Pese al frío, el color sigue vivo en el jardín

Existen numerosas especies florales que no tienen problemas con las bajas temperaturas
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8 de mayo de 2003  

El fin del verano marca el término de una etapa en la que el sol, las temperaturas altas (para muchos agradables) y el colorido son protagonistas. La llegada de la temporada otoño-invierno, con su persistente frío y un débil astro rey, prenuncia una época que no se caracteriza precisamente por la vivacidad. Sin embargo, y contra lo que podría creerse, el jardín puede convertirse en un área más de la casa que, por medio del color de sus componentes, aporte vivacidad y alegría.

Un arco iris de posibilidades

Para llenar esos espacios verdes de las más diversas tonalidades sólo hay que darse una vuelta por los viveros de la ciudad. Así podrá comprobarse la gran variedad de plantas florales que se erigen como las estrellas del otoño-invierno.

Las violetas de los Alpes se constituyen como una de las opciones. Adquirieron gran difusión en los últimos tiempos y éste el momento de incorporarlas al jardín, si es que las de la temporada anterior no han sobrevivido al calor del verano. Pueden conseguirse en una amplia variedad de colores, que van desde el blanco más puro hasta el fucsia más rabioso. Además se encuentra diversidad respecto del tamaño y el tipo de flor: las hay simples y compuestas o dobles.

Desde regiones cercanas a los Alpes llegan los tulipanes, especies emblemáticas del territorio holandés. La variedad de tonalidades también los caracteriza, sumado al protagonismo que esta flor solitaria adquiere en el jardín.

Los crisantemos, por su parte, resultan otra excelente opción a la hora de incorporar color. Al igual que los tulipanes, poseen flores solitarias, de las que se pueden encontrar los más diversos tonos.

El pensamiento se constituye como otra posibilidad en esta época del año. El colorado, el blanco y el amarillo son sólo algunos de los tonos más tradicionales de esta difundida variedad. Tampoco puede dejar de mencionarse las prímulas. Con su amplia diversidad de especies (más de 500) merecen que se les otorgue cierto espacio para que se luzcan en el jardín.

Asimismo, una planta que nunca deja de dar flores, más allá de la época del año, es la alegría del hogar. Como su nombre popular lo indica, este ejemplar de los más diversos colores resulta una excelente alternativa a la hora de tener flores durante todo el año.

Mientras los arbustos cambian sus hojas y se renuevan esperando el próximo verano, no hay que desanimarse ni resignarse al imperio de los grises: crisantemos, pensamientos, violetas, prímulas y tulipanes se transforman en la opción que se necesita para que el colorido nunca abandone el jardín, ni siquiera en las épocas más frías.

Modelos y precios

  • Prímula: con base de maceta de 12 cm, $ 2 (Vivero Mario).
  • Crisantemos: chicos, $ 6; grandes, $ 8 (Vivero Mario).
  • Violas y prímulas: en maceta M 12, $ 1,90 (La Campana Japonesa).
  • Violeta de los Alpes: en maceta M 14, $ 6,50 (La Campana Japonesa).
  • Caléndulas: en maceta M 10, $ 0,80 (La Campana Japonesa).
  • Prímula obcónica: maceta M 12, $ 1,90 (La Campana Japonesa).
  • Violeta de los Alpes: $ 6 (Madre Tierra).
  • Pensamientos: $ 2 (Madre Tierra).
  • Tulipanes: opciones desde $ 6 (Madre Tierra).
  • Hortensias: $ 15 (Madre Tierra).
  • Los importes pueden estar sujetos a variaciones.

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