Se mudó. Le dio vida a su casa y eso la inspiró para crear su tienda de muebles y deco

Crédito: Florencia Lamas.
Jimena Barrionuevo
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1 de octubre de 2020  • 12:44

Era cierto. Se había mudado ya varias veces, quizás más de las que esperaba. Pero había podido darle vida a esos espacios a su antojo y habitarlos con todos los sentidos. También estaba dejando atrás los primeros años como mamá y, mejor acomodada con sus horarios y deseos, Luciana Vázquez Mena (40) sintió que era momento de dar forma a Casa Lulu, su proyecto donde hoy conviven el diseño de indumentaria, los muebles, los objetos decorativos y la curaduría de arte.

"Todo se dio en un contexto personal muy bueno, en el que sucedió una natural unión de situaciones. Yo vengo del mundo del teatro, de la puesta en escena y de la escenografía. Después de la maternidad y de mudarnos varias veces, de armar y darle vida a diferentes hogares, de descubrir las redes sociales-que para mí son casi como un teatro digital- devino la gran puesta en escena de Casa Lulu", dice esta actriz que tuvo oportunidad de hacer una variedad de talleres con profesores como Augusto Fernándes, Dora Baret, Susana Pampin, Javier Daulte y Fernando Piernas, entre otros.

Crédito: Florencia Lamas.

En ese momento, con tres hijos y un ingreso principal del trabajo de su marido, Luciana se animó a soñar en grande. Recopiló ideas que había visto en sus viajes por México, Los Ángeles, en los Estados Unidos y Londres en la tradicional Inglaterra, hizo un listado de objetos que ella consideraba hermosos y necesarios para crear espacios funcionales pero bellos a la vez y puso manos a la obra.

"Empecé en realidad hace unos años, con una suerte de Instablog donde mostraba fotos de casas, moda, flat lays (una técnica que se usa en fotografía para hacer una toma cenital y crear una composición de varios objetos diferentes sobre una superficie plana), muebles, arte, deco y todo lo que me gustaba. Después de un proceso muy largo y de mucho crecimiento personal, donde tuve que aprender desde cero sobre las redes fue surgiendo la idea de armar este proyecto. En el camino fui aprendiendo a delegar y a rodearme de gente que ya estaba en esta industria, a escuchar sus experiencias y recomendaciones. Y así nació Casa Lulu, después de mucho trabajo y sacrificio. ¡Nada es magia!".

Crédito: Florencia Lamas.

El proyecto se puso en marcha en cuarentena. A mediados de febrero Luciana y su equipo dieron por finalizado el trabajo sobre la tienda online y en marzo comenzó a funcionar la rueda. "Estábamos preparados digitalmente cuando llegó la cuarentena, por eso no tuvimos problemas en adaptarnos a la venta online. Sin dudas, la ola del comercio online nos encontró preparados y todo superó ampliamente las expectativas. Lo más difícil de la cuarentena fue que los talleres estuvieron cerrados mucho tiempo y eso, en algunos casos, retrasó la producción y las entregas de los productos, sobre todo de los muebles, que son totalmente artesanales y se hacen personalizados, a pedido de cada cliente. ¡Por eso son únicos!", dice orgullosa.

Muebles, artefactos de iluminación, libros, mesas, géneros, fragancias y velas, espejos, arte, almohadones, percheros, floreros y mucho más conforman el universo que Luciana comparte con sus clientas a quienes reconoce como un público soñador. "Son las que quieren ponerle amor y arte a sus espacios. Trashear su casa. Mujeres a las que les gusta la escenografía y la puesta en escena de cada ambiente por el que transitan".

Crédito: Florencia Lamas.

Los consejos de Luciana

  • No existe la magia. "Hay que sacrificarse, pero con mucho esfuerzo y trabajo, todo llega".
  • Animarse. "No hay que pensar que no se puede lanzar un emprendimiento porque ya hay otras personas que hacen lo mismo. El toque que tenga cada proyecto y cada persona detrás, hace que tu emprendimiento sea diferente a cualquier otro que ya exista. Además aprender a rodearse de personas que realmente tengan su aporte en el proyecto".
  • Guiarse por el instinto. "Es el mejor consejero. Escucharse siempre a uno mismo. Si tenés un presentimiento, algo interno que te mueve, escuchalo. Seguramente cuando cuentes tu idea te van a decir no te conviene en este momento del país invertir acá. Pero si algo dentro tuyo te está diciendo hacelo, simplemente escuchate y animate!".

Crédito: Florencia Lamas.

En números

$500 mil fue la inversión inicial en el plan de negocio.

10 personas trabajan en Casa Lulú como células independientes y tareas bien delimitadas para cada uno de esos miembros. Desde funciones administrativas hasta operativas y que tienen que ver con el funcionamiento de la tienda, la publicidad y el marketing, el styling y las producciones de fotos o la atención al cliente. "Y por supuesto están nuestros proveedores, que son súper importantes en el proyecto porque son los que le dan vida a los diseños y los convierten en el producto final".

Más de 12 horas por día trabaja Luciana en su emprendimiento para que ningún detalle quede librado al azar. "Trabajo todo el día y en cualquier momento, ¡un emprendimiento es parte de tu vida! Las ideas surgen en cualquier momento, a veces te levantás con una idea a las 5 de la mañana y son las 11 de la noche y seguís atrás de eso. Es difícil de dimensionar, podés trabajar 12, 18 o 20 horas. La cabeza y el cuerpo trabajan todo el día".

23 mil seguidores tiene en Instagram (@casalulu.design)

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