Pensó que estaba agotada por el estrés, pero necesitaba un trasplante y se estaba muriendo

Cumplió 30 años y creyó que estaba estresada o envejeciendo, pero en realidad sufría una grave enfermedad.
Cumplió 30 años y creyó que estaba estresada o envejeciendo, pero en realidad sufría una grave enfermedad. Crédito: Instagram
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23 de octubre de 2018  • 18:31

Cuando cumplió 30 años, Christina Ferrara, de Tampa, Florida, asumió que ya estaba empezando a envejecer y que muchas de sus dolencias eran causadas por el mero paso del tiempo o por el peso de sus obligaciones cotidianas. Estaba cansada, pero se lo atribuía a su trabajo de 40 horas semanales; su orina era más oscura de lo habitual, pero pensó que estaba ingiriendo pocos líquidos; le sangraban las encías y creyó que la culpa la tenía el cepillo de dientes. A su vez, para combatir su agotamiento, incrementó el consumo de café diario.

"Pensé que era una cruel bienvenida a los 30", dijo en una entrevista con el medio Caters News. Sin embargo, pronto se convertiría en "la mujer más enferma de América": concurrió al hospital para hacer una consulta por un aparente cuadro de estrés acompañado por deterioro físico y los médicos le revelaron que su hígado estaba fallando.

En el hospital le dijeron que necesitaba un transplante de inmediato.
En el hospital le dijeron que necesitaba un transplante de inmediato. Crédito: Caters News

Fue internada inmediatamente. Su piel estaba amarilla como consecuencia de una ictericia (aumento de la bilirrubina en la sangre producido por trastornos hepáticos), sus síntomas se pronunciaron en apenas 16 horas y llegó a perder el conocimiento: "Me preguntaron dónde estaba y quién era el presidente y respondí todo mal. Incluso pensé que era 1997", recordó. Le dijeron que podría morir ese mismo fin de semana.

En un principio, Ferrara fue ubicada primera en la lista de trasplantes de Florida y sometida a un coma inducido. Pero su caso tuvo una evolución tan dramática que, 12 horas después, pasó a encabezar la lista de todo Estados Unidos. El hígado correcto tardó cuatro días en llegar. "Literalmente, fue un milagro. Una vez que lo tuve adentro, fue como si mis baterías volvieran a estar encendidas", relató. Los motivos de su enfermedad no están claros, pero pudo haber sido causada por el consumo excesivo de alcohol y las hepatitis B y C.

Ya recuperada de su enfermedad, Christina Ferrara promueve la donación de órganos.
Ya recuperada de su enfermedad, Christina Ferrara promueve la donación de órganos. Crédito: Instagram

Hoy, con 31 años, un trasplante exitoso y su energía recuperada -aunque debe consumir medicamentos todos los días para que su cuerpo no rechace el hígado y mantenerse a salvo de bacterias potenciales-, Ferrara cuenta su historia para alentar a las personas a convertirse en donantes de órganos . "Si mi donante no hubiera elegido donar sus órganos yo no estaría acá. Necesitaba un hígado específico y la persona que se registró fue mi ángel guardián. No podés llevarte tus órganos cuando te morís, así que salvá una vida y compartí amor".

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