Ideas. Cómo evitar que te copien y qué hacer si esto sucede

¿Te copiaron? Esto es lo que podés hacer frente a eso.
¿Te copiaron? Esto es lo que podés hacer frente a eso.
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6 de septiembre de 2019  • 15:18

Tema polémico si los hay. Las ideas muchas veces son difíciles de adjudicar. Pero te puede pasar que hayas creado un concepto innovador y que, detrás tuyo, otros quieran hacer lo mismo. Así que convocamos a Rina Di Maggio, Lic. en Publicidad, Directora de contenidos en #OhlalaMakers y asesora de emprendedores, para que nos aconseje acerca de qué hacer en estos casos.

De idea a negocio

Estás en una reunión con amigas, en la ducha o simplemente en un momento de relax y ¡zas! Se te ocurre una idea brillante. Esa que resuelve un problema que te quitaba el sueño o quizás algo de la vida cotidiana.

Levante la mano quién estuvo en esa situación. Seguramente, muchas de ustedes. Y ahora levante la mano quién la implementó, es decir quién hizo un negocio con esa idea. Probablemente, sólo algunas de ustedes.

Con esto quiero decir que las ideas por sí solas, no sirven de mucho. Carecen de valor porque luego de ese momento Eureka glorioso, tendrán que pasar un montón de acciones para llevarla a cabo y, ahí sí, se convierte en una idea de negocio.

Los pasos de la idea a la implementación son muchos y requieren inversión de tiempo y dinero. Tendrás que pasar por:

  • El proceso de investigación de materias primas.
  • Encontrar los proveedores adecuados.
  • Calcular costos de producción, precio e inversión inicial.
  • Diseñar un modelo/prototipo y h acer muestras.
  • Testear con personas del target o posibles usuarios.
  • Investigar canales de venta, m edios de cobros posibles, formas de envío, packaging...

Y la lista sigue y sigue. ¿Es mucho laburo, no?

Las ideas por sí solas, no sirven de mucho. Porque tendrán que pasar un montón de acciones para llevarla a cabo y, ahí sí, se convierte en una idea de negocio.

Salir a la luz

Muchas de nosotras no queremos contar esa idea por miedo a la copia, pero, si no la validamos con pares, posibles usuarios o conocidas, nunca sabremos si es viable. Si esa idea genial no sale a la luz, nunca podremos saber si se puede mejorar, si es vendible, si usarían ese producto, cuánto pagarían, si se moverían para conseguirlo, si es tentador y muchos otros interrogantes.

Además, un nuevo producto o servicio que se lanza al mercado es "copiable" cuando se convierte en un éxito. Ahí es realmente tentador hacer lo mismo. Claramente nadie quiere copiar un emprendimiento que no se ve nada bien o parece fallar. Por eso, si se queda sólo en tu cabeza, nunca podrás comprobar si es un acierto en el mercado. El mejor testeo es salir a la cancha y ver qué sucede.

Y si lo lanzás y empezás a ver "homenajes" o " inspiraciones" en base a tu marca, quiere decir que estás haciendo las cosas bien, es la mejor comprobación de que lo lograste. ¿Por qué? Porque llamaste la atención de muchas personas y otros quieren hacer lo mismo, les gusta tu producto o servicio y quieren montar un negocio en relación a eso, más allá de comprarlo. Así que relajá y abrí eso que pensás para recibir un feedback y que realmente se convierta en la idea del millón.

Tipos de "copias"

Existen distintas categorías para catalogar algo hecho de manera similar, así que vamos a diferenciarlas.

Una cosa es plagio. Se considera como tal cuando están haciendo algo idéntico, cuando incluso te copian hasta el nombre ¡y todo! Eso pasa al plano de lo ilegal y, ahí sí, intervienen abogados y verás qué se puede hacer.

Otra cosa es cuando toman una idea tuya y la reversionan. Según los abogados de propiedad intelectual, se supone que, si un producto tiene unas leves modificaciones o expresan una idea con otras palabras, ya es una nueva versión y no se considera plagio. ¿Te podrá molestar? ¡Sí, y mucho! Pero no tenemos cómo accionar o protegernos.

Como palabra de aliento, que alguien implemente un proyecto similar al tuyo, no necesariamente quiere decir que la vaya bien. Existen miles de negocios que no superan los 5 años. En casos muy evidentes, el público lo nota y no lo elige, quizás la calidad es inferior o es difícil reunirse con los productos. Miles de variables se ponen en juego. ¡Así que ahí tenés una buena! Entonces, para enfocarte en tu proyecto, podés quedarte con que podrán copiarte pero jamás igualarte realmente, porque cada una de nosotras somos únicas y eso se refleja en los negocios: el saber hacer, la forma de hablar, de atender al cliente, el accionar, es propio de cada ser. En transmitir ese sello personal está la clave verdadera.

La clave para evitar las copias

La mejor manera de evitar que te copien es ir siempre un paso adelante . Cada emprendimiento que existe en el mercado fue pensado por una persona en particular, con sus intereses, conocimientos y saberes. Esa impronta que se le imprime a un negocio es propia de cada persona. Luego, eso se traduce en formas de hacer de cada marca, como, por ejemplo, procesos de trabajo, tono de comunicación, proveedores o máquinas para producir, personal e identidad gráfica.

Teniendo en cuenta este enfoque, es muy difícil que te copien literalmente. Es muy complejo que alguien pueda "adivinar" la estrategia detrás y cuáles son tus planes a futuro. Mucho más complicado es copiar el concepto detrás de la marca, el alma de porqué hacemos lo que hacemos. Eso se lleva dentro y es único e intransferible.

El mejor camino para estar un paso adelante es transmitir esa pasión que te lleva a hacer lo que hacés en el día a día y bajarla a un concepto de marca. En este punto, tu proyecto se vuelve fuerte, casi imposible de copiar. Trabajar sobre un posicionamiento esperado y sostenerlo a lo largo del tiempo, te hace crecer dentro de un proyecto coherente dónde el rumbo está claro.

Luego, en el plano físico de productos o servicios, la llave maestra para este plan estará en revisar tu propuesta, en hacer mejoras año a año, buscarle la vuelta para sumar, agregar, modificar lo que sea necesario para estar siempre primero.

Me copiaron, ¿y ahora qué?

Si te enfrentaste con la cruda realidad de que te copiaron (y si tenés una buena idea en marcha, es probable que en algún momento te pase), ya pasaste por la etapa de enojo y te preguntaste ahora qué hago. Seguí leyendo estos consejos.

Aprendé de esta experiencia: u n buen ejercicio es observar cómo lo hizo tu competencia, qué parte copio, cómo lo implementó. Quizás te sirva para mejorar o cambiar aspectos que nunca te planteaste.

Salí de tu zona de confort: a nimate a innovar, a probar nuevas materias primas, a ajustar diseños o a llegar a tus consumidoras de una manera distinta.

Capacitate en un área determinada: n utrirse de temas en los que no estamos tan familiarizadas o escuchar enfoques de otros rubros puede ser todo un descubrimiento.

Seguí trazando tu camino: p ensá que si tuviste una buena idea en un inicio del emprendimiento, la copia te presenta un desafío para que tu negocio siga creciendo dentro de la estrategia planteada.

En conclusión, para Rina Di Maggio, si siempre avanzás y buscás la innovación, estarás un paso adelante y va a ser muy difícil que te puedan seguir los pasos. Es importante que siempre te mantengas conectada con la esencia de tu emprendimiento para evitar los plagios y para poder salir fortalecida cuando aparezcan las copias.

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