Leo García

Es una de las voces más interesantes del pop local. Después del éxito de su disco mar, sale ahora con una nueva placa llamada, simplemente, Vos, por el sello EMI
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25 de mayo de 2003  

1 – Soy muy creyente. Primero tuve que tener símbolos, para creer en un símbolo y después tener fe. Ahora dejé todo mi santuario de imágenes religiosas en casa de mi mamá, conservo la imagen de Gilda a la que le prendo algunas velas, pero ya no necesito símbolos para tener fe.

2 – Sé que el amor es todo. Es algo más que un romance para mí. A veces siento el miedo de que un día me llegue la muerte y no termine de darme cuenta qué es el amor. Por momentos me confundo. Siento que el amor es el amor por alguien, y después me doy cuenta que cuando me encandilo con una persona en particular dejo de darles amor a otras personas que me quieren mucho. Eso me produce una descompensación psíquica y hasta física, y me hace sentir muy mal.

3 – Sé que la computadora es una prolongación de la mente de un ser humano. Es muy difícil, si estás mal de la cabeza, que tu computadora esté ordenada y funcione muy bien.

4 – La discoteca ha sido básica en plan de alimentarme social y musicalmente. Se dice que para encontrar la paz personal uno debe permanecer en silencio y la disco es todo lo contrario, mucho volumen, revolución humana y una ansiedad compulsiva de buscar algo que uno quizá nunca encuentre. Pero a mí a veces la disco también me ha servido para meditar, escapar de la realidad.

5 – Sé que los verdaderos amigos son pocos y no hay que buscarlos, aparecen. Son los regalos que Dios nos da. Mis verdaderos amigos no superan el número de cinco.

6 – Tengo 32 años y para mí todavía el sexo es un enigma. Si uno no tiene buen sexo con una persona, no se puede tener una pareja. Pero me parece que en la sociedad el sexo está encubierto y el morbo del ser humano permite que sea un negocio. Y eso me parece que forma parte de la no evolución humana. Por eso, para mí, el sexo todavía no tiene las características naturales que debería tener. Es una cosa no resuelta para mí.

7 – La música es el formato que tiene mi vida. La música es como una representación del espíritu, no tiene cuerpo.

8 – Sé que la familia es la fuente de amor incondicional. Yo lo aprendí después de enamorarme de alguien que me hizo sufrir, y ahí uno aprende que la familia es un amor incondicional, y que el amor no es el deseo, sino esa contención que siempre está.

9 – La vida es sólo un momento. Por eso cuando uno tiene un fracaso, no lo tiene que ver como tal, sino como un momento que pasa, porque en algun momento la vida va a pasar.

10 – Sé que, a medida que crezco, cambia mi relación con la imagen y la ropa. Cuando era más joven me paraba los pelos y estaba cambiando todo el tiempo de look. Ahora trato de simplificar. Simplificar es algo que aprendí con el tiempo.

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