¿Tu trabajo te apasiona o necesitás un cambio?

Crédito: Corbis
Cuando lo que estudiamos o nuestra ocupación nos genera un vacío en nuestra vida, ¿es tiempo de volver a empezar?
Sofía Alurralde
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17 de diciembre de 2015  • 00:52

¿Cuántas veces leímos frases como la de Joseph Campbell "La pasión llevará a los hombres más allá de ellos, de sus limitaciones y de sus fracasos" o escuchamos que "Para ser feliz, lo primero que tenes que hacer es enamorarte de tu trabajo"?

Nuestra subjetividad va más allá de aquello que estudiamos, de la carrera o el oficio que elegimos o que debemos realizar para subsistir. Muchas veces, las elecciones se hacen en determinados momentos del ciclo vital que luego pierden sentido. Pero hay historias de vida, de anhelos y metas que finalmente se hicieron realidad que invitan a reflexionar y animarse al cambio.

"Un suceso que nos motive"

Malvina Acuña es abogada, trabajó en prestigiosos estudios jurídicos de Buenos Aires y su última experiencia en el derecho fue en una empresa multinacional. Sin embargo, la decisión de dedicarse a lo que realmente le apasionaba, que es diseñar zapatos, surgió después del fallecimiento de su madre que solía usar "chatitas" todos los días. "Siempre me fascinaron los zapatos de todo tipo, pero en especial las chatitas o ballerinas, ya que por mi trabajo me parecían cómodas y arregladas a la vez. Después que murió mamá - y todos la recordábamos luciendo a ella también sus ballerinas -, me di cuenta que tenía que hacer un cambio rotundo en mi vida y dedicarme a lo que realmente me hacía feliz. Pero como no me animaba a dejar mi trabajo de un día para el otro y arriesgarme completamente, comencé haciendo unos diseños para amigas, familiares, y así cada vez la demanda era mayor y lo que parecía un sueño imposible de realizar comenzaba a cumplirse."

Izquierda: Malvina Acuña en su local 
Derecha: las clásicas y famosas ballerinas
Izquierda: Malvina Acuña en su local Derecha: las clásicas y famosas ballerinas

Hace ya dos años, Malvina es diseñadora y propietaria de Mia Ballerina, una marca de zapatos que ofrece variedades en colores, texturas y diseños muy originales. "No es necesario llegar a vivir experiencias tan extremas como la muerte de un ser querido o una enfermedad para darnos cuenta que la vida es corta y tenemos que tratar de hacer lo que nos haga feliz", dice ella.

"Traducir estilos"

Belén del Rosal se recibió de Traductora de Ingles e Intérprete y trabajó en diferentes compañías principalmente en interpretación simultánea. Pero también organizaba en forma paralela ferias de ropa para sus amigas y fue entonces cuando se dio cuenta que su inquietud iba más allá de su trabajo cotidiano. "Esperaba ansiosa los fines de semana para encontrarme en mis ferias con mujeres de diferentes edades, estilos y preferencias a la hora de vestir. Hasta que un día con mi hermana Agustina, que me acompañaba porque es diseñadora, nos miramos y dijimos: ¿por qué no?"

Izquierda: Belén y Agustina, las hermanas creadoras de la marca
Derecha: bordados y tejidos son el fuerte de Babushka
Izquierda: Belén y Agustina, las hermanas creadoras de la marca Derecha: bordados y tejidos son el fuerte de Babushka

Desde allí, Belén y Agustina comenzaron a diseñar su propia marca de ropa a la que llamaron Babushka y que hoy cuenta con un showroom en zona norte. Su especialidad son los bordados, los tejidos y prendas con un espíritu bohemio. "Creo que la clave es abstraerse de la rutina diaria y detenerse un segundo a pensar en lo que realmente nos apasiona, en lo que tenemos ganas de esforzarnos, y sobre todo, no sentir miedos a la hora de intentar", asegura Belén.

