Salvajes

(0)
21 de diciembre de 2009  • 13:29



Debo estar haciendo una cura de sueño. Tengo la cara redonda y brillante como una nena de once casi. ¿Serán las hormonas, el post-stressazo, o este clima de fin de año?

Casi no me muevo y un poco de culpa me genera eso. "Escribí, que tu reposo sea un hecho creativo", me sugiere mi mamá. Estoy intentándolo. Empezando a masticar el desarrollo del libro de cuentos. ¿Saben cómo se va a llamar? Es un nombre que vengo repitiendo; fácil, fácil.

También aprovecho el receso para abrirme a pensamientos ajenos. Volví a agarrar "Mujeres que corren con los lobos" y me quedé dando vueltas en su planteo inicial. Recuperar La Mujer Salvaje, profunda, primitiva. Verdad, me gusta pensarnos como lobas y reivindicar nuestra sabiduría instintiva.

Obviamente el tema es amplio y hay tela para rato. Dos cuestiones me dan ganas de hurgar, sin embargo.

La desnudez y la ferocidad.

No sé cuán relacionadas estarán (si lo están), pero cada vez que escucho o leo la palabra SALVAJE, me resuenan esos dos aspectos. Por un lado, ¿qué circunstancias o momentos desatan la fiera que llevamos dentro? Los enojos, sí, algo ya vimos, pero sobre todo la presencia del peligro en relación a nuestros hijos. Pienso en cómo rabiosa les gruñí a los médicos. O aquél día que mi marido casi se agarra a las piñas con el kiosquero (había osado pegarle -suavemente, pero pegarle- a Chinita).

El punto es, frente a una amenaza concreta, ¡¿de qué y cuánto somos capaces para protegerlos?!

El otro aspecto, andar desnudos. ¿Cómo nos relacionamos con nuestros cuerpos? Más allá de los momentos de intimidad, ¿somos de andar por la casa "sueltos"? ¿Hasta qué edad se supone que un hijo y su mamá se relacionan corporalmente sin inhibiciones? Yo siempre me baño con mi hija como lo más natural, ¿habrá algún momento en que deje de serlo?

¡¿Qué piensan Uds. y cómo viven todo esto?!

MÁS LEÍDAS DE Lifestyle

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.