Qué energía estás transitando según tu edad

Crédito: Ilustración de Natalia Filippini
Cada siete años, nuestro ciclo astrológico se renueva. Conocé qué energía estás transitando y cómo impacta en tu vida.
Cecilia Tedin
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23 de abril de 2015  • 00:00

Seguramente ya te detuviste alguna vez a observarlo: son siete los colores del arco iris, las notas musicales, los días de la semana y los días que forman una fase lunar. Además del cristianismo y la Biblia, donde sabemos que abundan las referencias a este número – los días que Dios tardó en crear el mundo, los pecados capitales, los sacramentos, entre otros–, para la corriente esotérica de la teosofía, los ciclos del universo están gobernados por siete rayos, y ya en la Antigua Grecia Pitágoras creía que el 7 era el número perfecto que representaba la unión de la triada humana con la divina. Pero lo que tal vez no sabías es que el poder casi mágico y el valor sagrado que muchos le atribuyen a este número hace referencia al septenario, el modelo celeste de las siete esferas que desde la antigüedad los hombres podían ver en el cielo, integrado por el Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno. La astrología se dedica desde hace milenios a estudiar el orden que expresan y las proporciones que relacionan a los planetas, y el número 7 tiene también un significado clave que se manifiesta en los ciclos de vida. Y como OHLALÁ! cumple 7 años, te proponemos profundizar en este lenguaje simbólico que nos revoluciona cada tanto y nos abre al cambio.

¿QUÉ SON?

Los septenios son períodos de tiempo que organizan y definen las distintas etapas de la vida humana. A pesar de que en tu carta natal ocupan un lugar específico al momento de tu nacimiento, los planetas no son estáticos, sino que se van moviendo y a lo largo de los años van recorriendo todo el mandala de la carta, hasta volver a la posición en que estaban cuando naciste. En ese momento es que completan su ciclo y dan inicio a uno nuevo. Y aunque no a todos los planetas les toma el mismo tiempo hacer el recorrido, toda la gente, a determinada edad, tiene la misma composición planetaria: se repiten las mismas fases y relaciones entre planetas. El número siete es el promedio que tienen en común estos ciclos y relaciones: por ejemplo, Urano tarda 84 años (es decir, 12 fases de 7 años) en recorrer por completo una carta natal, o el ciclo de Saturno, que dura 28 años (4 fases de 7 años), o el de Neptuno, que se divide en fases de 14 años. El número 7 aparece como denominador común en esta danza planetaria, y por eso las edades que son múltiplo de 7 son especialmente importantes para los humanos, porque suelen estar acompañadas de giros energéticos. ¿En qué septenio estás vos?

¿POR QUÉ ESTÁ BUENO CONOCERLOS?

- Te traen al "aquí y ahora": si sabés de qué se trata cada etapa, y te proponés vivirla a full, podés disfrutar más plenamente del presente sin tanta añoranza de lo que pudo haber sido ni tanta ansiedad por lo que vendrá.

- Activan el GPS de tu conciencia: ojo, no funcionan como una fórmula mágica que te dice cómo hay que "armonizarse" en cada momento; son más bien una hoja de ruta que te puede servir para reubicarte en el camino si venís muy "desfasada", o para confirmar que vas por la senda esperable según tu edad.

- Te ayudan a ahorrar energía: conocerlos permite que no inviertas fuerzas de más –o de menos– en las distintas etapas de la vida. A la luz de los ciclos, la famosa frase de nuestras abuelas que nos invitaba a no "saltear etapas" adquiere un sentido muy sabio.

- Te conectan con un pulso ancestral: los septenios te ponen en sintonía con los ritmos orgánicos de la materia y de la naturaleza, esos que la sabiduría de nuestros antepasados remotos veneraban y que hoy nuestra cultura suele desechar.

- Te tranquilizan: saber que lo que te pasa a una cierta edad no te pasa solo a vos sino que los seres que te rodean tienen vivencias similares te unifica biológicamente, y sentirte parte de algo mayor muchas veces ayuda a aplacar ansiedades o miedos.

