Ropa de fiesta. Se reinventaron con la pandemia y no paran de vender

Jose y Male, creadoras de Toia de Kiev.
Jose y Male, creadoras de Toia de Kiev. Fuente: OHLALÁ!
Sofía Edelstein
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31 de agosto de 2020  • 12:23

Josefina Linares (28) y Malena Vayo (28) son las fundadoras de Toia de Kiev, un emprendimiento de alquiler de ropa de fiesta que surgió a partir de detectar en su propio círculo la necesidad de vestirse para ocasiones especiales con prendas de alta calidad, a la moda y a bajo costo. Acá te contamos cómo lo hicieron y cómo se reinventaron durante la pandemia, de cara a la ausencia de eventos.

Creado a mediados de 2017, su proyecto buscó dar solución a un problema recurrente que enfrentaban las mujeres a la hora de vestirse para un evento: "La indumentaria de fiesta es altamente costosa y posee una amortización baja. En general tiene pocos usos y esto tiene una variedad de consecuencias como la insatisfacción del consumidor, el aumento del desperdicio textil y la reducción del ciclo de vida de las prendas", explican Josefina y Malena. Así descubrieron que la respuesta podía estar en el alquiler de la ropa, y pronto nació Toia de Kiev, su marca de indumentaria que ofrece a sus clientas la libertad de contar con infinitas opciones de vestido sin descuidar el bolsillo, a la vez que provee de una experiencia que ahorra el compromiso a largo plazo con la prenda.

Ahorrar para reinvertir

Fuente: OHLALÁ!

Con quince vestidos nuevos y una producción de fotos modelada y fotografiada por ellas mismas, Jose y Male crearon un perfil de Instagram y armaron el perchero en el living de una de sus casas. Atendían con cita después del sus trabajos y durante los sábados. "Cuando decidimos ponerlo en marcha, no teníamos inversión ni conocimientos de emprendedurismo, por lo que decidimos ponernos objetivos cortos y realizables para aprender en el camino y financiar el crecimiento de la marca", recuerdan. Su primera temporada fue muy buena y pudieron reinvertir todas las ganancias hasta aumentar el stock, mudarse a un showroom compartido y luego, uno propio en la zona de Palermo.

Un cambio de paradigma

El gran desafío fue la falta de confianza en el modelo que proponía su emprendimiento. Si bien el concepto de alquiler de moda ya existía, todavía no estaba instalado en la mentalidad de la consumidora. Las socias recurrieron a una comunicación clara y constante acerca de los beneficios de alquilar y la moda sustentable. Pocos saben que la industria textil es la segunda más contaminante, detrás de la petrolera: "Implica una larga cadena de producción y consumo de suministros que van desde la extracción de la materia prima, fabricación de textiles, tintorería hasta la construcción de prendas de vestir. A esto debemos sumarle la logística de cada etapa hasta el último punto venta al por menor, el uso del consumidor y finalmente llegar a la eliminación de la prenda. En cada una de estas etapas, diversos procesos generan agresiones al medio ambiente", explican.

Ese mismo factor ecológico, sumado a las difíciles circunstancias actuales de la pandemia COVID-19, las llevaron a diversificarse a través del lanzamiento de una sección vintage, donde venden prendas de segunda mano en excelente estado y condiciones. También sumaron accesorios únicos hechos a mano para complementar los conjuntos que ofrecen, disponibles para comprar tanto online como en el showroom. Todas estas acciones las hicieron repensar el modelo de negocio (además de alquilar, ahora venden ropa y accesorios) y les permitieron no solo sobrevivir a estos meses de falta total de eventos, sino desarrollar una nueva pata de negocio que promete ser de las más exitosas. Además de su e-commerce, las chicas utilizan mucho las plataformas de Instagram y Facebook para vender sus productos.

A futuro, y de cara al fin de la pandemia, entre sus planes se encuentran expandir el alcance de su servicio de alquiler a otras provincias a través de un sistema de logística propio o alianzas, y sumar ropa casual y zapatos.

Durante la pandemia, ante la ausencia de fiestas, lanzaron su línea vintage, que superó las expectativas.
Durante la pandemia, ante la ausencia de fiestas, lanzaron su línea vintage, que superó las expectativas. Fuente: OHLALÁ!

Consejos:

  • "Conformá un buen equipo. Es importantísimo para llevar adelante cualquier negocio. Asegurate de rodearte de gente con tus mismos valores y que tengan roles complementarios, para poder retroalimentarse y potenciar el proyecto".
  • "Hacé networking. Andá a eventos, conocé gente, hablales de tu proyecto. Las relaciones humanas son fundamentales para generar contactos, dar a conocer y hacer crecer tu negocio."
  • "Sé perseverante. Los proyectos no se construyen de un día para el otro, requieren de mucho tiempo y esfuerzo. Es un camino con desafíos pero resultados gratificantes".
  • "Ingresá a un proceso de incubación. Hay mucha información y programas disponibles para emprendimientos, y personas con enormes conocimientos para poder acompañar a una startup en temprana instancia. Ayuda a focalizar y organizar el negocio".

Números:

  • $74.000 fue la inversión inicial
  • 1.000 alquileres anuales
  • 22 planes anuales de alquiler vendieron en un año
  • 200 prendas nuevas compran cada año
  • 500% fue el crecimiento anual entre 2018 y 2019
  • 45 mil seguidores en Instagram @toiadekiev

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