La espera en tiempos de urgencias

Nicolás Artusi
Nicolás Artusi PARA LA NACION
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30 de diciembre de 2018  

La espera terminó: llegamos al final de un año que se hizo eterno. Si es cierto que la vida está unida por un hilo continuo de acontecimientos y esperas, el apuro por cambiar de agenda marca el ánimo de aquel que espera pasar la página: desespera. Tengo la teoría de que los festejitos empresariales o sociales de este fin de año se adelantaron a noviembre o principios de diciembre para acelerar el calendario. Por eso celebro, con una copa de sidra y doce uvas negras, la publicación de El tiempo regalado, un sensacional ensayo sobre la espera escrito por la periodista alemana Andrea Köhler. En pocas páginas (se lee rápido), ella reflexiona sobre lo que significa esperar algo en una época comandada por la fugacidad, la urgencia y la velocidad. Siempre esperamos: que el dentista nos atienda, que llegue el delivery, que cargue la página, que sean las 12. ¿El premio? La libertad. Pero el castigo es que después hay que volver a esperar.

"El que sabe esperar sabe lo que significa vivir en condicional", escribe Köhler, y viene a mi memoria la cara expectante de mi sobrino hace unos días, esperando que llegue la medianoche para confirmar si debajo del arbolito estaba, o no, lo que había pedido a Papá Noel (estaba). La dramaturgia de la espera tiene un guion clásico: en el amor, el que espera es el que más ama; en el trabajo, el que hace esperar es el que detenta el poder. Como en esas rutinas de viejos capocómicos donde ya se sabe lo que ocurrirá, pero aun así se aguarda el remate, la espera cotidiana depara pocas sorpresas: el dentista atiende, el delivery llega, la página carga. Pero es posible pensar la espera según el psicoanálisis, la filosofía, la metafísica, la literatura o el teatro (¿cuándo viene Godot?). Con muchísima lucidez y una belleza casi poética, Köhler firma un ensayo culto y erudito donde se cruzan Beckett, Nabokov, Borges, Barthes y La Bella Durmiente, epítome de la espera romántica. "El libro El tiempo regalado consigue hacerte creer que sos tan inteligente como su lectura", dijo el escritor Richard Ford: "Yo lo leí dos veces solo para hacerme ese regalo".

Se dice que no es lo mismo esperar que tener esperanza. La espera está atrapada en el instante porque, cuando esperamos, permanecemos en un estado de pausa dramática: vivimos en latencia. En cambio, la esperanza nos vuelve confiados, nos anima a creer que vienen cosas positivas, tal vez no de inmediato pero sí bastante pronto. ¡Nunca es tarde si la dicha es buena! Veamos si ya son las 12. Y si todavía falta, no perdamos la esperanza y deseemos, para nosotros y los otros: feliz año nuevo.

LISTAMANÍA

Cinco libros sobre la espera y el paso del tiempo

  1. Ensayo sobre el cansancio, de Peter Handke. El austríaco confiesa ser "amante de la espera" como un tiempo feliz en el que el ocio deja lugar a la inspiración.
  2. Ira y tiempo, de Peter Sloterdijk. Un ensayo con el que el autor alemán contempla el enojo y la espera como factores de agitación sociopolítica.
  3. La paradoja del tiempo, de J. Boyd y P. Zimbardo. Dos médicos analizan cómo influye la gran paradoja temporal en el desarrollo de nuestras vidas.
  4. Elogio de la lentitud, de Carl Honoré. Manual para la vida slow o rebelión contra la urgencia y la velocidad que se imponen en esta época.
  5. El tiempo regalado, de Andrea Köhler. Recién publicado acá, cruza el psicoanálisis, la filosofía y el arte con la noción del tiempo en pausa.

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