21 a 28 años

Al comienzo de esta etapa estás recién encontrando tu lugar en el mundo. Legalmente, ya sos mayor de edad y la sociedad empieza a presionar y a esperar más cosas de vos: que tengas un trabajo estable, que encares una carrera universitaria o que tengas relaciones afectivas más duraderas. Esto hace que a veces las elecciones estén más guiadas por lo que pide el afuera y no tanto por lo que piden tu verdadera vocación y tu individualidad.

Urano está en cuadratura consigo mismo; esto quiere decir que recién ahora vas a poder salir al mundo con una primera forma de tu singularidad. Saturno también está en cuadratura, y muy cerca de completar su primer ciclo. La primera estructura –todavía ligada a tus padres y tu familia– se acerca a su plenitud. Por eso es muy común la polarización en esta etapa: o te inclinás por cumplir con los logros que la sociedad exige o tomás una postura más rebelde, en contra de los mandatos sociales. Pero Urano todavía no está lo suficientemente maduro como para que tomes decisiones personales o vocacionales definitivas.

28 a 35 años

Hacia los 28 años se da el famoso retorno de Saturno, también conocido como "saturnazo", cuando este planeta de la estructuración y maduración cumple su primer ciclo. Energéticamente, comienza una fase más racional, en la que buscás volver a tu centro y, al mismo tiempo –aunque suene paradójico–, arrancar un nuevo ciclo, pero ya con cierta experiencia. Hay un anhelo fuerte de ser vos misma y llegás a un primer momento de auténtica madurez, que suele venir acompañado de cambios importantes o una crisis vital que te marca y te conecta con tu ser más profundo. Esta transformación se da lentamente y suele durar un par de años, de los que emergés renovada. La vida te pone a prueba, para que te conectes con tu verdadero deseo. Por ejemplo, es probable que durante este septenio te cases (¡o te separes!), tengas hijos, quieras cambiar de carrera o te vayas a vivir con tu pareja, todas situaciones para desligarte de los mandatos externos y encontrar tu propia ley. Urano está en trígono consigo mismo, y eso implica que por primera vez vas a expresar lo más auténtico de vos misma.

35 a 42 años

Entrás en lo que los esotéricos llaman "el tirón del alma": algo empieza a tironear hacia la fase que vendrá después, de una repolarización profunda. Es una convocatoria a tu sabiduría interna. Más allá de lo que estés haciendo en el mundo hacia afuera, algo muy subjetivo, el "uno mismo" está empezando a emerger, y aunque todavía no sabés qué es, se empieza a activar una gran transformación interna.

Es un período de mayor estabilidad en lo familiar, profesional y social. Pero a Urano esto no le alcanza y te presiona para que no seas solo "una más del montón", sino que exprimas tu singularidad. Además, Neptuno te lleva a querer probarte otros "trajes" para ver quién sos realmente. También es una etapa de angustia existencial, en la que es común que se den crisis vocacionales, cuestionamientos a tus elecciones de vida que te llevan a profundos replanteos y a encarar búsquedas espirituales. Aunque no puedas verlo, pareciera como si te estuvieran cambiando tu "microchip interno". Por eso, es un buen momento para que escuches este llamado y te animes a darles lugar a esas aperturas que te van a llevar mucho más allá de vos misma.

42 a 49 años

Llegaste al punto medio del gran ciclo de Urano de los 84 años, y a la etapa también conocida como "crisis de la mitad de la vida". Con Urano, Saturno, la Luna y Júpiter en oposición, se te hace presente lo que estaba sombrío de vos misma; este es un momento para ver, sin engañarte. La pareja suele ser el lugar adonde proyectamos esa sombra, por eso las crisis de pareja están a la orden del día en esta etapa; te podés separar o iniciar un nuevo vínculo, o incluso apostar por renovar tu pareja actual. Irrumpe con fuerza el "cuarentazo": la imagen, el cuerpo y la aceptación del paso del tiempo son los temas del momento, y para las que no lo aceptan, tratamientos extremos o parejas de menor edad para permanecer siempre jóvenes pueden llegar a ser la vía de escape.

Urano te pide manifestar lo más auténtico de vos misma, eso que no hiciste hasta ahora, como concretar viejos sueños o planear nuevos proyectos. Saturno te pone la autoridad enfrente, o sea, alguien te muestra tus propios límites y te permite ver cuál es el grado de estructura que tenés, y si es todo lo sólida y flexible que necesitás para sostener tu propia individualidad y singularidad.

