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Guillermo Fernández

En 2001, presentó su primer disco de música ciudadana en 20 años. Ahora, en El romance del Romeo y la Julieta, junto a Florencia Peña, cuenta la inmortal historia en versión collage tanguero
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3 de marzo de 2002  

1. ¿Siempre se vuelve al primer amor?

–¿Lo dice por el tango? Creo que nunca partí...

2. ¿Hay quien no le perdona tantos años de baladista?

–Sí... y hay quien me lo agradece. Pero en mis giras siempre metí tangos entre las baladas: era el momento más emotivo del show.

3. ¿Cómo es este Romeo argentino?

–Tan apasionado como siempre, pero con un toque más nostálgico.

4. Actoralmente, ¿cómo se siente?

–Bien, porque me apoyo en todo un equipo, sobre todo en la experiencia de Florencia Peña.

5. ¿Todavía lo llaman Guillermito?

–Sí, la gente grande. Cuando era joven no me gustaba, pero a los 44 años lo agradezco.

6. ¿En qué es todavía el mismo?

–En la ilusión que pongo en cada proyecto.

7. ¿Es más sexy el tango o la balada?

–En el mundo, las mujeres mueren por un tipo que cante tangos.Y si ya vieron cómo se baila, mucho más.

8. ¿Cómo se cuida una voz de oro?

–Con ejercicios vocales diarios.

9. ¿Cuál es el costo de ser niño prodigio?

–Por lo pronto, me perdí los dos viajes de egresados...

10. ¿A qué edad le pegó el amor?

–Fuerte, a los 7 años: integraba el grupo Los Nuevaolitas y me enamoré con todo de una compañera.

11. ¿La última vez que tiró la toalla?

–Con el dúo Cavallo-De la Rúa. Me superaron.

12. ¿Dónde conoció a Laura Colángelo?

–Ella es hija de José, y la conocí acá, hace 12 años. A los tres días se vino a los Estados Unidos conmigo.

13. ¿Qué le impactó primero de ella?

–Su belleza. Pero también su tremendo talento musical.

14. Sus hijos, ¿apuntan para el lado artístico?

–Los más grandes aman la música, pero la de 3 años ya está mandada: canta todo el día, y hasta grabó conmigo en el estudio.

15. ¿Es de los que ayudan con los platos?

–Sí, sí, los lavo dos o tres veces por semana.

16. ¿La película que vio más veces?

–Creo que fue Pescador de ilusiones.

17. ¿Se acostumbró a la comida norteamericana?

–No. Nosotros somos vegetarianos, y seguimos nuestra propia dieta.

18. ¿Qué hizo estos 17 años allá?

–Viví en Nueva York y Los Angeles, fui productor, músico, arreglador... Trabajé con Clint Eastwod en su productora Malpaso...

19. ¿Era búsqueda artística o malaria?

–Era una búsqueda en la que aprendí muchísimo, pero también necesidad de laburo.

20. ¿Alguna vez se topó con la mafia?

–Sí, con el jefe de una red que armaba accidentes de tránsito truchos; amaba el tango y pretendía que cantara en su casa, a cambio de un fraude de muchos miles. Me dijo que muchos aceptaron...

21. ¿Por qué decidió volver, y sin la frente marchita?

–Sobre todo, para que mi hija naciera y se criara acá.

22. ¿Lo asombra que no lo hayan olvidado?

–No tanto, yo tampoco los olvidé: venía un par de meses por año a promocionar mi trabajo.

23. ¿Es rencoroso?

–No, no sé qué me pasa, pero nunca puedo guardar rencor.

24. ¿Qué reflexiona cuando mira el cielo?

–¿Por qué me haré mala sangre por estupideces, si el universo es tan grande?

25. ¿Y cuando baja la mirada y ve chicos con hambre?

–Siento impotencia y vergüenza por todo lo que pasó en el país.

26. Milonguita, ¿hoy estaría chocha en la farándula?

–Vaya a saber. Capaz que sería un travesti caminando por Palermo.

27. ¿Con quién se confiesa?

–Con Dios, a solas.

28. ¿Qué se hizo de la Biblia junto al calefón?

–Siguen ahí, a lo mejor más cerca que antes.

29. ¿Cuándo pierde la sonrisa?

–Ultimamente, muchas veces.

30. ¿Qué quisiera preguntarle a Gardel?

–Si fue casual o pensado todo lo que hizo en su carrera: la manejaba de una forma muy avanzada para la época, sin asesores de marketing.

31. ¿Usa el sexto sentido?

–Sí, con las mujeres es el único que funciona.

32. ¿La frase más tremenda de su analista?

–Una que larga muy seguido, y me mata, es: "Guillermo... Ahí hay algo más".

33. ¿Hay una canción a la que nunca se le animó?

–No, me animé a todo. Hasta grabé en japonés una canción tradicional, mezclada con Cuando tú no estás, de Gardel.

34. ¿Y a qué se parecía lo que quedó?

–A un sueño de amor.

35. ¿Duerme con pijama?

–No, no, ni sé lo que es eso.

36. ¿A quién no le compraría ni una bicicleta usada?

–A Roberto Livi, productor neoyorquino de Sony que me robó la idea y hasta la lista de tangos que le llevé, y grabó un esperpento con Julio Iglesias.

37. ¿Qué le cantaría a un público extraterrestre?

–La canción de Buenos Aires.

38. ¿Es el prototipo del audaz?

–Sí, tendría que medir más las consecuencias. Pero como así me fue bien...

39. ¿Qué significa estar en la Academia del Tango?

–Sentarme al lado de Leopoldo Federico, Salgán y otros monstruos así, es haber envejecido rápido, pero bien.

40.La realidad, ¿se nos pone cada vez más tanguera?

–Sí... Cada día se parece más a un tango escrito en 1930 por Celedonio Flores.

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