Poliamorosas. 3 mujeres cuentan sus experiencias y cómo viven las relaciones

Las relaciones poliamorosas funcionan con sus propias reglas.
Las relaciones poliamorosas funcionan con sus propias reglas. Crédito: Elda Broglio
Laura Gambale
(0)
27 de agosto de 2019  • 15:36

Mucho se dice del poliamor, aunque poco se sabe. Luego de conversar con distintas mujeres que viven el amor de manera no convencional, aparecen algunas claves fundamentales: que el poliamor propone vínculos amorosos y sexuales basados en la confianza, el respeto y el consentimiento; que exige un trabajo cotidiano de revisión de las reglas de juego (las reglas para cada relación pueden ser diferentes); y que, además, existen distintos tipos de vínculos dentro de la misma lógica. Acá te compartimos las historias de tres mujeres que eligen el poliamor como forma de relacionarse a nivel sexual y afectivo.

Una familia poliamorosa de 4

Cecilia Figlioli, politóloga y directora de la organización "Relaciones Abiertas".

CÓMO SON SUS RELACIONES: Cecilia tiene dos parejas, una que empezó siendo monogámica, con Pablo, hace 13 años, y una segunda, con Sebastián, que antes de ser novio fue su mejor amigo. A su vez, Pablo tiene una relación con Florencia, quien tiene un hijo de una pareja anterior. Entre Florencia y Sebastián no hay sexo, solo cariño. En el 2013 Cecilia y Pablo recibieron a Sebastián y comenzaron a convivir los 3, y en el 2016 se mudaron a una casa más grande para darle la bienvenida a Florencia y a su hijo. Desde entonces, conviven todos juntos y hay un cuarto para cada uno. En un principio, intentaron organizar con quién dormirían cada noche, pero no resultó y asegura que les va mejor improvisando. "Con Pablo estábamos bien cuando apareció la idea del poliamor, y lo aclaro porque se suele pensar que es una opción para salir del aburrimiento o reavivar la pareja y, muy por lo contrario, creo que en esos casos no conviene para nada". A Cecilia le parecía interesante investigar por qué en otras sociedades las relaciones y la vida familiar se organizan de manera distinta a la nuestra. Desnaturalizar la monogamia como el único camino posible.

SUS REGLAS: "Nosotros tenemos libertad absoluta para relacionarnos o dejar de relacionarnos con quien queramos sin necesitar el consenso de nuestra familia poliamorosa. Pero no todos los vínculos abiertos son iguales: están quienes tienen reglas de fidelidad al grupo, o que eligen lograr consenso para que salga una de las partes con otra persona". Observa, además, que, en su mayoría, las parejas que abren sus vínculos exclusivamente en lo sexual para poder tener sexo con quien desean, ponen la cláusula de no enamorarse. "En mi opinión es un límite bastante ficticio porque vos no podés elegir cuándo vas a enamorarte y cuándo no, pero es un límite válido para relaciones que así lo necesitan".

FAMILIA POLIAMOROSA: se consideran una familia poliamorosa porque tienen un proyecto de vida que los involucra a los cuatro más allá de la relación exclusivamente sexual. Puertas adentro, cuando la convivencia acecha, Cecilia explica que "las tareas domésticas están divididas de manera pareja", y que justamente por eso es que se anima a pensar en tener un hijo en un futuro cercano, ya que está segura de que "vamos a estar los cuatro criando a esa personita. Si no fuera así, yo creo que no querría ser madre".

Solo con otras mujeres

Silvana González (36), actriz.

CÓMO SON SUS RELACIONES: Silvana experimentó distintas relaciones poligámicas vinculándose exclusivamente con mujeres. "Tomé la decisión de ser poliamorosa luego de una relación monogámica de tres años. Sentía que era raro tener que reprimir deseos por otras personas, pero como me había enamorado y mi novia de ese momento no quería saber nada de tener una relación abierta, accedí a ese contrato de exclusividad. Cuando la relación se terminó, me prometí y decidí no volver a postergar mi deseo por miedo a estar sola o no volver a encontrar pareja", cuenta.

