Ludovica Squirru

Ya presentó –y casi agotó– su libro de predicciones para el nuevo año. Pero, paciencia: para el calendario chino, éste sólo empieza en febrero
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30 de diciembre de 2001  

1. Según el horóscopo, es mona: ¿le va como la ídem?

–Voy en liana, disfrutando de las crisis. Para mi signo, el peligro es la quietud.

2. ¿Qué animal es Cavallo?

–Perro de fuego. ¿Será un doberman?

3. ¿Quién cree que intenta volvernos locos?

–El propio inconsciente colectivo nos contagia, porque la tensión es general.

4. ¿Entramos en una tormenta cósmica, o qué?

–Es una crisis que traerá cambios profundos... Un buen momento para mantenerse cuerdos.

5. Contra el hambre, ¿sirven las palabras?

–Sí, también sirven.

6. ¿Cuántas vidas transitó?

–Siento que fueron muchas. Espero no estar en la última: todavía no quiero llegar al Nirvana.

7. ¿Qué es entonces la muerte?

–La posibilidad de una reencarnación mejor.

8. ¿Cuándo llegó por primera vez a China?

–A los 31 años. Pero mi espíritu fue mucho antes: crecí en un clima muy oriental.

9. ¿De dónde viene ese nombre de condesa?

–Mi mamá nació de casualidad en Alemania, y le pusieron Ludovica, pero acá no se lo aceptaron y fue María Luisa. Mi padre después quiso reparar eso.

10. ¿Y a usted qué le pareció?

–De chica lo odiaba, hasta que supe la etimología: Ludovica es "la que se hace sola".

11. El apellido ilustre, ¿le pesó?

–No. Mi tío y padrino Rafael Squirru dice que él le dio prestigio y yo popularidad.

12. ¿Era muy pero muy hippie?

–Sí, pero siempre fui más moderna por fuera que por dentro, con principios muy clásicos.

13. ¿Qué recuerda de sus noches de radio con Boy Olmy?

–Creo que iniciamos un estilo. En 1985, la radio era todavía muy formal.

14. ¿Tato la llevó a la tevé?

–En 1976, él me dijo que algún día quería trabajar conmigo. En 1980, Año del Mono, me decidí y lo llamé yo.

15. ¿No se le dio por tener programa propio?

–Sí, tengo grabado un piloto maravilloso, pero hasta ahora no tuve eco en los canales.

16. ¿Su desayuno típico?

–Mate amargo, muy temprano.

17. ¿Con qué plato agasaja a los amigos?

–Con pastas, ensaladas lujuriosas o un buen asado: hago el fuego, todo...

18. ¿Cómo se lleva con el espejo?

–Bien. Ya he sobrevivido a todo, a la nariz torcida, a ser una mujer picassiana... Y cada día me gusto más.

19. ¿Está enamorada?

–No sé. Me lo estoy preguntando.

20. ¿Qué gritaría su placard, si pudiera?

–¡Orden, por favor!

21. ¿Cantar o bailar?

–Bailar. Para cantar tendría que estar en una montaña, sin nadie cerca.

22. ¿Ordenadita o despistada?

–Parezco caótica, pero tengo un orden interno y siempre encuentro todo.

23. ¿Lunática o solar?

–Las dos: por las mañanas estoy más inspirada para crear, pero la Luna es la energía femenina...

24. ¿El arma de seducción que más usa?

–Pelo piernas. Para qué mentir.

25. ¿Una buena manera de patear el tablero?

–Mantener la coherencia entre las palabras y las acciones. Hoy eso no es conservador, al contrario.

26. ¿Se entiende con los cajeros automáticos?

–Sí. Y mejor me voy a entender con el trueque, que es lo que se viene.

27. ¿El personaje más divertido de 2001?

–Fernando Peña, al que conocí este año.

28. ¿Acepta bien las despedidas?

–Sí. Me preparé mucho para eso.

29. ¿Festeja el Año Nuevo chino?

–Siempre. Este año cae el 12 de febrero: les recomiendo a todos levantar una copa a la medianoche y renovar la energía.

30. ¿Una breve definición de 2002?

–Es el año del caballo de agua, apasionado e intuitivo. Depende de nosotros encauzarlo.

31. ¿Lo que intenta modificar de sí misma?

–Hay personas que están pegadas a mí de una forma dependiente; eso no es bueno para ellas ni para mí.

32. ¿Desanda alguna vez el camino?

–Sí, como todos, porque cumplo mis karmas.

33. ¿Tiene ataques de nervios?

–Uno al año, como mucho. Grito y salto, como buen mono, y parece que voy a atacar.

34. ¿Se carga de objetos en los viajes?

–Antes sí, ahora cada vez menos.

35. ¿Existe un lugar donde no tenga amigos?

–Si existe, dura poco, porque al llegar me los hago enseguida.

36. ¿Por qué no se larga a escribir una novela?

–Hace unos días me dijo lo mismo Gudiño Kieffer.Ya estoy largada, pero no será exactamente una novela.

37. ¿Cómo empieza el último verso que escribió?

–Vida, maestra sin diploma, cursamos como podemos tu cátedra...

38. ¿A qué se siente obligada?

–A contener a mi madre, a mi familia cercana; pero es una responsabilidad que me da un gran placer.

39. Volvamos al hambre: ¿le pesa?

–Mucho. En Córdoba, donde tengo una hectárea, planté maíz para darlo. Pero también es necesario responder a otros hambres, regalarle óleos a un chico que quiere pintar...

40. ¿Se anima con una consigna para el brindis?

–Que entre todos domemos al potro, para que nos lleve galopando hacia un futuro distinto.

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