Lo que no conocías de Orlando: naturaleza salvaje y paseos por el espacio

Crédito: María Eugenia Castagnino (desde Florida Central).
María Eugenia Castagnino
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17 de enero de 2020  • 16:10

La primera vez que visité Orlando hice "lo obvio". Porque, claro, esta ciudad es la meca mundial de los parques temáticos y de los premium outlets, eso ya lo sabemos. Pero también es el corazón de toda una región bastante más amplia -llamada Florida Central- que incluye siete condados y que ocupa el centro de la península. Y lo que descubrí en esta segunda vuelta fue revelador, porque esta vez el recorrido incluyó desde la más salvaje naturaleza hasta un paseo por los misterios insondables del espacio. ¿Si extrañé al ratón más famoso del mundo y los shoppings? No tanto. Porque volví a mirar esta ciudad con otros ojos, la corrí de las etiquetas y la redescubrí a otro ritmo, más auténtica, más profunda y con una mirada más que interesante.

Día 1: Legos & naturaleza

La opción del parque de agua es ideal para ir a relajar luego de las largas caminatas.
La opción del parque de agua es ideal para ir a relajar luego de las largas caminatas. Crédito: María Eugenia Castagnino (desde Florida Central).

Llegar a Legoland es volver a sentirte una nena, es una oportunidad de rebobinar el tiempo y entregarse al juego, al color y a la fantasía. Este parque abrió en 2011 (fue el segundo en EE. UU.) y todos sus diseños y experiencias están pensados para niños de entre 2 y 12 años. Por eso, es un planazo para familias con chicos... ¡y para adultos fans de Lego! ¿Mis juegos preferidos? El simulador 3D de Lego Movie, las montañas rusas (casi todas son aptas para los más peques), el Miniland (que es una instalación con réplicas hechas en Lego de las principales ciudades del país) y el Water Park, con varias piletas llenas de juegos para distintas edades y hasta una playa artificial con olas y todo. Tratá de ir temprano para aprovechar el día; los horarios son de 10 a 17, y el parque de agua, de 11 a 16. Los pases diarios arrancan en US$85 por persona (los menores de 3 años no pagan). Como bonus track, para quienes quieran tener todo a mano, está la opción de hospedarse en el hotel del parque, cuya fachada parece una megaconstrucción de Legos y tiene los pases al Parque incluidos. @legolandflorida.

Crédito: María Eugenia Castagnino (desde Florida Central).

A la tarde, nos tocaba un safari. "¿Hacer un safari en Orlando no es raro?". A priori, era una idea que en mi cabeza sonaba un poco fuera de contexto. Pero ahí estaba, en el Safari Wilderness, para hacer volar mis prejuicios por el aire. Esta experiencia es un emprendimiento familiar que propone un encuentro real y cercano con animales -hay avestruces, llamas, cebras, búfalos de agua, antílopes, ciervos, camellos, tortugas gigantes, lémures y más especies- que viven en una extensión de 105 hectáreas, donde el silencio solo es interrumpido por los sonidos de la naturaleza -en mi caso, quedé asombrada al ver una pelea de ciervos a pocos metros, ¡a pura cornada!-. El recorrido del paseo dura unas 3 horas, tiene una guía en inglés y, si bien suele hacerse en jeeps, también hay opción de vivirlo en kayaks. ¿Lo más divertido? Los animales aman el contacto con la gente, se acercan al jeep y podés darles de comer, acariciarlos y jugar con ellos. Cuesta US$99 por persona. @safariwilderness.

Con la adrenalina bien arriba, ahora nos tocaba bajar. Y para hacerlo, nada mejor que el encanto del atardecer. Así que nos entregamos al mando del capitán Rue Denton -un personaje increíble, lleno de data y de anécdotas-, que nos llevó en un paseo en bote de una hora a través de la "chain of lakes" de Winter Haven. Esta zona de Florida es la capital mundial del water ski por la cantidad de lagos que posee: acá son 36 espejos de agua y la mayoría están interconectados entre sí a través de túneles y canales. Así que esperamos a que el sol naranja furioso se pusiera en el horizonte del Lake Lulu, mientras fantaseábamos con ver alguno de los cocodrilos que merodean por estas aguas. Rue dice que "no te hacen nada si vos no los molestás", pero por las dudas no nos animamos al chapuzón. Hay varias opciones de paseos que arrancan desde los US$24 para adultos y US$10 para menores. livingwatercruises.com.

