Kobido: la técnica natural japonesa que renueva tu piel y le deja un efecto glow

Crédito: ilustración de Ana Laura Pérez.
Ayelén Di Leva
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7 de enero de 2019  • 00:47

Existe un tratamiento ancestral que consigue que nuestra piel se vea radiante sin necesidad de utilizar productos químicos, procedimientos invasivos o tener que pasar por una intervención quirúrgica. Encontramos en plena ciudad de Buenos Aires un secreto muy bien guardado en el pasado que promete renovar nuestros rostros y que trae un montón de beneficios. Todas soñamos con ver nuestra cara fresca, estirada, descansada y sin signos de envejecimiento; el procedimiento, también conocido como "lifting japonés", se presenta como una alternativa natural, no invasiva, relajante y súper efectiva para disfrutar de una piel más tersa y luminosa.

¿De dónde viene?

Kobido significa "antiguo camino hacia la belleza" y se dice que esta técnica era utilizada por los samuráis, quienes, después de grandes batallas, relajaban sus cuerpos, rostros y mentes aplicando pequeños golpecitos sobre su piel. Esto mejoraba, en principio, la cicatrización, ya que favorecía la circulación, pero además lo utilizaban como terapia y para potenciar su fuerza interior. Era un tratamiento cuya enseñanza se transmitía solamente de maestro a discípulo y era parte del arte de la guerra. Recién se convirtió en un ritual de belleza cuando, en 1472, la emperatriz de Japón notó que esta práctica producía una apariencia más luminosa de la piel y aliviaba los dolores de cabeza. No tardó en tomar la idea y comenzó a aplicarla entre los miembros de la familia imperial. Su uso, durante mucho tiempo, estuvo reservado para unos pocos privilegiados. Pero hace algunos años el secreto salió a la luz y rápidamente se empezó a expandir. El furor comenzó en Europa, más precisamente en España, y hace unos años llegó a Argentina, donde, de a poco, va ganando terreno.

¿Cómo funciona?

En primer lugar, se preparan el cuello y la cara realizando una limpieza y drenaje para eliminar las toxinas. Luego, se hace un estiramiento mediante un masaje elevante de la piel. Los 16 músculos de la cara entran en acción, se relajan y la sangre comienza a circular libremente. Esto permite más oxigenación y favorece la producción de colágeno y elastina de forma natural, por lo tanto, se atenúan las líneas de expresión y se regeneran las células. Se pueden usar cremas hidratantes o aceites (lo ideal es que todo sea natural) para que el masaje y los golpecitos fluyan. Es necesario que la piel esté hidratada, por eso se recomienda tomar mucha agua después del tratamiento.

El siguiente paso es aplicar los pequeños golpecitos sobre el rostro, mediante un masaje delicado, pero que se realiza a alta velocidad con las yemas del dedo. Lo que genera el movimiento rápido es que oxigena la piel y suaviza las arrugas, lo que provoca el efecto lifting. Por eso, es ideal si tenés un evento y querés que tu piel luzca increíble; podés hacerte el masaje unas horas antes, ya que su efecto es inmediato.

Una sesión de kobido dura entre 30 y 40 minutos y cuesta aproximadamente $500. Se puede realizar la cantidad de veces que cada persona considere necesaria porque no tiene contraindicaciones. Por lo general, se aplica una vez por semana o cada 15 días. Se puede hacer sobre todo tipo de piel siempre y cuando no tenga una erupción en el momento, porque los golpecitos pueden maltratar esa alergia. En el caso de tener piel rosácea o acné, lo único que se modifica es que se le baja un poco el ritmo al masaje, se hace más lento porque la hidratación produce más grasa. El masaje es apto para todo tipo de piel y se lo pueden realizar tanto mujeres como hombres, sin importar la edad.

Beneficios

- Es muy relajante.

- Mejora la piel inmediatamente después del masaje, resulta visiblemente más luminosa, más radiante.

- Mejora la circulación.

- Aporta oxígeno y nutrientes.

- Estimula las propias proteínas de la piel, produce más colágeno y elastina.

- Libera las contracturas del tejido muscular, por lo tanto, evita la rigidez facial.

- Alivia dolores de cabeza, migraña, cefalea, bruxismo, y disminuye el estrés.

- Ayuda a reducir el cansancio de la vista por la exposición a las pantallas y favorece la vista por la estimulación en las zonas cercanas a los ojos.

Puntos de acción

Cada punto del rostro refleja una zona del cuerpo.
Cada punto del rostro refleja una zona del cuerpo. Crédito: ilustración de Ana Laura Pérez

1 Intestino delgado

2 Vejiga

3 Hígado

4 Corazón

5 Riñón

6 Vesícula

7 Estómago

8 Pulmón

9 Intestino grueso

10 Genitales

11 Páncreas

¿Dónde tomarlo?

En Dica, Godoy Cruz 2836, PB 1, Palermo. Los turnos se piden telefónicamente o por WhatsApp al 11-6414-0035 •

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