Niño Gordo: banquete de emperador

Productos y tradiciones asiáticas alrededor de un Buda niño Crédito: FACUNDO BASABILVASO
15 de abril de 2018  

No faltan los dumplings ni el cerdo y el pescado en la carta de Niño Gordo, como en el banquete del Emperador de Jade, que auguraba dinero, abundancia y buena suerte, especialmente dinero. Son el mejor comienzo y van genial con los exóticos tragos del bartender Mario Montes o con las cervezas lager legítimas de aquellos países, suaves y apenas espumosas. En el régimen comunista, el niño gordo prometía salud, bienestar y bebes mofletudos.

El calendario con los signos del año luce en lo alto de la barra –2018 es el perro de tierra–. El primer salón es un paso obligado de gente que va y viene, bajo el cielorraso absolutamente cubierto con muy lindos globos rosados de papel de arroz. A la izquierda, se abre la barra doble en dos niveles, para comer sentados en cómodas banquetas giratorias. Ocho cocineros con buena onda –dos chicas de ojos septentrionales– y el grill de leña proveen los platos para todo Niño Gordo.

Para apoyar los palitos, graciosos ositos panda, gatitos que saludan, pescaditos y patos desplumados, niñitos gordos y sonrientes, y muchos símbolos kitsch de la abundancia, que suelen "llevarse sin permiso" algunos clientes, así como los palitos metálicos. El comedor posterior, en la terraza, más confortable y elegido por los menos jóvenes, se adorna con lindos faroles de papel colgantes.

Pedro Peña –alumno de Hernán Gipponi– y Germán Sitz –del vasco Berasategui–, con sus delantales negros, crearon La Carnicería y Chori, alrededor de nuestro gran producto y la parrilla pero a la manera asiática, de sabores picantes que no llegan a arrancar lágrimas. Imperdibles los dumplings de tofu y shiitake, y los de pato más suaves ($200-219). Una completa ración vegetariana es la de papa, zanahoria, pepino, cebolla y wakame (alga), terminada con un huevo frito (160). El sabrosísimo caldo de carnes avinagrado lleva fideos mung, nabo, pepino, manzana verde y huevo (240).

Recomendables las crocantes mollejas con chile, miso, cilantro, sobre choclo y akusai (250). Otro exitoso es el tataki de bife con wasabi, hierbas y arroz (260). Aunque no falta la pesca a la plancha, con kimchi (240), o frita entera con arroz picante, para zafar de proteínas cárnicas.

Perfiles asiáticos sobre productos locales, sabores de viajes de los cocineros.

Niño gordo

Puntaje: 7,5

Dónde: Thames 1810, Palermo

Teléfono: 2129-5028

Otros: de martes a domingo, de 20 a 24. Tarjetas

  • El plato: Dumplings de pato y de tofu y shiitake
  • Cartas: Platos para compartir, precios amables
  • Cervezas: Solo asiáticas: Tsing Tao ($90, 330cc), Singha ($110, 330cc), Hite ($160, 640cc), Sapporo ($210, 600cc), Max ($160, 640cc)
  • Vinos: Por copa, $95 (consultar la etiqueta del día). Blanco de la casa: Riccitelli Sauvignon Blanc 2016 ($610)
  • Tragos: Creaciones de Mario Montes, de inspiración asiática, sake, whisky japonés, ginger beer, hojas de shiso, kimchi, furikake
  • Postres: Cheese cake japonés; torta de sésamo negro + lytchees + cerezas ($120)
  • Para mejorar: Bajar el ruido