Día 2: jardines & vida de cowgirl

Paisajes de ensueño en Bok Tower Gardens.
Paisajes de ensueño en Bok Tower Gardens. Crédito: María Eugenia Castagnino (desde Florida Central).

Si alguien me hubiera dicho: "Vas a visitar un jardín", yo le hubiera dicho que lo mío no es la mano verde. Pero lo que pasa en Bok Tower Gardens es mucho más que eso y se convirtió en uno de mis spots favoritos de todo el recorrido. ¿Por qué? Porque es lo que pasa cuando detrás de un lugar turístico hay una historia fascinante. En este caso fue la de Edward Bok, un inmigrante danés que llegó a Estados Unidos con tan solo 6 años y que fue el editor de Ladies' Home Journal -la revista femenina más importante de la época- hasta 1919. Pero Bok también era un apasionado de la naturaleza, las plantas y la música. Y por eso, en las 283 hectáreas de tierras que compró por esta zona, diseñó un jardín meditativo para conservar especies vegetales y luego regalárselo al pueblo norteamericano a modo de agradecimiento. Los jardines -con el diseño de Frederick Law Olmsted Jr., el hijo del creador del Central Park de NY- abrieron en 1929 y, sin dudas, uno de sus highlights es la Singing Tower, una impactante torre de 62 metros que, en realidad, es un carrillón de 60 campanas que suenan con unas melodías de ensueño cada media hora y te envuelven en una atmósfera salida de un cuento medieval mientras vas caminando por sus pasarelas verdes. También hay un espacio especialmente pensado para los chicos, con estímulos sensoriales para que ellos se conecten con el mundo natural. La entrada es de US$22 (adultos) y US$10 (menores). @boktowergardens.

Crédito: María Eugenia Castagnino (desde Florida Central).

Del mundo natural pasamos al mundo cowboy sin escalas, porque esa misma tarde transcurrió en Westgate River Ranch, un auténtico "dude ranch" de casi 700 hectáreas que es un viaje temporal hacia la época de la "old Florida", donde se respira el espíritu vaquero e indígena desde su arquitectura -las opciones de hospedaje van desde cabañas súper confortables y equipadas hasta tipis indígenas de lujo que son una locura total, e incluso tienen un sector de glamping deluxe para vivir una estadía en el medio de la naturaleza (desde aproximadamente US$350 la noche para 4 personas).

Acá, flasheando los juegos del hambre con mis clases de arquería en un típico ranch.
Acá, flasheando los juegos del hambre con mis clases de arquería en un típico ranch. Crédito: María Eugenia Castagnino (desde Florida Central).

Pero lo más autóctono también se ve en su amplia oferta de actividades y experiencias. Por ejemplo, yo tomé unas clases de arquería (cuestan US$10), mientras que otros de mis compañeros de viaje entrenaron su puntería en clases de tiro al plato -una modalidad de tiro deportivo que es considerada un deporte olímpico moderno-. Claro que también hay pileta, canchas de tenis, de golf, cabalgatas, paseos en bote por los lagos y pantanos ¡y hasta bungee jumping! Pero las estrellas del ranch son el rodeo que se hace todos los sábados a la noche y luego la fiesta nocturna con DJ y esos bailes típicos con botas y sombreros de cowboy que nos cansamos de ver en películas como Secreto en la Montaña -aunque sin Heath Ledger- para sacar tu cowgirl interior. @westgateranch.

Días 3 y 4: en modo astronauta

La NASA abre a las 9 y antes de entrar podés sacarte fotos con un astronauta.
La NASA abre a las 9 y antes de entrar podés sacarte fotos con un astronauta. Crédito: María Eugenia Castagnino (desde Florida Central).

