Moda: por qué es importante elegir marcas sustentables

Crédito: Fancycrave en Unsplash
Andrea Arzola
(0)
24 de enero de 2019  • 08:16

¿Cuántos de nosotros sabemos quién ha hecho nuestra ropa? Quizá la etiqueta diga made in China o made in Argentina, pero no cuenta el detrás de la prenda, la historia completa. Sólo indica dónde se cosió, no dónde se cultivó y tiñó el algodón, ni mucho menos quién la hizo, cuánto gana esa persona o cómo es su vida.

El modelo de negocio basado en la economía lineal, donde el proceso se reduce a "producir-comprar-usar-desechar", está jugando en contra del medio ambiente y de las personas que somos parte de esa cadena de valor, como los trabajadores y consumidores. Actualmente, ya no es un secreto que la industria textil es una de las más contaminantes del mundo después de la petrolera. A continuación, algunos números que lo demuestran:

  • Se consumen más de 70 millones de toneladas de ropa de manera global.
  • En promedio, cada persona desecha 37 kilos de residuos textiles a la basura cada año.
  • Para producir una camiseta de algodón se usan 2.720 litros de agua. La misma cantidad que una persona bebería en tres años.

Esta última cifra, difundida por Environmental Justice Foundation, una ONG internacional que cuida el planeta, tan solo es uno de los indicadores del impacto ambiental que provoca la industria de la moda. Es por ello que el diseño sustentable ha tomado fuerza los últimos años, dejando de ser una tendencia para convertirse en una nueva visión con espíritu de cambio en Latinoamérica y el mundo. Existe mayor conciencia por generar una transformación en el seno de la industria, y el rol de los emprendedores ha sido fundamental en este sentido. Las marcas latinoamericanas se esfuerzan por tener una producción ética y responsable con el entorno, la mayoría de estas busca exaltar la tradición artesanal de sus respectivos países y demostrar que el producto sustentable puede estar a la altura de las expectativas del consumidor.

Qué se puede hacer al respecto

Hoy, además de iniciativas que surgen a partir de las marcas y diseñadores sustentables, hay proyectos creados por fundaciones que buscan ayudar a las firmas a cambiar el paradigma de la moda actual. Fashion Revolution es un movimiento global que comenzó hace cinco años en más de 100 países alrededor del mundo. Sus campañas buscan cambiar el sistema de la moda actual tratando de generar un cambio radical en la forma en que se producen y consumen las prendas. Bajo el hashtag que generaron #whomademyclothes (¿quién fabricó mi ropa?) buscan generar conciencia entre los consumidores para que ellos exijan que todo se fabrique de manera segura, limpia y justa.

Sumándose a esta iniciativa otro ejemplo positivo es The Upcycle Project. Fundado Gabriella Smith, este proyecto quiere generar conciencia sobre los desechos creados por la industria de la moda y alienta a los diseñadores y estudiantes de diseño a crear piezas UpCycled. Su objetivo es que los diseñadores estén en sintonía con el impacto ambiental y el bienestar de las personas detrás de sus diseños.

Por su parte, ONU Cambio Climático fomenta la moda sostenible a través de su iniciativa Climate Neutral Now (Neutralidad Climática Ahora), que conecta a las organizaciones que desean compensar las emisiones de carbono con inversiones en proyectos de países en desarrollo que tengan como objetivo reducir las emisiones.

La moda sostenible avanza a través del trabajo colaborativo y prácticas de comercio justo, pero la realidad es que aún tiene menos importancia en las decisiones comerciales de empresas que priorizan costos y velocidad de producción. Esperamos que algún día la moda sustentable sea la norma y no la excepción, esto incluye textiles eco-friendly, productos veganos, producción artesanal y mano de obra honesta y limpia. Queda mucho por recorrer, pero lo importante es que ya se dieron los primeros pasos.

Te dejamos algunos consejos para que vos también cuides la forma en la que consumís la moda:

  1. Elegí comprar prendas que hayan respetado los derechos humanos en su fabricación: que tengan el sello de comercio justo o que en la etiqueta de origen figure en el "made in" un país del que tengas más garantía de condiciones laborales dignas.
  2. Que las materias primas sean sostenibles (algodón y lino orgánicos, tela reciclada, lana cruelty free...) o, al menos, que la tela no sea una mezcla de natural y sintético, ya que es más difícil de reciclar y degradar.
  3. Que el diseño, fabricación y/o venta sea lo más cercano a tu casa, para fomentar la economía local.
  4. Modificá o reutilizá ropa que ya tenés. También podés intercambiar ropa con familiares y amigas o comprar ropa de segunda mano.

Además te mostramos Pool party: conjuntos cancheros para la pileta o la orilla del mar.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.