Limpieza chamánica: cuatro aliados para sentirte más liviana

Crédito: Juana Mauri
Vos misma podés encauzar las energías de tu entorno con estos rituales ancestrales, por supuesto, adaptados a nuestra época
Dalia Fernández Walker
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21 de septiembre de 2016  • 00:00

Cualquier limpieza energética debería partir de la base de que no estamos “sucias”. Porque lo cierto es que no hay amuleto más poderoso que sentirnos protegidas. Cualquier ritual hace efecto porque somos nosotras las que le damos poder, puede ser colgarte una turmalina, o una inhalación profunda, o eso que te haga sentir entera. Como somos lo que creemos, si le damos lugar al miedo, la mugre ajena te salpica con más facilidad. Tomá esta propuesta como una chance para conectarte con vos, fuente ilimitada de amor.

Agua

Baños con mezcla de hierbas: podés usar una combinación de hierbas y flores de limpieza ya preparada o armarla vos con pétalos de rosas secas u otras flores, anís, romero y laurel. Herví y, una vez que se enfría, poné el preparado en la bañadera o echalo sobre tu cuerpo.

Spray poderoso: son aguas preparadas con mezclas de hierbas que contienen, entre otros elementos, ámbar, almizcle y benjuí. Aplicalas sobre el cuerpo antes de realizar la limpieza y también después para descargar la energía que pudo haberse acumulado. Una buena idea es usarla en forma de spray ambiental.

Aguas activadas: preparalas cargándolas con cristales como cuarzo cristal, amatista o turmalina negra. Podés adherir a la botella papeles con intenciones escritas que te gustaría que el agua tomara como vibración.

Aire

Sahumo de hierbas medicinales: el humo es el producto de la mezcla del fuego y de hierbas como la salvia, el romero, la lavanda y el copal. Con las ventanas cerradas, esparcí el humo para que llegue a los rincones, debajo de la cama o la mesa y adentro de los cajones. Pronunciá algún mantra o afirmación, como “este lugar se está limpiando por obra y gracia divina”. Después, ventilá.

Sonidos del tambor o maraca: podés usar los tambores de chamanismo o grabaciones preparadas especialmente para limpiezas que encontrás en YouTube. Es importante que sintonices con el sonido del tambor para acompañarlo en la limpieza.

Plumas: es mejor que sean de animales de poder, como águilas o búhos, y que sean encontradas, sin haber lastimado al animal para tenerlas. Pasá la pluma por la zona que querés limpiar y visualizá que se está descargando la energía a través de ella.

Fuego

Fogata: usala para “quemar” situaciones o hábitos que ya no van. ¿Cómo? Lo escribís en un papel y lo quemás. O también para pedir y agradecer ofrendando hierbas. ¡No es necesario que hagas una fogata! Solamente necesitás un recipiente apto para llama directa o carboncitos de combustión.

Velas: eternas compañeras en todo proceso de limpieza. El color que elijas es importante: blanco para limpiezas, violeta para transmutación, verde para salud, rojo para activar energías y amarillo para prosperidad.

Energía solar: dejala entrar en los espacios cerrados. Exponerte a la luz del sol protegida o cargar nuestros cristales al sol son maneras sencillas de entrar en contacto con la energía del fuego para una limpieza rápida y fácil.

Tierra

Hierbas sanadoras: las podés usar solas o en mezclas para quemar sobre fuego o carboncitos en un recipiente de sahumo. Las que más se usan son incienso, mirra, lavanda, romero, salvia, copal y palo santo.

Cristales: las puntas de cuarzo dirigen la energía hacia donde necesites llevar luz como si fuera un láser. También podés usar los cristales para calmar alguna parte del cuerpo que te esté doliendo o molestando.

Ramilletes de limpieza: son muy fáciles de hacer, cosechás las hierbas que más te gusten y las atás con un hilo de género natural (de algodón, por ejemplo) bien ajustado. Después, las dejás colgadas hasta que se sequen ¡y listo! Ya podés usarlas para quemar encendiendo el ramillete por un extremo.

Date un baño reparador

Al terminar la limpieza, prepará la bañadera con agua, un poco de sal gruesa y un chorro de vinagre. Una vez adentro, invocá la limpieza de cualquier energía densa que no te corresponda. Podés pedir a tu maestro guía o animal de poder la sanación y además agradecer por el trabajo realizado mientras visualizás que la energía que ya no necesitás pase al agua. Después, te das una ducha normalmente dejando que el agua corra un rato sobre tu cuerpo. Si preferís hacerlo directamente en la ducha, podés preparar un jarro con una parte de agua, una parte de sal gruesa y dos de vinagre de alcohol. Echala sobre tu cuerpo y después enjuagate normalmente.

¿Sos de hacer limpiezas energéticas? ¿Tenés algún ritual para recomendar? Explorá también: Aprendé a conectar con tu propio cuerpo y Tres consejos de una mujer consecuente

Expertas consultadas: Cecilia González, Sanaciones chamánicas y Aranzazu Salgado, Limpiezas energéticas.

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