtenido el segundo lugar y el premio en efectivo, que tanto necesitaba. Pero en ningún momento se me cruzó por la cabeza, ni me arrepiento tampoco".

Hoy, el principal sostén en esta aventura es su familia, la Comuna del pueblo de San Vicente, además de unos pocos amigos, que colaboran con Nicolás y sus sueños de manera desinteresada. Para poder comprar el pasaje, vendieron bonos contribución y recibió el aporte del senador del departamento de su ciudad. El viaje al mundial es muy costoso y Nicolás va a llegar con lo justo. Por eso, uno de sus amigos está organizando una rifa de un valor de $100 con reconocidas marcas (Giant, Salomon, Garmin Argentina son algunas de las que se sumaron) para que todos puedan ayudar a Nicolás y, a la vez, ganar un lindo premio. "Todos fueron particulares que se identificaron con mi espíritu de lucha y mis ganas de representar al país. Todos ellos correrán conmigo el 1 de septiembre. Les digo a todos los corredores que tienen un objetivo (el que sea), que siempre vayan tras sus sueños. El mío era ser Campeón Argentino, y tuve que esperar 10 años para conseguirlo. Pero nunca dejé de perseguirlo".

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.