Neutralizá el efecto techie

Crédito: Ilustración de Maite Ortiz.
Consultamos a una especialista en trastornos de ansiedad, para conocer las nuevas patologías asociadas al uso de Internet y minimizar sus efectos.
Juli Schulkin
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13 de agosto de 2015  • 12:47

Ser demasiado 2.0 puede traer algunas complicaciones nuevas a tu vida y ya están catalogadas por los especialistas. Conocelas para saber cómo prevenirlas.

FOMO

Fear of missing out es el miedo a perderse de algo. Es querer algo que no tenemos. Por ejemplo, ver por Facebook las fotos de un cumpleaños al que no fuiste podría generarte alguna sensación de bronca por lo que te perdiste. Si te pasó, esto no significa que padezcas el síndrome, pero si comienza a ser frecuente, sería bueno ocuparse del tema. En la repetición y obsesión al chequear redes está la clave.

El dato

Según una investigación de la agencia de publicidad JWT, 3 de cada 10 personas de entre 13 y 34 años alguna vez sufrieron esta sensación de exclusión. Querer estar en todos lados es cansador, por eso, ya existe la tendencia opuesta: JOMO (joy of missing out), disfrutar de la posibilidad de estar offline.

Palabra de experta

"El síndrome FOMO implica una serie de factores, entre los cuales hay una predisposición o vulnerabilidad. Es importante conocer los síntomas de un uso compulsivo y cuáles podrían ser sus consecuencias. Para evitarlo, tratá de utilizar el celular o la tablet de manera organizada y con tiempos pautados, dando espacio al descanso. También es aconsejable realizar una actividad sin tener el móvil encendido".

PHUBBING

El término combina las palabras phone y snubbing. Es el acto de ignorar nuestro entorno porque estamos hipnotizadas con la pantalla de nuestro dispositivo. ¿Te suena? Empezó en 2007 con el furor del smartphone y la posibilidad de estar siempre conectados. En lo relacional, nos afecta a todos. Es muy fácil detectarlo, basta con salir a la calle. ¡Todos mirando el celular! El teléfono siempre está ahí: en la mano, en la mesa mientras comemos, y llega a los ámbitos más íntimos, como el baño y la cama.

El dato

De acuerdo con stopphubbing.com, en los restaurantes hay 36 casos de phubbing por cada comida y las personas que lo practican en el mundo ocuparían ¡seis Chinas!

Palabra de experta

"Es un fenómeno que nos afecta continuamente de una manera u otra. La práctica de comunicarnos de una forma virtual reduce nuestras relaciones interpersonales y genera mucha ansiedad ante la exposición real cara a cara. Cuando compartís momentos con amistades o en familia, una buena estrategia es acordar apagar y dejar el celular en el centro de la mesa, como señal de dar prioridad y respeto al otro".

LLAMADA FANTASMA

¿Alguna vez sentiste que vibraba o sonaba tu celular y no estaba pasando realmente? Estamos tan hiperconectadas que, al sentir una vibración o un sonido, consultamos inmediatamente el teléfono..., ¡y nada! Es una llamada producto de la imaginación. Cuanto mayor sea tu cansancio o estrés, más sensible vas a estar a recibir estas llamadas. Así como la madre de un bebé puede escucharlo llorar cuando su hijo en realidad duerme, lo mismo pasa con el smartphone.

El dato

En su libro iDisorder, el médico Larry Rosen plantea que el 70% de los usuarios de smartphones sufrió alguna vez la alucinación de que su celular había sonado o vibrado. Según su explicación, el cerebro genera mecanismos de respuesta cerebrales irracionales.

Palabra de experta

"Es importante darnos un descanso, tomar tiempos para el no chequeo, dejar el celular cuando se comparte un almuerzo o cena para alejarnos de este tipo de trastornos que son cada vez más frecuentes. Son pequeñas llamadas de atención que nos hace nuestro organismo para decirnos ‘pará, descansá’. Respetar estas señales es necesario para prevenir problemas de salud más importantes".

