fotoreportaje

Los seis años
de Máxima reina


Por Gabriela Grosso

Ed. Fotográfica de Alejandro Querol

El 30 de abril se cumple un nuevo aniversario del histórico día en que se convirtió en la soberana de los Países Bajos. ¡Hola! Argentina celebra junto a Máxima y repasa sus momentos –públicos y privados– más significativos.

Reina entre reinas. Auténtica, carismática y cercana, Máxima es el espejo en el que se miran el resto de las royals de su generación, la que marca tendencia con su estilo, la inspiración para el rey Guillermo Alejandro y, más importante aún, la responsable del renovado romance de los Orange con el pueblo holandés. Desde el 30 de abril de 2013, cuando se convirtió en reina consorte de los Países Bajos, hasta hoy, su popularidad se mantiene por encima del 80 por ciento, y con su simpatía y espontaneidad modernizó el espíritu de la monarquía y atrajo la atención del mundo hacia Holanda. Descontracturada, puede romper el protocolo con calidez, no tiene pudor en mostrarse enamorada de su marido y se atreve tanto a jugar al hockey con stilettos como a hacer “fondo blanco” de cerveza con una elegante pamela en la cabeza. Inteligente, fresca y con sentido del humor, se muestra segura de sí misma y consciente de que su sonrisa es capaz de conquistar a todos.

SIEMPRE JUNTO AL REY

Fueron los primeros reyes de Europa de la nueva generación. Y en 2018, para celebrar el quinto aniversario de su proclamación, Guillermo Alejandro y Máxima protagonizaron un posado de película, registrado por el fotógrafo Erwin Olaf. Él con un clásico frac y ella, con un modelo bordado con detalles dorados de Jan Taminau, coronado por la tiara Mellerio de zafiros y diamantes que llevó el día en que se convirtió en Reina.

foto: Wenn

EN CARROZA DE ORO

Como salida de un cuento de hadas, Máxima recorre La Haya en una carroza de oro junto al rey Guillermo Alejandro durante la celebración del Día del Príncipe (Prinsjesdag), en septiembre de 2013. La curiosidad por verlos hizo que las tribunas instaladas por el Ayuntamiento no alcanzaran para la enorme cantidad de gente que se acercó hasta la plaza Binnenhof.

fotos: Getty Images

TODOS EN EL BALCÓN

Un día antes del cumpleaños número 47 de Guillermo Alejandro, Amstelveen fue el escenario de los festejos por el primer Día del Rey, y el lugar en el que Máxima selló su romance con el pueblo holandés: su popularidad alcanzaba el 83 por ciento. Sin duda, ella es quien convirtió a los Orange en una de las tres monarquías con mayor aprobación en su propio pueblo, junto con las de Noruega y Dinamarca.

foto: Getty Images

EN EL JARDÍN DE SU CASA

Moderna y descontracturada, también está dejando su impronta en la educación de sus tres hijas: tienen una niñera que habla español, van a una escuela pública y son muy conscientes de sus obligaciones como princesas. Especialmente Amalia, la heredera del trono. Como todos los padres del siglo XXI, la Reina sigue de cerca lo que miran en Internet y controla el tiempo que pasan pegadas a sus dispositivos.

foto: Look

LA PATAGONIA EN SU CORAZÓN

Para la Reina es importante que sus hijas tengan una vida lo más normal posible. Y eso se ve reflejado en sus contactos con la prensa, tanto en Holanda como en Argentina, adonde la familia real suele viajar cada Navidad. Acostumbradas al trato con los fotógrafos, las tres princesas se muestran cordiales y, estimuladas por su madre, se animan a jugar con el protocolo y a mostrarse al natural.

foto: Tadeo Jones

HOCKEY CON TACOS ALTOS

Enfundada en un vestido de Edouard Vermeulen, con un tocado en la cabeza y sandalias de taco, no lo pensó dos veces cuando la invitaron a jugar al hockey, en el marco de los festejos por el primer Día del Rey, en abril de 2014. Y sorprendió con su altísima performance. Es que muchos no sabían que la reina de los Países Bajos se destacó en la práctica de ese deporte durante sus años como alumna en el colegio Northlands.

foto: Reuters

LA MÁS ESPONTÁNEA DE LAS ROYALS

Cálida y cercana, se sacó los stilettos para no marcar la cancha y jugar al básquet con los chicos de la Fundación Yets durante una visita a la ciudad de Schiedam, ciudad ubicada al sur de Holanda. Siempre fresca y sin temerle al ridículo (los holandeses valoran mucho esos gestos de su Reina), en ocasiones se anima a dejar de lado el protocolo para acercarse a la gente.

fotos: Getty Images

EN ÁFRICA

Nunca fue una reina tradicional, aislada en el confort de palacio. Y pese a sus obligaciones, siguió su vocación y canalizó su compromiso con causas humanitarias como asesora del secretario general de la ONU en el desarrollo de “finanzas inclusivas”. Función que la lleva a visitar las regiones más necesitadas del mundo –en la foto, durante un viaje a Tanzania– y a involucrarse de lleno en los problemas sociales.