Crédito: Ilustración de Natalia Filippini

En la pedagogía Waldorf

Seguro habrás escuchado o sabés de alguien que manda a sus hijos a una escuela Waldorf –de gran difusión en el mundo, y cada vez más en la Argentina–, conocidas por su abordaje particular de la enseñanza, en muchos casos a contramano de las escuelas "tradicionales". La filosofía que rige estas escuelas es la antroposofía, ciencia espiritual y senda de autoconocimiento creada por el filósofo austríaco Rudolf Steiner a principios del siglo XX. Por sus raíces ligadas a la teosofía, la antroposofía también les adjudica a los septenios un papel preponderante en el desarrollo de la biografía humana, y son el pilar de su sistema educativo. Consideran que cada siete años se produce la transformación de cada uno de los cuerpos que componen al hombre: el físico, el etérico, el astral y la individualidad. Por eso, dividen los septenios en tres etapas: del nacimiento a los 21 años, como un tiempo para encarnar y desarrollar nuestra corporalidad; de los 21 a los 42, como un tiempo para aceptar nuestra individualidad y dar al mundo lo que vinimos a entregar; y de los 42 a los 63 años, como un tiempo para expresar nuestro espíritu en el mundo. Según la antroposofía, la primera dentición –cerca de los 6 años– marca el inicio del segundo septenio, y muestra que el sistema nervioso está preparado para arrancar la vida escolar. Las fuerzas formadoras del cuerpo vital ya no están ocupadas en formar órganos y sistemas, y se transforman en fuerzas de pensamiento. Se manifiestan también en esta época los "temperamentos": melancólico, flemático, sanguíneo, colérico, con sus correspondientes características, que la persona deberá trabajar a lo largo de toda su vida.

A cada septenio, un planeta

Por Beatriz Leveratto*.

Más allá de las posiciones de los planetas en cada septenio, podemos pensar cada etapa como los capítulos de una novela por entregas, en los que un planeta cobra protagonismo e imprime la etapa con su temática personal. ¿Qué planeta rige cada septenio?

LUNA (desde el nacimiento hasta los 7 años). La Luna implica familia y cuidado; sus funciones serán otorgarnos sustancia, protección, brindarnos afecto, cuidado, nutrición y contención.

MERCURIO (de los 7 a los 14 años). Ligado al aprendizaje y al juego. Es tiempo de comunicar, pensar, reflexionar, analizar, discriminar con la razón, relacionarnos de un modo fraternal, intercambiar y diversificar.

VENUS (de los 14 a los 21 años). Época en que despertamos a la individualidad y al amor. Sus funciones están asociadas a gozar, amar, valorar, seducir, complementar, contemplar, embellecer, componer, armonizar, equilibrar, atender y abrir.

SOL (de los 21 a los 28 años). Es una fase en la que definimos nuestra posición en el mundo; sus funciones están asociadas con el brillo, el hecho de ser una misma, tener un centro individual para expresar, irradiar, exponer, exhibir, crear, estimular y ponerles pasión a las cosas.

MARTE (de los 28 a los 35 años). Es el tiempo en el que nos lanzamos a la conquista del propio deseo. Sus funciones están asociadas a impulsar, desear, conquistar, arriesgar, ejecutar, fundar, arder, erotizar, proyectarse, ser autónoma y emprender.

JÚPITER (de los 35 a los 42 años). Es momento para dar sentido a lo que sos. La función jupiteriana habla de sintetizar, dar dirección, comprender, confiar, expandir, dar sentido trascendente, orientar, fluir, guiar y entusiasmarnos en nuestras actividades.

SATURNO (de los 42 a los 49 años). En plena crisis de la madurez, este planeta nos habla de estructurar, realizar, afirmar, consolidar, construir, culminar, concretar, tomar responsabilidad, ganar autoridad y asumir el sentido de la realidad.

* Astróloga y autora de Cada siete años (Ed. Aguilar).

¿Conocías los septenios? ¿Cuál estás atravesando? Además, te damos una clase exprés de astrología y te contamos más sobre el Saturnazo .

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