4 lugares para comer brunch en Buenos Aires

Si no te llevás bien con el madrugón de fin de semana y preferís arrancar el día con el sol bien arriba, tu salvación es combinar el desayuno con el almuerzo. Cuatro lugares para tener un feliz domingo.
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4 de octubre de 2013  • 16:34
Fuente: Brando - Crédito: Xavier Martín

Como muchos saben (tal vez alguien esté a punto de descubrir uno de los grandes misterios de la humanidad), la palabra brunch es un neologismo anglosajón que proviene de la unión de breakfast y lunch. De eso se trata: de una comida que se realiza en la franja horaria que va justamente entre el desayuno y el almuerzo, y que, sin ser específicamente ninguna de los dos, logra una síntesis perfecta de ambos. Entre la mañana y la tarde, entre lo dulce y lo salado, el brunch es ideal para los dormilones, los que se despiertan con apetito voraz y también los indecisos. Un poco de todo y en su justa medida. Originalmente servido en hoteles ingleses como un horario alternativo para comer la primera ingesta calórica del día en días feriados y fines de semana, el brunch se instaló luego en los Estados Unidos, donde es una cita obligada de la cocina deli, y desde allí lanzó su influencia a nuestro país. Por eso, y ante tanta oferta de brunches posibles, aquí va una lista de lugares para probar estas delicias que ya dejaron de ser secretas para instalarse en las mejores cartas y en los más exigentes paladares porteños.

Fuente: Brando - Crédito: Xavier Martín
Café Crespín

Ubicado en una bella esquina del barrio de Villa Crespo, Café Crespín ofrece espacio tanto en su cálido interior de muebles sencillos y coloridos como en las mesitas de la vereda, donde, si el día es soleado, se pueden disfrutar sus ya célebres piezas de pastelería mientras se entrecierran los ojos por la modorra y el sabor. Crespín ofrece diversas opciones dentro de la pastelería y la cafetería de inspiración estadounidense. Se puede desayunar, merendar, almorzar y, por supuesto, brunchear. Si bien está apenas desde 2010, ya se convirtió en un clásico del barrio, ganándose el corazón de los vecinos.

¿Qué nos ofrece el lugar a los comensales fanáticos del brunch ? El denominado Clásico trae para beber café o té, una mimosa (copa de champagne con jugo de naranja) o limonada. Tomar o no alcohol a esas horas es una decisión personal e intransferible. Lo seguro es que esto se acompaña con huevos revueltos, salmón ahumado o panceta y papas doradas. Luego, una inmejorable selección de pastelería, y para cerrar, la suave y exquisita french toast –conocida por estos lares como torreja–, que se sirve con frutos rojos y crema fresca. También existe la opción de pedir un brunch para dos personas – brunch Estrellado –, que viene con, precisamente, huevos estrellados con salsa holandesa, english muffins, lomito ahumado y hash browns (croquetas fritas de papa rallada). Para finalizar, hot cakes y productos de pastelería a elección.

Hace poco tiempo Café Crespín abrió una sucursal en Vicente López. En ambos lugares, el brunch se sirve únicamente los fines de semana. Así que, haya sol o nubes, nada mejor que empezar o cerrar un día de ocio con estos desayunos tardíos o almuerzos tempranos.

Café Crespín Villa Crespo, Vera 699.

Café Crespín Vicente López, Hipólito Yrigoyen 477.

El brunch se sirve sábados y domingos de 11 a 17.

$140 el Clásico y $225 el Estrellado para dos personas.

http://guia.lanacion.com.ar/restaurantes/cafe-crespin-re20920

Café Crespín

Fuente: Brando - Crédito: Xavier Martín
Nucha

La historia de Nucha comenzó a fines de la década del setenta, cuando una amiga de Regina Vaena ( Reginucha en su infancia, Nucha después) le pidió que la ayudara haciendo tortas para una confitería que acababa de abrirse. Regina siguió luego vendiendo sus dulces creaciones en locales del barrio de Belgrano. Más tarde puso el suyo propio. Para llegar a ser una cadena en toda la ciudad pasaron tan solo algunos años. Las tortas de Nucha son, como es sabido, inolvidables. También sus chocolates y su pastelería. Hace un tiempo se introdujeron en el área de los sabores salados y de nuevo se destacaron. Las recetas de inspiración judía europea y oriental que aparecen en sus menús provienen de los recuerdos de infancia de Nucha, de aquellos platillos que su abuela Catalina solía ponerse a cocinar desde la mañana temprano.

