Los hombres de negocios más creativos de la Argentina: Gustavo Grobocopatel

Con la crisis se derrumbó una manera de hacer negocios. Sobre sus ruinas, un grupo de emprendedores intrépidos prospera aplicando creatividad y generando valor.
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2 de diciembre de 2009  • 15:32

Por Leandro Africano.

GUSTAVO GROBOCOPATEL



QUIÉN ES: Gustavo Grobocopatel es el presidente del Grupo Los Grobo, tiene 48 años y es ingeniero agrónomo egresado de la UBA, donde ejerció la docencia durante ocho años tras realizar estudios de posgrado en EE.UU.



QUÉ HIZO: Impulsó la empresa familiar hasta convertirla en una de las más poderosas del sector agrario. Como unidades de negocios, figuran la comercialización de granos, la producción agrícola, la provisión de agroinsumos y soluciones operativas para el agro. Tiene cultivadas 150 mil hectáreas mediante el sistema de renta, es director de una empresa de biotecnología e invirtió en una compañía avícola. Con su novedoso formato de comercialización y capacidad de inversión, modificó el mapa agrario hasta lograr una facturación para el grupo de 400 millones de dólares, sin contar los negocios en Brasil. Además, en sus ratos libres estudia canto y su gran afición por la música lo llevó a formar el Trío Cruz del Sur, conjunto folclórico que integra desde hace más de diez años y con el que ha grabado dos discos.



CÓMO LO HIZO: El mérito de Grobocopatel es haber sintonizado a tiempo las reglas de la economía mundial y haberse plegado a ellas con un modelo de gestión integral y eficaz. Esa metodología le ha permitido pasar de una estructura familiar de empresa a un modelo industrial diversificado y moderno, en el que su principal producto es el "saber hacer" en la forma de consultoría integrada. De esta manera, la esencia del negocio tiene dos pilares: el primero tiene relación con abordar cada uno de sus emprendimientos desde una visión de la sociedad del conocimiento, basada ésta en la aplicación intensiva del saber en todos los órdenes de la vida social y productiva. Una sociedad del conocimiento reconoce como el principal valor para el desarrollo socioeconómico el trabajo de la gente a partir de su conocimiento. El segundo se relaciona con su estilo de producción: arrendamiento de más del 90 por ciento de la tierra, cultivo con siembra directa (producir sin degradar el suelo y mejorar el aprovechamiento de las lluvias) y su esquema de tercerización de todos los servicios. De esa manera, su negocio no se altera por no tener tierras, porque alquila; no trabaja la tierra porque contrata proveedores y prácticamente no aporta capital porque para cada caso crea un fideicomiso. Su capacidad reside en gerenciar el negocio. "Mi principal innovación fue la creación de un diseño organizacional que permite coordinar la actividad de especialistas, darle sentido estratégico, una visión, viabilidad económica y sustentabilidad social y ambiental. Y ahora lo estamos imitando con éxito en Uruguay y Brasil", dice. En este escenario complejo que vive el agro desde hace un año y medio, Grobocopatel siempre se mostró optimista: "El mundo le pide a Argentina que sea un proveedor confiable de alimentos. Nuestra reacción responsable debería ser producir más a menor costo, mas diversificadamente y ofreciendo una amplia variedad de productos y servicios. El desarrollo de una empresa en red, conectada con clientes y proveedores, me obligó a confiar en la gente, los talentos que me rodean. En definitiva, ése terminó siendo mi principal acierto en este negocio. Por eso estoy convencido de que si la empresa logra competitividad sustentable y sistémica, tiene el camino asegurado. En lo personal, siempre me sentí motivado para hacer negocios por la posibilidad de aportar algo de valor a la sociedad y poder inspirar en otros el entusiasmo por la creación". 

Otros emprendedores: Eduardo Constantini I Carlos Bayala I Gustavo Santaolalla

Mañana, Mariano Suarez Battan, CEO de Three Melons.

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