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Génova: qué hacer en la costa de la Liguria italiana

Virginia Gandola
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21 de septiembre de 2018  • 00:30

No hay nada más lindo que llegar a las ciudades por el mar, ir acercándose y viendo las luces, los barcos, las construcciones escalonadas. Así llegué al puerto genovés, invitada por MSC Cruceros para vivir el bautismo de su barco Seaview, que se destaca por tener más espacios al aire libre: piletas, pasillos, cubierta, camarotes con balcón, todo está pensado para poder pasar más horas frente al mar. Y además, tiene un pequeño mundo adentro; me tomé uno o dos gelatos por día, subí mil veces por sus escaleras de cristal Swarovski, me tiré por los toboganes de agua, pasé por la chocolatería Vechi –el mejor chocolate de Italia–, me hice masajes en el spa, comí una de las mejores pizzas del mundo y tomé varios gin tonics. Un lujo. Porque mi viaje fue eso: la mezcla perfecta entre diversión, glam y relax.

Crédito: Virginia Gándola.

Los imperdibles

Si bien dormía en el barco, bajé a conocer la ciudad. Pasear por el centro histórico de Génova es sumergirse en un cuento. Lo antiguo y lo moderno conviven y eso se ve en sus calles, en las construcciones y en la cantidad de gente joven que vive y la visita. Los paraguas flotantes blancos y de colores que inundan las calles del centro histórico también hablan de una Génova que se embellece y da una cuota de alegría a sus calles.

  • Plaza de Ferrari: es una de las zonas más transitadas y elegantes. Su forma circular, con una gran fuente en el medio, permite descubrir la arquitectura genovesa, destacándose en uno de sus lados el Palacio Ducal, una construcción que albergó durante décadas a la nobleza y que hoy funciona como museo y centro de exposiciones de arte. De ahí salen miles de callecitas para perderse, con pequeños comercios y restaurantes por todos lados.

Comer en italia es una fiesta; los puestos de flores, fIutas y verduras fueron mis preferidos.
Comer en italia es una fiesta; los puestos de flores, fIutas y verduras fueron mis preferidos. Crédito: Virginia Gándola.

  • Puerto Antiguo: toda esta zona es el corazón de la ciudad. Lleno de restaurantes y bares donde podés comer un buen plato de pasta o un rico pescado fresco. Y todo el tiempo hay eventos o recitales en vivo que reúnen a la gente a las orillas del mar de Liguria. También por ahí está el acuario de Génova, un planazo si vas con chicos (hasta los 4, entran gratis, si no son unos €26 por persona). Al lado del acuario está La Biosfera, una inmensa bola de vidrio que contiene un ecosistema tropical de plantas y animales. ¡Es imperdible! Y si seguís caminando por el paseo marítimo, te vas a encontrar con El Bigo, la estructura que rinde homenaje a las antiguas grúas del puerto. ¿Lo más? Su ascensor que sube hasta 40 m de alto y permite una vista panorámica de toda la ciudad. También prestales atención a los pilares de la autopista que pasa por encima del paseo marítimo; están intervenidos con grafitis, un arte callejero que hoy la ciudad ama.

Llegando al puerto: este puente del crucero tiene 40 metros y sectores con piso transparente para ver el resto de las cubiertas.
Llegando al puerto: este puente del crucero tiene 40 metros y sectores con piso transparente para ver el resto de las cubiertas. Crédito: Virginia Gándola.

  • Iglesia de San Lorenzo: altísima, con tres grandes portales góticos y toda de mármol bicolor. Es una zona llena de vida, y vale la pena sentarse en uno de los barcitos que hay por ahí para admirarla por fuera. En su interior, los grandes frescos de sus paredes son increíbles. ¿Algo curioso? En esta catedral se conserva un proyectil que no llegó a explotar durante uno de los peores ataques contra Génova durante la Segunda Guerra Mundial.

Crédito: Virginia Gándola.

  • Vía Garibaldi: es una de las calles más top de la ciudad. Forma parte de las llamadas Strada Nuove, "calles nuevas", es peatonal y a ambos lados hay palazzos que fueron propiedad de las antiguas familias ricas y aristócratas de Génova. Los denominados Palacios Rolli son Patrimonio UNESCO de la Humanidad y uno de los recorridos más elegantes para hacer en Génova. Son 42 construcciones y varias abren sus puertas como museos. Visitarlas es genial, no solo por su buen mantenimiento, sino porque conservan obras de artes, jardines y esculturas dignas de ser vistas. La Via XX Settembre es un lujo. Formada por arcos antiguos, tiene casi un kilómetro de largo y ahí vas a encontrar marcas de moda, las mejores casas de artesanías y restaurantes.

