“No creamos ambientes en donde los chicos se sientan seguros para ser creativos”

Deborah Maniowicz
(0)
2 de septiembre de 2016  • 00:44

Esta semana estuvo de visita en Argentina Fred Donaldson, un pedagogo californiano que se especializa en el uso del juego para fomentar la confianza, el respeto y la no violencia tanto en niños como en adultos. Donaldson reivindica los espacios lúdicos y plantea jugar con los chicos dejando de lado las categorías a las que estamos acostumbrados los adultos, ponernos a la altura de los chicos y dejar que ellos sean quienes guíen las actividades.

–¿En qué consiste el método Original Play?

–Es muy difícil describirlo en palabras. No es algo que yo haya inventado. Cuando juegan, los chicos crean un entorno donde las categorías con las que vivimos habitualmente los adultos no son importantes. El otro día fui a un centro educativo y los chicos, que nunca me habían visto, en pocos segundos entraron en confianza. ¿Cómo hicieron eso? Los adultos no hacen esto. Lo que empecé a comprender después de pasar cinco años como amo de casa es que los chicos tienen un tres habilidades que nosotros hemos perdido: confianza, la forma de tocarse y el amor. Mientras juegan los adultos se manejan principalmente desde la competencia y desde allí les enseñamos a los niños. Los niños no inventan los juegos de computadora ni el deporte, ellos no inventan las actividades lúdicas a las cuales nosotros les pedimos que jueguen. Les enseñamos juegos con ganadores y perdedores porque nosotros nos manejamos con esos parámetros.

–¿Cuándo se da el quiebre? ¿Cuándo empezamos a guiarnos por un mundo de competencia?

–Entre los dos y los tres años de edad.

–¿Por la escolarización?

–En parte si pero también porque los niños no tienen un entorno que apoye esta sabiduría innata que tienen y esta manera de jugar con la que nacen. Los adultos les inculcamos miedo, les decimos qué está bien y qué está mal, a quién pueden tocar y a quién no. No creamos ambientes en donde los chicos se sientan seguros para ser creativos.

–Pero los chicos juegan más allá de los tres años

–Si, pero se convierten en pequeños adultos competitivos.

–¿Qué piensa del juego libre, sin reglas ni consignas?

–No suele existir porque “libre” tiene las pautas adultas. Los niños viven en un mundo de adultos. Yo propongo que los adultos participen pero no como adultos y tampoco como chicos.

–¿Cómo sería eso?

–Vos cuando jugás tenés que dejar de lado todas las categorías en las que vivís. Entonces si jugás con tu hija no podés ser mamá. Cuando un niño nace no tiene las mismas categorías que nosotros. Empiezan a explorar el mundo y jamás piensan “te ves raro no te voy a tocar”. Ellos perciben y reconocen “seguridad” en los ambientes.

–¿Cómo puede hacer el adulto para dejar las categorías de lado?

–Bajándose a la altura del piso y dejando que el niño sea quien guíe la actividad. Dejar de enseñarles. Algo que podrías hacer con tu hija es que cuando ella hace un gesto de cerrar la mano vos pongas tu dedo menique adentro y trates de sacarlo de ahí. Es muy difícil. ¿Y sabés por qué? El bebé es el que tiene la mayor fuerza en su agarre de todos los seres humanos. Es una habilidad asombrosa y solo la podés aprender con una actitud de no querer enseñarles..

–Cuando los chicos están en el jardín hay espacios de juego pero cuando ingresan a la escuela primaria suelen perderse estos espacios y quedan solo para el recreo. ¿Deberían tener más tiempo de juego en el colegio?

–¿Por qué cuando somos adultos dejamos de jugar y recién retomamos el juego cuando somos padres?

–La mayoría de los padres no vuelven a jugar aún teniendo hijos, o juegan basándose en la competencia lo cual sólo les genera estrés. No nos damos tiempo para los juegos que no tienen presión ni estrés.

–¿Cómo podemos recuperar los espacios de juego?

–Si tenés un niño, podés darte la prioridad de pasar un tiempo tranquilo a solas con el niño todos los días. Y si no tenés un niño podés hacer una lista de todas las competencias en las que estás involucrado en tu vida: competencia en el trabajo con el jefe, cuando estás manejando con otros conductorios, en competencia con tus propios padres. En general la lista es muy larga y la idea es elegir algunas para eliminar, para retirarte de esa actitud de competencia. Eso puede llevar tiempo pero vale la pena.

¿Qué les pareció la mirada de Donaldson? ¿Disfrutan de jugar con sus hijos?

Las invito a visitar mi FanPage y mi cuenta de Instagram para compartir más novedades.

Debbie

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.