La carta ofrece un brunch formidable para probar los fines de semana y feriados. Está compuesto de tres partes. La primera es casi un desayuno clásico: pan negro y blanco, manteca o queso blanco, jalea o dulce de leche y café o té. La segunda se pone más intensa: un principal a elección, entre pastrón, salchichas alemanas o filet de salmón; los infaltables huevos, que pueden ser revueltos, en omelette o fritos, y una guarnición a elegir entre ensalada israelí, caviar de berenjenas, hummus, ensalada de verdes, verduras grilladas o cole slaw.

La última parte, y no por eso menos importante, es la torta: elección que se dirime entre las que estén disponibles en ese momento y en ese lugar, pero que, tratándose de Nucha, sabemos que será siempre despampanante y deliciosa.

El brunch de Nucha es a todas luces suculento. Un gran plato de sabores contundentes que nos dejan en estado perfecto para dormir una siesta o salir a pasear en lo que queda de un fin de semana que con esta comida ya tuvo, sin dudas, su momento más alto.

Armenia 1540.

Lafinur 3368.

Zabala esquina O’Higgins y más locales.

El brunch se sirve sábados, domingos y feriados de 11 a 17. $150 por persona o $230 para dos.

http://guia.lanacion.com.ar/restaurantes/nucha-re21786

Nucha

Fuente: Brando - Crédito: Xavier Martín
Sirop Folie

En un callejón-galería tan empedrado y elegante que nos hace sentir en la mismísima Ciudad de las Luces, se encuentra Sirop Folie. De cocina porteña moderna y discreta sofisticación, Sirop ofrece, además de almuerzos y cenas deslumbrantes, momentos de té y brunch. Y lo que hacen con estas dos comidas es altamente recomendable. En cuanto al mitad desayuno-mitad almuerzo, hay que decir que consta de tres partes y es para compartir. Empieza con la tabla Folie que incluye quesos variados, jamón crudo, paté de hongos de la casa, terrina, aceitunas negras y tomates secos. Se sirve acompañada de jalea de espumante y chutney, y con una impecable selección de panes frescos de elaboración propia (esponjosos brioche, suaves, de campo, y deliciosos integrales de granos oscuros y nueces y pasas).

La segunda parte viene en compoteritas variadas: huevos revueltos, con polvo de aceitunas y pimientos confitados, más papas rotas con crema ácida. En una compotera de barro humeante viene el gratén de espinacas, endibias y queso, que hay que comer sin dejarlo enfriar. Para el momento de cierre dulce, un crumble de manzanas de sabores sutiles y textura perfecta, junto con una copa de espumante Navarro Correas.

La porción es justa: ni nos desborda ni nos deja con ganas. Solo las de venir otra vez a este bello restó que en pleno Barrio Norte recuerda tan perfectamente a París. Porque, además de encontrarse en un cul de sac y hacer quesos y patés deliciosos, de fondo nos acompaña Carla Bruni.

Vicente López 1661, local 11.

El brunch se sirve sábados y domingos de 11 a 17.

$270 para dos personas.

http://guia.lanacion.com.ar/restaurantes/sirop--folie-re18299

Sirop Folie

Fuente: Brando - Crédito: Xavier Martín
Crisol

El barrio de Colegiales posee un cálido restó para pasar los domingos y feriados bruncheando con un café soñado. Se trata de Crisol. Hace dos años que este local con decoración en tonos amarillos abrió sus puertas con su particular estilo de cocina: tradicional con toques contemporáneos. Una cocina simple y cercana. Ese mix entre la nostalgia de la infancia y la mirada de un chef es la impronta que los cocineros Hernán Berardi y Alfonsina Goldberg han logrado darle. Y, como decíamos, el niño mimado de este lugar es el café. Desayunos, meriendas y brunch, agradecidos. Se pueden probar tres blends de elaboración propia: el de la ciudad (ligeramente intenso Brasil/Colombia), el de la casa (intenso 100% Colombia) y la edición especial (carácter medio-intenso 100% Colombia). Y, por supuesto, esto se puede aprovechar en el mentado brunch. ¿Qué se puede comer? Además de tostadas, croissants, medialunas, minigranola de frutos rojos y yogur natural, huevos revueltos, miniensalada de salmón, tostón de pan alemán con tomates confitados y queso brie, papas asadas con dip y frutos secos. El menú para dos personas incluye para beber una infusión y una botella de jugo de naranja.

Todo esto puede probarse tanto en el interior como en el exterior del local, que es pet y bike friendly, por lo que es muy habitual ver a los vecinos de Crisol llegar con sus bicis y sus mascotas a pasar un momento con un libro, la compu, o solo un café. Por todo esto están advertidos: en Crisol, buenas combinaciones e inmejorables productos. Infusiones, frutas, huevos y panificación. Todo lo que un buen comensal de brunch necesita.

Ramón Freire 1502.

El brunch se sirve domingos y feriados de 11 a 16.

$190 para dos personas.

http://guia.lanacion.com.ar/restaurantes/crisol-re21051

Crisol

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