Ni siquiera siendo chica, nunca había fantaseado con la idea de ser astronauta. Claro, hasta que llegué a la NASA y enloquecí. El Kennedy Space Center está ubicado en Cabo Cañaveral (a unos 87 km de Orlando, aprox. una hora en auto) y es una experiencia de esas que difícilmente puedas olvidar. No sé explicar bien por qué; creo que tiene que ver con la posibilidad tangible de espiar el misterio del espacio, de poder ver de cerca a quienes dieron su vida por explorar lo desconocido (¿entendés que están pensando en llevar gente a Marte en un futuro no muy lejano?).

Crédito: María Eugenia Castagnino (desde Florida Central).

Aunque yo fui dos días, para tener un buen pantallazo alcanza un día entero -mínimo, unas 8 horas para visitarlo todo-, pero hay algunos highlights que son imperdibles: recomiendo mucho el Astronaut Training Experience, que es un circuito que incluye actividades con realidad aumentada, simuladores y hasta la posibilidad de experimentar la microgravedad (no vas a flotar, pero sentís la sensación de liviandad), la visita al transbordador Atlantis y el recorrido hacia la plataforma de lanzamiento, que también tiene un cohete Apollo en tamaño real. También podés vivir la adrenalina de un simulador de lanzamiento, ver películas espaciales en IMAX y hasta almorzar con un astronauta mientras te cuenta sus vivencias del mundo sideral. ¿Cuánto cuesta? US$57 los adultos y US$47 los niños. @kennedyspacecenter.

Orlando at night

La postal nocturna del centro de orlando tiene una estrella indiscutible: The Wheel.
La postal nocturna del centro de orlando tiene una estrella indiscutible: The Wheel. Crédito: María Eugenia Castagnino (desde Florida Central).

El centro de Orlando es un paseo nocturno ideal para caminar, comer rico, subirte a algunos juegos y hasta ver algún espectáculo de música en vivo.

Si llegás antes del atardecer, es ideal que veas caer el sol desde The Wheel del Icon Park, una vuelta al mundo de 150 metros de altura desde donde podés ver todos los parques de la ciudad. El paseo dura 23 minutos y cuesta US$29 por persona.

En el mismo complejo, hay una sede del museo de cera Madame Tussauds (para sacarte selfies con las celebrities) y un acuario de Sea World. iconparkorlando.com.

Modo Outlet

Por María Clara Gatti.

  • Organizá el recorrido: es importante que primero realices un listado con aquellas prendas que deseás adquirir, presupuesto máximo que querés gastar y cuáles son las tiendas que te interesa visitar. Los outlets son muy grandes y una puede perder horas y distraerse fácilmente con tanta oferta.
  • Elegí el día y horario: siempre es mejor ir por la mañana, cuando las tiendas recién abren y tienen todos sus productos ordenados. Luego del mediodía, la gente inunda los probadores y los percheros denotan el paso de los compradores efusivos. Además, como en todo lugar de grandes ofertas, los pequeños tesoros suelen ser encontrados a primera hora del día.
  • Descargá los cupones de descuento: cada outlet ofrece la posibilidad de descargar online una cuponera, en donde las diferentes tiendas ofrecen descuentos según el monto de la compra realizada. Los descuentos de la cuponera se suman a los de las diferentes tiendas, pero consultá cuando estés en la caja ya que a veces pueden no tomarlos.
  • Adelantá tus compras online: podés registrarte en la web de las marcas que te interesan, obtener descuentos online, comprar por la web y luego retirar el pedido en el local del outlet más cercano. De esta manera, ahorrás en el envío y optimizás tu tiempo.
  • Buscá las tiendas departamentales: si sentís que pasar la mayor parte del día en este tipo de outlets no es para vos, una buena opción son las tiendas departamentales. En este caso, TJMax, Marshalls, Ross, Burlington y Nordstrom Rack son la mejor alternativa, pero tené en cuenta que muchas de las prendas que podés adquirir no son de temporadas actuales. ¡Ideal para comprar básicos a precios regalados!

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