Placer seguro. 6 peligros sexuales que no conocías y cómo evitarlos

¡Alerta! Estate atenta a estas cosas a la hora de tener relaciones sexuales.
¡Alerta! Estate atenta a estas cosas a la hora de tener relaciones sexuales. Fuente: OHLALÁ! - Crédito: @flori.rodri
Denise Tempone
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19 de septiembre de 2019  • 13:49

Para que el sexo sea 100% seguro, tenés que estar atenta a algunos aspectos que quizás no imaginabas. Y cuando intervienen objetos y tecnologías, todavía tenés que tener más cuidado. Esta es una lista de posibles riesgos que probablemente no conocías y las indicaciones para evitarlos.

La mala lubricación puede puede hacerte propensa a infecciones y enfermedades de transmisión sexual

Tal vez no sea exagerado asegurar que tu grado de excitación influye directamente en tu salud sexual. Cuando estás muy excitada, la lubricación se encarga de proteger tu cuerpo de los roces y las pequeñas lesiones que puede traer un encuentro sexual. Es fácil entender cómo: si estás húmeda, la penetración o las caricias muy íntimas no ofrecen resistencia y no hay nada ahí forzado que pueda afectar la dermis o mucosas. Cuando la cosa es más "trabada", se abren pequeñas raspaduras y lesiones que hacen mucho más fácil la entrada de gérmenes y bacterias a tu cuerpo.

La solución: siempre tené a mano un buen lubricante y no temas ser generosa con la cantidad que aplicás.

Lubricar demasiado un preservativo puede volverlo más inseguro

Muchos hombres sienten cierto escozor o fricción al sostener una sesión de sexo más o menos larga con un condón puesto. Esto tiene una solución muy simple: colocar lubricante en el pene antes de poner el preservativo y así evitar el roce "en seco". El problema de esta alternativa es que, si nos excedemos con la cantidad de lubricante, es muy probable que el preservativo se deslice y se salga.

La solución: regulen la dosis, solo una gotita en el glande alcanza para aliviar la sensación y no poner en riesgo la seguridad del encuentro. Si a tu chico le molesta mucho el preservativo de látex, prueben con otros materiales como los de poliisopreno o caucho natural.

Los juguetes sexuales con vibración se pueden ir hacia adentro del cuerpo

Los juguetes sexuales más potentes, esos que vibran como maquinitas industriales, conllevan serios riesgos de deslizarse hacia adentro de nuestro cuerpo. Sucede que esta característica, combinada con la lubricación que genera la excitación, o que hay que sumar para una sensación placentera, los vuelven sumamente escurridizos. Los ítems más peligrosos son las balitas vibradoras (mini vibradores) y los juguetes que no presentan tope en su diseño.

La solución: comprar juguetes que estén diseñados para la penetración. En general, tienen tope y manija desde donde sujetarlos.

Las esponjas menstruales se pueden perder dentro tuyo (¡solo un rato!)

Las esponjitas menstruales que te habilitan a tener sexo mientras estás con el período, pueden perderse "de vista" un rato luego de una sesión intensa. Y esto es porque durante un encuentro pasional, el útero se ensancha.

La solución: esperá un rato para volver a "rastrearla" dentro de tu cuerpo o hacete un baño de asiento para que absorba agua y el peso la haga descender.

Algunos juguetes sexuales no son aptos para personas que tienen marcapasos

Ciertos juguetes sexuales están totalmente contraindicados para personas que tienen marcapasos ya que la corriente eléctrica que transmiten a través de la piel a los músculos o a las fibras nerviosas sensitivas, puede interferir con el marcapasos. Hay juguetes eróticos que son muy similares a los TENS médicos (en inglés, Transcutaneous electrical nerve stimulation). Generalmente se llaman electro estimuladores sexuales. Antiguamente eran más fáciles de distinguir porque llevaban cables y generadores eléctricos visibles. Hoy, los avances tecnológicos los volvieron menos aparatosos.

La solución: leer siempre las cajitas que, por obligación, llevan siempre las contraindicaciones

La copa menstrual puede afectar el DIU

Si estás utilizando el método del DIU y te decidís a usar la copa, siempre tenés que tener cuidado de que, al sacarla, no enganches las cuerdas del dispositivo. Este aspecto es especialmente importante mientra el DIU esté recién puesto. Con el paso del tiempo, las cuerdas suelen ablandarse y rizarse hacia el cérvix, lo cual resta posibilidad de que accidentes como estos pasen.

La solución: pedile a tu médico que te deje las cuerdas muy cortas para que haya menos riesgo.

Experta consultada: Silvina Valente, especialista en Ginecología, Obstetricia y Sexología.

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