Crédito: Ilustración de Maite Ortiz.

EFECTO GOOGLE

Es la tendencia a olvidar la información por tenerla toda disponible en la red. Vivir hiperconectada va empujando a tu cerebro a almacenar cada vez menos información. Cuando no sabés la respuesta de una pregunta, ¿automáticamente pensás en Google? Podría ser un indicio de que estás bajo el efecto.

El dato

La psicóloga Betsy Sparrow afirma que Internet es como una memoria externa de nuestras vidas que en realidad nos está haciendo retener cada vez menos información. Junto con estudiantes de la Universidad de Harvard, analizó patrones de comportamiento que indican que el ser humano tiende a recordar dónde encontrar los datos que necesita en vez de recordar exactamente la información.

Palabra de experta

"Se puede recordar la información si no se sabe dónde encontrarla a la vez que se puede recordar cómo encontrar lo que se necesita si no se puede recordar la información. Significa que existe una manera diferente de utilizar la memoria. Podés mejorar tu atención, concentración y memoria utilizando estrategias tradicionales como hacer crucigramas, jugar sudokus, o entretenimientos de lógica".

NOMOFOBIA

El término es una abreviatura de la expresión inglesa no mobile phone phobia. Es el miedo irracional a estar sin conexión. Podés haber sentido alguna vez una sensación similar, pero eso no significa que lo padezcas. Esta es una patología más compleja que suele afectar a personas con trastorno de pánico, trastorno de ansiedad generalizada o fobia social.

El dato

Según un estudio de CEETA, las personas con nomofobia están nerviosas y sudan, presentan contracturas y ataques de pánico y entran en un estado de irritabilidad cuando no tienen consigo su dispositivo, cuando no hay cobertura de la red o el celular no tiene batería. De acuerdo con la investigación, los casos de nomofobia crecieron un 13% en los últimos cuatro años en la Argentina.

Palabra de experta

"La tecnología facilita información y eso también genera ansiedad. Decirle ‘basta’ es difícil porque los avances tecnológicos no nos brindan herramientas para aprender a esperar. Es importante saber reconocer los síntomas de ansiedad que superan lo esperable para poder consultar a un profesional a tiempo y no dejar que avance la nomofobia".

CIBERCONDRÍA

"La tecnología facilita información y eso también genera ansiedad. Decirle ‘basta’ es difícil porque los avances tecnológicos no nos brindan herramientas para aprender a esperar. Es importante saber reconocer los síntomas de ansiedad que superan lo esperable para poder consultar a un profesional a tiempo y no dejar que avance la nomofobia".

Este neologismo se refiere a la consulta compulsiva en Internet de síntomas de enfermedades que creemos tener pero que, la mayoría de las veces, no tenemos. La cibercondría se basa en el autodiagnóstico, tenelo en cuenta la próxima vez que te duela algo y te pongas a googlear síntomas. No todas las fuentes son confiables en Internet y no todos estamos capacitados para hacer una correcta interpretación.

El dato

Un estudio de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong detectó que las personas que lo padecen interpretan como si fueran enfermedades graves sus síntomas comunes.

Palabra de experta

"La cibercondría es cada vez más frecuente y resulta compulsiva. Internet pasa a ser una especie de reemplazo del médico. La automedicación es una consecuencia más grave aún. La información que nos brinda Internet es muy amplia y generalizada, puede llevarnos a la mala interpretación. Lo ideal es utilizarla de modo orientativo para consultar con el profesional o experto en el tema, que sabrá ajustarlo a tu realidad particular".

¿Te suena conocida alguna de estas situaciones? Leé también ¿Vos también sufrís de FOMO? y Claves para organizar una reunión topless

Experta consultada: Gabriela Martínez Castrom, Directora del Centro de Estudios Especializados en Trastornos de Ansiedad (CEETA).

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