Las adicciones de un mesías

El fundador de la mítica banda de rock Jane´s Addiction presentará su set de DJ esta noche
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21 de diciembre de 2001  

Un Perry Farrell, dos Perry Farrell, tres Perry Farrell, cien Perry Farrell. Perry, el rockero punk que cambió su apellido real, Bernstein, y creó la banda más influyente del rock de los años 90: Jane´s Addiction. Perry, el alternativo que ideó el festival itinerante Lollapalooza, que le puso el sello a la cultura indie y desde donde se catapultaron bandas como Red Hot Chili Peppers, Nine Inch Nails, Pearl Jam, Living Colour, Rage Against the Machine, Green Day y Smashing Pumpkins, entre muchísimos otros. Perry, el drogón que, según cuenta la leyenda, estuvo primero en la lista de "rockeros próximos a morir", junto a Keith Richards e Iggy Pop, durante mucho tiempo. Perry, el místico que evangeliza a través del discurso central de su primer álbum solista y pregona por la paz y el amor mundial. Perry, el político que junto a Bono y Thom Yorke (Radiohead), entre otros músicos, lideró los proyectos para la condonación de la deuda externa de los países tercermundistas.Y ahora, Perry el DJ, que con un nuevo seudónimo, Peretz, llegará esta noche por primera vez a las bandejas de Pachá para develar su faceta más electrónica.

"Soy una persona que ama que la música esté todo el tiempo dando vueltas -confiesa Perry desde Los Angeles, la ciudad que vio explotar la euforia de Jane´s Addiction a fines de los años 80-. Y la música electrónica, al estar tan al alcance de la mano, permite que uno toque una noche, grabe esa música en un CD, la mezcle con música de otras personas y listo. Allí es donde aparece un patrón hermoso, que es como si uno se bebiera un milkshake de música. Entonces, para una persona que ama tanto la música, resulta natural convertirse en DJ. No es un título profesional que uno se otorga a sí mismo."

La voz de Farrell suena a través del teléfono tan nasal como la que patentó un estilo original y propio desde aquellas odas psicodélico-punk-góticas de Jane´s Addiction (consultar la obra maestra de los 90, Ritual de lo habitual ). Eso sí, habla pausado, con calma, casi con el mismo tono espiritual con el que marcó a fuego cada una de sus últimas apariciones. "Sí, estoy en una paz total conmigo mismo. Trabajé mucho y tuve mucha diversión durante un largo período de mi vida. Y ahora estoy pensando más en mí, en concentrarme un poco más, focalizarme y conseguir un estado aún mejor y más elevado que el que he tenido."

Song Yet To Be Sung (2001), su primer disco solista, está plagado de palabras como redención, celebración, caridad, reunión, liberación y, especialmente, de una que apunta a la referencia bíblica: Jubileo. "En la vida uno siempre tiene una dualidad. Por ejemplo, por estos días tenemos todo este asunto de la presión de la guerra. Entonces, el Jubileo vendría a ser la otra cara de esa dualidad. Porque si existe una situación crítica, la redención también debe ser crítica, la caridad debe ser crítica. Y así como la gente ve lo peor del espíritu humano, también ve lo mejor. Eso representa el Jubileo hoy: lo mejor del espíritu humano."

Ahora bien, ¿cómo se conecta esa espiritualidad con el trabajo que comanda detráz de su último y más moderno antisfaz, DJ Peretz? "Unas semanas atrás estuve en Sudán (N. de R.: lideró la misión -Christian Solidarity International-, que ayudó a liberar a 2300 sudaneses de la esclavitud) y me encontré con gente muy cristiana. Un día me invitaron a una iglesia del sur de Sudán, en la que la gente canta en torno de un gran tambor. En esas ceremonias, el pueblo realmente logra elevarse espiritualmente a través de la música. Cuando salimos de la iglesia, pude compartir con ellos mi música -con cintas y mezclas de otras personas- y fue fantástico. Sin duda toda la música de ese día fue muy espiritual."

El ritual de lo habitual

Poco y nada se conoce por estas tierras de qué va el set de DJ con el que Farrell recorre el mundo casi anónimamente. Pero él mismo se encarga de adelantar que "depende de la fiesta. Si pincho discos en un sótano lleno de gente sudorosa, me gusta conmoverlos con un poco de jungle. Sin embargo, cuando pienso en el set que haré en Buenos Aires, me imagino algo más progresivo, con descansos, para que la gente se mueva un poco, pero al mismo tiempo que la música no se escape demasiado de lo que ellos están esperando".

-¿En el set incluye su propio material?

-Sí, por supuesto.

-¿De Jane´s Addiction también?

-Ah, ya veo. ¿Creés que debo meter algunas de las canciones de Jane«s en el set? Podría ser una buena idea. No acostumbro, pero quizá deje caer un par de canciones de Jane´s. Sí, definitivamente puede llegar a ser una buena idea.

-¿Creés que es posible que los DJ ocupen definitivamente el lugar de las estrellas de rock?

-Lo que creo es que los DJ son otra raza. Están los negros, los blancos, los amarillos... Entonces, no diría que si en algún momento apareciera otro tipo de raza humana reemplazaría a éstos. Pero sí podría decir que estamos en presencia de una raza de hombres azules, diferentes. Esos serían los DJ, un nuevo agregado dentro del sistema ecológico-musical. Porque cantar es muy lindo y tocar instrumentos es algo maravilloso. Pero lo mismo cuenta para un set de DJ. El arte de pinchar discos es muy complejo y complicado, lo que pasa es que surge de tal manera que lo hace parecer fácil. Los DJ no reemplazarán a nadie porque son únicos en lo suyo.

Lollapalooza

  • Según se rumoreó en los últimos meses, el festival itinerante alternativo más importante del mundo (el Lollapalooza, ¿cuál otro?) volvería en 2002. "No está garantizado en un ciento por ciento -adelanta Farrell-, pero tampoco es que esté sudando por eso. Si sale, seguramente será por una buena razón, con buena gente involucrada en la producción y la realización. De todas formas, sería genial que nos podamos juntar y organizar una vez más esta fiesta de redención colectiva. Mucho más pensando en que ahora tenemos la mejor música del planeta en nuestras manos."
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