Mangia tutti

Lasaña, espagueti, risotto, pizza, gelato... y podríamos seguir. Porque Italia es uno de los países donde mejor se come. Amo el pesto y era imposible estar en LA ciudad de origen y no comerlo. Dos lugares para probarlo: el Ristorante San Giorgio (en Via Alessandro Rimassa, 150r-154r) y Cavour 21 (Piazza Cavour, 21).

Escapadas al paraíso

Los lockers de los balnearios de Santa Margherita son muy lindos y cancheros.
Los lockers de los balnearios de Santa Margherita son muy lindos y cancheros. Crédito: Virginia Gándola.

  • Santa Margherita Ligure: si te tomás un tren en Piazza Principe, la estación de Génova, podés sacar un pasaje en tren (cuesta €3) hasta Santa Margherita Liguria, una bella ciudad balnearia a tan solo 32 km de Génova, muy cerquita de la frontera francesa. El viaje en tren dura unos 45 minutos; las vías bordean la costa durante todo el trayecto, dejando ver el mar entre las casas, los árboles y las construcciones bajas. Santa Margherita tiene mucha vegetación, casitas bajas color ocre, mar, playas, barcos en la orilla, yates anclados en el medio del agua y una gran montaña verde detrás. La rambla es una de las zonas más turísticas, de un lado está la playa que convive con restaurantes y barcitos con vista al mar y del otro la calle principal, que es imperdible. Tiene un encanto especial, los grandes maceteros con flores rojas contrastan con el ocre y amarillo de las fachadas de las casas y negocios. Si bien viajan de todo el mundo para conocerla, Santa Margherita conserva su estilo autóctono y los turistas se mezclan con locales tanto en la playa como en las calles.

Crédito: Virginia Gándola.

  • Portofino: llegué por el mar, en un barquito que cuesta €12 y parte desde el puerto de Santa Margherita. El paisaje que se iba formado a medida que nos acercábamos a la costa era increíble. Porque así es Portofino: increíble. Un pequeño pueblo de pescadores que parece salirse de la montaña, rodeado por el verde del Parque Natural Regional y la Reserva Marina. La ciudad está agrupada alrededor de su pequeño puerto y la piazzetta, plaza principal con salida al mar, es el lugar elegido desde hace décadas por artistas y celebridades de todo el mundo. Todo en Portofino tiene charme, sus callecitas, sus ateliers de arte, sus hoteles de lujo, sus restaurantes y cafés. Las tiendas Dior, Gucci, Hermès y Louis Vuitton conviven con pequeños comercios de delicados encajes que hacen las mujeres de la zona. Los manteles y toallas de tela bordadas son un típico souvenir. Frente al puerto, arriba de la montaña, está la Iglesia San Giorgio, patrono de Portofino, con una vista divina de la bahía desde su patio delantero. ¡Vale la pena la caminata empinada! Más arriba está el Castello Marrón, otro paseo que te recomiendo para cerrar el paseo.

¡Let’s party, baby!

Crédito: Virginia Gándola.

La última noche en Génova la pasé en una gran fiesta en la cubierta del Seaview. El tradicional bautismo de los barcos cruceros es todo un evento, y este no fue menos. Con la presencia de celebrities italianas e internacionales y una gran cantidad de invitados a bordo, nada menos que la diva Sophia Loren fue la encargada de hacer el corte de cinta inaugural. Cena de gala, fuegos artificiales y el recital del cantante italiano Zucchero en vivo en la popa del barco. Y como si fuera poco, un DJ en la cubierta hasta las 5 a. m. Un lujo total.

¿Querés subirte?

Divertidísimos los toboganes de agua en la cubierta.
Divertidísimos los toboganes de agua en la cubierta. Crédito: Virginia Gándola.

Durante el verano europeo, el Seaview recorre siete puertos en cuatro países: Génova, Nápoles, Messina, La Valeta, Barcelona y Marsella. Siguiendo el sol, navega hacia Brasil para el verano del hemisferio sur, con un itinerario que incluye Santos, Ilha Grande, Búzios, Porto Belo y Camboriú. El próximo zarpa desde Santos, Brasil, el 11 de diciembre y hay un 2x1 por tiempo limitado: el primer huésped paga US$ 1199 y el segundo, solo las tasas e impuestos (US$ 120).

¿Cómo llegar?

No hay vuelos directos desde Argentina hasta Génova. Pero Iberia tiene vuelos con escala en Madrid; Alitalia, con escala en Roma; y British, con escala en Londres. Hay opciones desde los $19.000.

Además te mostramos 25 lugares imperdibles de la bella Italia.

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