"El arte de seguir un talento"

Soledad De María es Licenciada en Economía, trabajó en Banca Privada y Fondos Comunes de Inversión. Nunca se imaginó que un dibujo que le regaló a su novio para su cumpleaños, inspirado en una muestra que juntos habían visitado, sería el puntapié inicial para su carrera como artista plástica. "Recuerdo que mi novio había colgado mi dibujo en un lugar privilegiado de su casa y todos sus amigos y familiares comenzaron a preguntar de quién y a difundirlo entre sus contactos. A partir de ese momento, comencé a recibir llamados de interesados y por supuesto el incentivo de mis más amigos que me motivaban a dibujar y pintar".

Soledad Demaría y Marta Minujín
Soledad Demaría y Marta Minujín

Soledad se dio cuenta que debía dar una gran salto en su vida y dedicarse a lo que realmente le gustaba, abandonó su trabajo como economista y se dedicó full time al arte. Con su primera muestra hace 4 años en Art Sale con Verónica Quintana expuso obras sobre "Tumbas de historias emblemáticas del Cementerio de la Recoleta". La exposición fue todo un éxito y al poco tiempo la Fundación Tres Pinos le otorgó una beca para exponer en el Centro Cultural Borges. Nunca se imaginó que meses más tarde estaría trabajando junto a Marta Minujin o a la par de Milo Lockett y Eduardo Pla interviniendo una montura que fue expuesta durante la Copa de Polo ante la Reina en Londres, Inglaterra.

Uno de los trabajos que Soledad expuso en Recoleta
Uno de los trabajos que Soledad expuso en Recoleta

"Todos tenemos un talento, una habilidad, un don, que muchas veces está oculto. A veces tenemos la dicha de redescubrirnos y hacer lo que nos gusta, en otros casos necesitamos que nos descubran e incentiven, ambas formas son meritorias siempre que se llegue a lograr lo que uno ama", dice Soledad.

"Un canto a la vida"

Miguel Iannopollo, comerciante, terminó el secundario y ansiaba por ser cantante. A los 21 comenzó a estudiar clases de canto, pero las exigencias de la vida y la necesidad de contar con un ingreso "seguro" lo llevaron a abandonar su pasión. Se dedicó a trabajar en comercios de diferentes rubros, hasta que un día sus hijas y su mujer le obsequiaron 40 clases de canto con Alfredo Grimaudo. "Mi familia sabía lo que significaba para mi el canto, que me eleva el alma, me desconecta y conecta a la vez, y que siempre fue mi sueño".

Además de sus shows particulares y sus presentaciones Miguel maneja un taxi que le da la posibilidad de organizar sus tiempos y de cantar "ad honorem" en un centro de jubilados. "No importa la edad, ni el momento para comenzar con lo que a uno realmente lo motiva. Muchas veces necesitamos el apoyo de nuestra familia para confiar en que podemos, pero la clave creo que está en nuestro interior, en ser sinceros con uno mismo".

ANIMARSE

Sobre las elecciones y decisiones en la vida laboral, el Psicólogo Fernando Nieva (MN 59075) dice que "todos tenemos una vocación, aunque no lo sepamos, y muchas veces es complejo escapar a esto, porque las elecciones vocacionales son reparatorias, y están relacionadas con nuestra historia. Combinar las exigencias de lo real con eso que realmente nos gustaría hacer es un camino pedregoso que vale la pena atravesar, sin ignorar responsabilidades".

¿El primer paso? Descubrir el propio deseo, tarea nada sencilla. Muchas veces, cuestionar aquello que nos viene dado es un trabajo que implica transitar por el dolor y enfrentarse a cuestiones que uno preferiría no hacerlo. Y ante la gran pregunta sobre cuándo es el momento correcto para descubrir nuestra verdadera vocación y cambiar Nieva concluye: "Escucharse a uno mismo es una tarea impostergable para evitar el hastío y las llamadas crisis de los "30", "40" o "50". Escucharse, para sacar a flote el deseo que habita en cada uno de nosotros y que está ahí, esperándonos. Hay que animarse a poner en tela de juicio y repensar las propias decisiones, este es un camino que lleva a la libertad del hombre".

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