Las calles pequeñas de la Ciudad

Por Eduardo Tarnassi Para LA NACION
(0)
29 de mayo de 2003  

Las cortadas de Buenos Aires, como las de cualquier parte del mundo, se distinguen no sólo por su finitud, sino también por su personalidad única.

Desde los ascéticos ejemplos de Mataderos, pasando por sus sinuosos parientes de Flores Sur, hasta los elegantes caminos a la nada de Belgrano, la constante igualadora es la tranquilidad.

Además del encanto de la arquitectura, la cortada es un lugar en el que los anónimos casi no existen.

Enmarcada por adustos edificios o casas acogedoras, su breve extensión convierte la obligación del saludo en un gesto de verdadera cortesía entre dos vecinos.

En estos suspiros urbanos de las grandes ciudades reside el placer de ser sujeto.

Sin embargo, vivir en esos sintéticos paraísos de la Capital tiene su precio.

Por ejemplo, suelen ser olvidados por los recolectores de basura y los vecinos deben caminar unos cuantos metros para acercar los desperdicios hasta la esquina.

Otra molestia son los desagradables bebedores de cerveza, que aumentan el tono de su voz a medida que va corriendo la ingesta a través de sus gargantas.

Sin embargo, el inconveniente más desagradable e incómodo lo generan los descuidados vecinos del resto de la manzana, que emplean la bucólica cortada como excusado de sus perros, animales acostumbrados a fruncir los esfínteres hasta llegar a ese baño a cielo abierto.

Claro, la mala vencindad es una costumbre entre nosotros y aunque se crearon normas para combatir este mal endémico no existen controles para que éstas se cumplan correctamente.

En este punto, entonces, El Perro y quien lo escribe se despiden del suplemento En Casa, desde el cual se comunicaron con sus lectores desde hace ya varios años.

Sin embargo, a no desesperar. Esta despedida es sólo un cambio de lugar, pues los esperamos, a partir del próximo domingo, en La Revista de LA NACION.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.