Mi cuarto ideal

Los arquitectos diseñan las habitaciones infantiles buscando comodidad y eficacia en el espacio, pero ¿qué quieren los chicos? Desde los robots hasta las plantas carnívoras, todo
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24 de noviembre de 2002  

Tener en su cuarto una planta carnívora, una máquina expendedora de golosinas, un pasadizo secreto o un aparato para viajar en el tiempo son algunas de las fantasías de los chicos argentinos, aunque sus padres prefieran un estilo más clásico para la decoración de los dormitorios infantiles. Un estudio realizado por la señal de cable Cartoon Network entre mil niños de 6 a 15 años corroboró que los juguetes, la tecnología y los objetos que brindan comodidad son los bienes más preciados por los habitantes más jóvenes del hogar.

Los arquitectos tienen fantasías más terrenales y al pensar en las habitaciones de los hijos de sus comitentes privilegian la practicidad y la comodidad. Pero también tuvieron sueños...

–Mmm... no recuerdo qué cuarto hubiera querido tener –duda Clorindo Testa–, quizá me hubiera gustado que las paredes fueran un gran pizarrón...

Según Testa, las habitaciones infantiles tienen que ser fáciles de limpiar o poder quedar sucias. “A lo mejor, lo ideal es que en toda la superficie del cuarto se pueda dibujar y que los padres lo puedan limpiar o dejarlo así. Se puede pintar con una pintura especial... ¡Pero no negra, eh!, puede ser verde”, recomienda.

–Puede ser que además de la puerta haya un pasadizo, para pasar gateando o agachado de un cuarto a otro.

El arquitecto Rodolfo Livingston coincide en que conviene usar superficies fácilmente limpiables en los cuartos de los niños. “Debe haber una mesa con una superficie que se pueda pintarrajear. Antes se usaba la fórmica, ahora se dice melamina.”

Según Livingston, también hay que tener en cuenta que los niños suelen necesitar huéspedes en sus cuartos y por eso no está mal pensar en una cama extra.

–Algo muy importante –apunta– es que no haya ropa de los padres ni cosas que no les pertenezcan en sus cuartos. Los objetos tienen identidades que no es bueno mezclar. En el territorio de los niños, sólo deber haber cosas de niños aunque muchas veces los padres sientan la tentación de poner su ropa en lugares que quedan disponibles.

Con respecto a los colores, el arquitecto dice que, en general, los niños quieren elegir el tono de sus cuartos. “Pero no conviene que escojan un papel con tres millones de elefantitos porque después tienen pesadillas”, dijo.

Un televisor, pero gigante

La mayoría de los niños de clase media consultados para el estudio de Cartoon Network quiere tener en su cuarto un televisor gigante con control remoto, una videocassettera, una computadora con acceso a Internet, una impresora y una quick cam.

También dijeron que les gustaría tener un radio reloj, una radio o equipo de música, videojuegos y... una computadora que diga qué hay para comer. Los entrevistados más ambiciosos prefirieron un robot que les sirva la comida, una máquina del tiempo, una heladera y un baño particular.

Pablo Ferreiro, de Armendares, Ferreiro, Rey arquitectos (AFRa), opina que un niño es exactamente igual a cualquier otro cliente. “Tiene sus deseos, necesidades y usos específicos por resolver. Como cualquier otro cliente tendrá claro o no cómo manifestar estas inquietudes a su arquitecto y éste también tendrá, o no, la claridad para generar la respuesta adecuada.

Ferreiro opina que los dormitorios infantiles deberían estar preparados para soportar los veloces cambios provocados por el crecimiento de sus dueños. “Deberían asegurarles la privacidad indispensable cuando todos y todo les resulta molesto, aprovechar al máximo los vínculos con la naturaleza y permitirles que una brisita les acaricie el pelo mientras leen un cuento...”

Para el arquitecto, esos aspectos son tan importantes al momento de diseñar un cuarto infantil como los lugares de guardado, de trabajo o juego y la luz.

Sillones y pósters

En el estudio sobre las preferencias infantiles, las chicas pensaron en la decoración y mencionaron sillones y cortinas, espejos, armarios y fotos de la familia y de cantantes entre las cosas que les gustaría tener en su habitación.

Los chicos, en cambio, priorizaron los pósters de mujeres, clubes de fútbol y Dragonball Z, la pelota de fútbol (firmada por Riquelme), el aro de basquet, la mesa de pool o de ping-pong, un telescopio, una planta carnívora y una cancha de fútbol pequeña.

Para el arquitecto Sergio Muchnik, lo más importante es que el cuarto tenga algo de fantasía, muy buena luz y color.

–Se debe adaptar a las necesidades del momento de cada niño y debe poder crecer con ellos. Los chicos buscan color, objetos que les resulten útiles y que nada sea estático. No les serviría un mueble grande, por ejemplo. Según la edad, puede convenir dejar el piso libre o tener un espacio cómodo para sentarse frente a la computadora.

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