foto: Getty Images

REPITE SUS LOOKS UNA Y OTRA VEZ

Volvió a vestirse de reina durante la visita que hizo junto a Guillermo Alejandro a Dinamarca: casi dos años después de ser proclamados reyes, y en ocasión del banquete celebrado en el palacio de Christianborg, Máxima lució el mismo vestido que aquel 30 de abril de 2013 (se trata del diseño con aplicaciones de pedrería y cristal de Jan Taminiau), y también esa vez lo acompañó con la tiara Mellerio, una maravilla con 31 diamantes de Cachemira y 655 de Sudáfrica.

fotos: Corbis

LE HACEN LA REVERENCIA

De acuerdo con lo que establece el protocolo real –hay variantes según los países–, una princesa (entonces, Letizia aún no era reina) debe rendir pleitesía frente a una reina. ¿Cómo? Saludándola con la mano y agachando la cabeza mientras hace una pequeña genuflexión y mantiene el contacto visual.

fotos: Corbis

CÓMPLICE CON KATE

Pionera entre las royals más jóvenes –muchas siguen su ejemplo de compromiso con causas como el empoderamiento femenino y otras se atrevieron a sumarse a la tendencia de usar ropa low cost después de que lo hizo ella– Máxima tiene una relación muy afectuosa con la duquesa de Cambridge.

foto: Look

CON EL PAPA Y CON ISABEL II

Fue un gesto que causó sorpresa y gracia en Gran Bretaña: primero el rey y después la reina rompieron el protocolo al saludar a Isabel II con un beso en cada mejilla (muestra de afecto que la soberana correspondió de inmediato). Casi la misma familiaridad con la que Máxima saluda al papa Francisco en cada uno de sus encuentros porque, aunque cumple con vestirse de negro –como pertenece a una corona protestante no tiene el privilegio de blanco como las reinas católicas–, se muestra cercana al pontífice, nacido en Argentina como ella.

fotos: AFP

CON JULIANA

Anfitriona de lujo, es también una “Reina de estilo” consagrada, como demostró una vez más durante la visita de Estado a Holanda del presidente Mauricio Macri y la primera dama, Juliana Awada. Con un vestido encorsetado rosa pálido, falda con vuelo, cinturón plateado y flores salpicando todo el diseño, firmado por el diseñador Jan Taiminau (lo complementó con una pulsera de brillantes, la tiara Bandeau y el espectacular collar de diamantes House Diamond Necklace), deslumbró en la comida de gala celebrada en honor del matrimonio argentino en el Palacio Real de Ámsterdam.

foto: Presidencia

LOS HERMANOS SEAN UNIDOS…

El vínculo con sus raíces se mantiene intacto. Por eso, cada vez que su agenda se lo permite, se hace una escapada a algún lugar de la Patagonia Argentina, donde disfruta del contacto con la naturaleza y de mostrarles a sus hijas los lugares que conoce desde la infancia. De todas esas aventuras la que más atesora en su corazón es este viaje a Península Valdés, en octubre de 2017, porque fue el último que compartieron juntos los cuatro hermanos (en la foto, sacada por el mismísimo Guillermo Alejandro, Máxima posa con Martín, Juan e Inés).

foto: Archivo HOLA

JUNTO A SU PADRE

Es la última vez que la Reina y su padre estuvieron juntos en público. Fue durante una visita relámpago a Buenos Aires, en octubre de 2016, cuando Máxima pasó por la Universidad Católica Argentina para un intercambio con los estudiantes. Orgulloso, Jorge Zorreguieta se sentó entre el público a escucharla y aplaudirla. Murió diez meses después (tenía una variante de linfoma no Hodgkin) y, desde entonces, Máxima vive pendiente de su madre, María del Carmen Cerruti.

foto: Patrick Van Katwijk

LA MUERTE DE INÉS, SU HERMANA MENOR

El 7 de junio de 2018 fue uno de los más tristes de su vida: su hermana, Inés Zorreguieta, apareció muerta en su departamento porteño después de luchar durante mucho tiempo contra la depresión. Tenía 33 años, había sido dama de honor de su boda y era madrina de su hija Ariane. Quebrada por el dolor, la Reina voló de inmediato a Buenos Aires con su marido y sus hijas para darle el último adiós a Inesita, en el cementerio Parque Memorial.

foto: Reuters

EL HUMOR Y EL AMOR

Siempre se muestran divertidos, cariñosos (aún en público) y enamorados. Guillermo Alejandro y Máxima se casaron en febrero de 2002 tras un noviazgo de tres años. Así posaron en el interior de un marco durante una visita a la Alta Pinacoteca de Múnich, en abril de 2016. En esa ocasión, ella llevó un vestido fucsia de Natan y pamela de Fabienne Delvigne, outfit que había estrenado para el cumpleaños del rey del año anterior.

fotos: Getty Images

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.