La histeria: ¿es femenina?

Una mirada, un comentario, dicen que van a llamar y...nunca sucede. Los hombres, también, tienen actitudes histéricas. ¿Qué es y cómo identificar la histeria masculina?
Los hombres no se volvieron histéricos, la histeria, también, es masculina, asegura la Licenciada
Los hombres no se volvieron histéricos, la histeria, también, es masculina, asegura la Licenciada Crédito: Corbis
Una mirada, un comentario, dicen que van a llamar y...nunca sucede. Los hombres, también, tienen actitudes histéricas. ¿Qué es y cómo identificar la histeria masculina?
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17 de septiembre de 2013  • 14:59



Por Licenciada Leila Aisen

Se dice que la histeria es femenina, ¿no? pero cada vez, son más los hombres que tienen actitudes histéricas. Están interesados en una, pero dicen que van a llamar y no llaman, nos dicen "mi amor", pero cuando les mandamos un mensaje no responden, ponen excusas para no vernos.

¿Qué es la histeria masculina?, ¿Cómo identificarla y tratarla?, ¿Cómo puede interferir en la pareja? Todas las respuestas, a continuación.

Qué es la histeria

La Licenciada Elena Margolis explica que si bien la histeria fue identificada desde la antigüedad como una enfermedad femenina y se creía que era un problema propio del útero, no es exclusiva de la mujer y según cuenta Margolis, parece ser que, además, está de moda. "Hoy en día, es indispensable para el éxito: ganar caiga quien caiga, estar siempre pum para arriba. El muestreo mediático de lo histérico es patético y convirtió en una cualidad positiva una estructura psíquica basada en la orfandad del deseo, sostenida en la insatisfacción permanente. Circula públicamente en la vida cotidiana, como si fuera una necesidad".

La gran pregunta es cómo es que los hombres empezaron a ser histéricos. Sobre esto, la terapeuta afirma: "no se volvieron histéricos, sino que la histeria, también, es masculina" . Queda roto el mito que dice que es una característica bien femenina por cuestiones fisiológicas. Hombres, ¡ya no tienen excusas!

De este modo, relata cómo la histeria masculina se remonta a tiempos inmemorables: "hay conocidos personajes seductores y mentirosos, como lo fue Don Juan. También, hay un libro estremecedor de Sören Kierkegaard (1813-1855), llamado "Diario de un seductor", especialmente descriptivo de la personalidad de un hombre histérico".

Ya en el prólogo del libro se vislumbra la personalidad del histérico: " Valiéndose de sus dotes naturales él sabía engatusar a una joven hasta atarla a su persona, sin preocuparse más tarde de poseerla en un sentido estricto. Sabía llevar a una joven hasta el punto en que estaba seguro de que habría sacrificado todo por él. Llegado aquí, cortaba todo, sin hacer la más mínima alusión al motivo, sin una declaración o una promesa ".

Ahora bien, si en el Siglo XXI reina la histeria masculina, entonces, ¿la histeria femenina disminuyó? Al respecto, Margolis comenta: "puede ser ya que uno de los componentes fundamentales de la histeria es la represión de la sexualidad y la mujer, hoy en día, tiene mayor libertad en ese aspecto".

Cómo identificar a un histérico

Ahorraríamos mucho tiempo y angustias si pudiéramos identificar de antemano a esta clase de hombres. Según la licenciada, "se caracterizan por su necesidad de actuar detrás de una máscara, por lo que sólo conocemos al personaje que encarna. El enigma es: ¿quién es la persona histérica? Probablemente sea sólo un simulacro". Cuando empezamos a conocer a alguien y algo no nos cierra respecto a su forma de actuar, muchas veces, es justamente por esta máscara, la de la histeria. "El simulacro es el motor interno de cada uno de los actos de su vida: actuar de acuerdo con la imagen internalizada que esa persona tiene de sí misma en relación con su pareja o una posible conquista. Los actos de una persona histérica siempre dependen de la ficción, la imitación y la falsificación de lo que el otro provoca en ella. Siempre trata de mostrar la imagen de lo que cree que se espera de él. Hace lo que sea para impactar al otro en lo emocional e intelectual".

En el caso de los argentinos, se incorporó la palabra histeriquear. La especialista asegura que "existen rasgos propios del histeriqueo: la mirada con destellos apasionados, la voz de atracción poderosa, las palabras cargadas de intensidad, la ambigüedad de la moda, etc. Estos son síntomas a los que la cultura no parece querer ni poder escapar".

Entonces, queda la pregunta latente: ¿El histérico es así porque quiere, o es la sociedad la que lo lleva a adoptar esta nueva ‘moda’?

La Psicología Positiva puede servir para tratar este tipo de personalidades ya que brinda elementos para el disfrute de la vida , beneficiando también a las personas de su entorno
La Psicología Positiva puede servir para tratar este tipo de personalidades ya que brinda elementos para el disfrute de la vida , beneficiando también a las personas de su entorno Crédito: Corbis


La histeria y la pareja

Atención!, si estás en pareja y él es histérico, esto puede influir negativamente en la relación. "En el amor del histérico habrá siempre un triángulo real o simbólico, un obstáculo para que la pasión crezca, y un estímulo para que el dolor aumente como deseo permanentemente insatisfecho. En este contexto, resulta muy difícil la consumación del amor sincero y los proyectos a futuro", advierte la especialista.

Para el histérico, lo fundamental es seducir y para lograr este fin, ¡todo vale!. Todo menos tener una relación presente, sincera y profunda. "Seducir viene del latín seducere: engañar con arte y maña. Desde ese lugar de fascinación e hipnosis se instala la seducción", cuenta Margolis.

¿Hay una cura?

"No existe una manera ideal de tratar con un hombre histérico, dado que se trata de una patología de la personalidad, una neurosis que conduce al que la sufre al actuar e infligir un sufrimiento en el otro".

Uno de los problemas para curar la histeria, es justamente que el histérico "puede tener o no registro consciente de su tragedia interior, precisamente porque actúa en la superficie, en el borde del ejercicio de la representación", explica Margolis.

Pero hay una luz en el camino, ya que "si en algún momento toma conciencia de su problemática, entonces es probable que pida ayuda. En ese sentido, la psicoterapia es el mejor camino."

Para el tratamiento de la histeria, la terapeuta recomienda la Psicología Positiva, que brinda al paciente elementos para el disfrute de la vida de manera saludable, beneficiando también a las personas de su entorno.



¿Tuviste alguna experiencia con un hombre histérico?, ¿cómo fue? ¡Contanos!

Asesoró: Lic. Elena Margolis , especialista en Psicología Positiva y Terapia Floral

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