Por un virus intrahospitalario. Perdió una pierna y se convirtió en ejemplo de resiliencia

Juana fue internada por una falla renal, pero se infectó con un virus intrahospitalario que terminó con la amputación de su pierna derecha.
Juana fue internada por una falla renal, pero se infectó con un virus intrahospitalario que terminó con la amputación de su pierna derecha. Fuente: OHLALÁ! - Crédito: Denise Giovanelli.
Violeta Galanternik
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20 de mayo de 2019  • 12:45

Porque ellos nos hacen pensar la resiliencia, la superación, el empoderamiento y la vida misma a través de sus ojos. Este mes decidimos hablar de discapacidad.

Quién es y qué hace: tiene 19 años y hace un año y medio su Instagram, @juanarodriguezabadie, se llenó de followers que la apoyan y la ven como un modelo a seguir.

Terminando la secundaria, entró al hospital por una rabdomiólisis. Su sangre no circulaba bien y, para descomprimir, le realizaron una fasciotomía en ambas piernas. En el proceso, se contagió un virus intrahospitalario que puso en riesgo su vida. Después de varios intentos de lucha, se tomó la decisión de amputarle una pierna. Luego de dos meses de internación, ella empezó el posoperatorio con una idea en la cabeza: volver a caminar.

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Hoy me levanté pensativa, revolviendo recuerdos. Será porque faltan 3 días para que se cumpla un año de ese 11 de Febrero donde entre a ese hospital para que mi vida cambie para siempre... agradezco que pasé por experiencias que me mostraron lo que realmente importa en la vida y que me abrieron los ojos en ciertas cosas que nunca antes me había puesto a pensar. Si hoy estoy acá por algo, quiero que sea para dejarles el mensaje de que se amen, se acepten, no dejen que nadie los haga sentir menos. Que nadie les diga que no son lo suficientemente lindos, especiales y capaces para encajar en el "estándar" en el que hoy en día vivimos. Yo creo que estamos acá para ser felices. La gente te va a amar por lo que sos por dentro, no por lo que sos por fuera. Pero para eso antes, es muy importante que te quieras a vos mismo, a tu interior y tu esencia. Cada diferencia tuya hace que te vuelvas una persona única. Todo lo qué pasaste en la vida te hace una persona única. Hoy hace un año todavía tenía 2 piernas, y me hubiese gustado que alguien me diga que me ame más, que me ría más y me preocupe menos. No esperes a que te pase una desgracia para valorar la vida como realmente merece ser valorada. Perder una pierna me dio un propósito de vida que voy a estar agradecida para siempre, pero también me mostró que el mundo necesita cambiar, necesitamos unirnos, aceptarnos. Si va a existir un "estandar" que defina la persona que sos que sea un estándar de felicidad. Vamos a ser felices. Lo demás no importa!

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"Todavía me acuerdo de cuando me miré al espejo por primera vez. Estaba durmiendo la siesta en la cama de mi papá -que al lado tiene un placard con un espejo- y un ruido me despertó. Estaba tan dormida que me olvidé de que me habían amputado una pierna y amagué a pararme y salir caminando por la puerta. Cuando hice ese amague, quedé frente al espejo. Y ahí me vi. Esa era la nueva Juana, con una sola pierna. Me quedé tildada por unos minutos mirando y mirando. Sentí miedo, angustia y felicidad a la vez. Ahí empezó mi proceso de aceptación.

Nadie está preparado para una amputación, no hay un libro que te enseñe a vivir con eso, no es una materia de la escuela. Se aprende, a los tropiezos y caídas, pero se aprende. Vivís 18 años una vida muy activa, llena de actividades, deportes, salidas con amigos, y de repente, es difícil cuando te encontrás con que todas esas cosas que hacías ya no las vas a volver a hacer de la misma forma. Creo que lo más difícil fue ver cómo todos seguían con sus vidas mientras yo me encontraba sentada, aprendiendo a caminar, como si fuera un bebé.

Siempre pienso que si me dieran a elegir entre ser la Juana de antes con 2 piernas o ser la Juana de hoy amputada, elijo a la amputada. Mas allá de la complejidad de aprender a usar una prótesis, la Juana amputada valora la vida, ama vivir. La Juana con dos piernas se hacía problemas por cosas insignificantes, se ahogaba en un vaso de agua. Antes de la amputación, con 18 años estaba empezando a explorar y conocer cosas nuevas, con inseguridad, con complejos como mujer. Y hoy mi concepto de belleza es otro y creo que todas las mujeres deberíamos verlo así. No importan unos kilitos 'de más', no es importante la ropa que llevamos, la estría que tenemos, el granito que nos salió y nos 'arruina el día'. La belleza va más allá, y es amarte a vos misma.

Nunca fui una persona famosa, ni instagrammer ni youtuber. Cuando ocurrió mi internación, la amputación y todo el proceso de la espera de la prótesis, mi Instagram estalló de mensajes de aliento de personas que ni siquiera conocía, ¡pasé de tener 500 seguidores a 50 mil, y ya tengo más de 100 mil! Hoy, con prótesis y con mucho esfuerzo, dolencias e internaciones -incluso mientras escribo este testimonio-, CAMINO.

En las redes encontré una salida; es algo que me desconecta un poco de la realidad porque puedo hablar con gente y distraerme, pero también puedo ayudar a un montón de personas que tenían que pasar por un proceso similar al mío, sea una amputación o estar en reposo en la cama. Ahí encontré mi camino: ayudar a otros. Empecé a hacer posteos con mensajes motivacionales y videos en YouTube contando un poco sobre mí. Quiero mostrarle al mundo que se puede ser feliz sea cual sea su condición física, que la belleza está adentro y que lo más importante son los valores que tenemos como personas".

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