SUS REGLAS: para Silvana, la idea de infidelidad no existe y dice que prefiere hablar de lealtad con una misma, con nuestros deseos, y resalta que es fundamental ser responsable al momento de manifestar nuestros deseos a aquellas personas con las que nos vinculamos amorosa y sexualmente. Sus relaciones también se construyen sobre acuerdos dinámicos, ya que van cambiando e incluso caducando, de acuerdo con las necesidades de cada persona involucrada.

MANDATOS SOCIALES: cuando recuerda las primeras veces en una relación abierta, asegura que "fue difícil", no sólo por los miedos e inseguridades que afloran en cada vínculo, sino por el mandato de una sociedad que nos dice que el único modelo válido es la monogamia. "A veces la sociedad intenta excluirte por querer ser diferente, como si dañáramos a alguien... Cuando en realidad los y las poliamorosa/os manifestamos lo opuesto: que no se imponga cómo amar, que se derribe la idea de posesión como única vía, y que siempre haya compromiso, honestidad y comunicación en cada uno de nuestros vínculos". Con respecto a las relaciones monogámicas, entiende que "también tienen acuerdos a la hora de llevarse a cabo, aunque estén implícitos y vengan dados por la bajada de nuestra sociedad. Si pensamos que no es posible otra opción, y no estamos de acuerdo con alguna de las reglas impuestas, terminamos haciendo la que nos pinta por atrás, siendo infieles con nuestra pareja y también con nosotros mismos y, la verdad, no sé qué es peor".

Seguir al deseo sin necesidad de engañar

Noelia Aranda (31), maquilladora profesional.

CÓMO SON SUS RELACIONES: Noelia vive actualmente en Tailandia. Desde hace 10 años, se relaciona de manera abierta, y, en sus inicios, comenzó probando una regla que al poco tiempo debió romper: que solo fuera abierta para tener sexo con otras personas. Con el tiempo, su pareja, José, se enamoró de una de esas personas y por eso adoptaron el poliamor. "Por una cuestión de lenguaje" cuenta que en Tailandia no ha logrado conectar con otra persona, a excepción de un chico italiano que al poco tiempo se tuvo que volver a su país.

SUS REGLAS: no tiene muchas, aunque sí un límite contundente: que sus parejas no tengan una relación con su círculo cercano de amigos, amigas o familia, para preservar algo de individualidad en su vida. Ante la pregunta de cuándo se considera infidelidad, ella la asocia directamente a la mentira y a tener relaciones sexuales sin protección con otras personas sin informarlo. Con respecto a los celos, dice: "No es fácil porque los celos son, entre otras cosas, temas propios sin resolver y, para ser sincera, creo que casi nadie tiene eso resuelto, más allá del modelo de relación que elija. Por eso, cuando José sale, yo trato de distraer la mente con otra cosa. A veces armo un plan para mí, miro una peli, enfoco mi atención en algo distinto y también me descargo mucho con mis amigos".

LIBERTAD Y APRENDIZAJE: lo que más valora del poliamor es la libertad que le otorga, "no solo por el hecho de poder estar con otras personas, sino porque se aprende a decir siempre lo que se quiere y siente sin temor a ser juzgada". También confiesa que lo que más le cuesta manejar es su "parte" egocéntrica. "Recibir toda esta libertad también significa darla y muchas veces eso hace que se muevan cosas que no tenía procesadas, es un aprendizaje constante".

La mirada experta

Por Walter Ghedin, psiquiatra y sexólogo.

Estamos atravesando una etapa de profundos cambios en las relaciones amorosas y sexuales , y quedó al descubierto que el control y la desconfianza no sirven más que para potenciar las ganas de aventurarse a lo desconocido. Será entonces una oportunidad de potenciar los recursos de la pareja y quizás se abran a nuevas experiencias. Sin embargo, el poliamor no es para todas las parejas, ya que se precisa de un deseo de apertura a la experiencia afectiva con otras personas que no todos tienen. Lo que resalta de este modelo es la posibilidad de sentir afecto amoroso por otros, además de la pareja actual, lo cual lleva a compartir espacios y múltiples actividades. Pero el 'efecto poliamor' no queda solo en quienes lo practican, sino que se abre al conocimiento de todos. Saber que la exclusividad monogámica está siendo cuestionada ayuda a pensar que la fidelidad no depende de una norma, ni un modelo, sino de un estilo dinámico de relación que ambos deben acordar.

Más info: relacionesabiertas.org. IG : @relacionesa. FB: relacionesabiertas

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.