Un doctor amigo de las mascotas

Por Eduardo Tarnassi Para LA NACION
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1 de diciembre de 2001  

La difusión de la TV por cable y satelital amplió las ofertas para el televidente. Todo es posible encontrar en la programación.

Los amantes de las mascotas también fuimos contemplados en las previsiones de consumo televisivo. Uno de los canales que vehiculizan nuestra curiosidad es Animal Planet. Dentro de sus entregas, posiblemente sea Emergencias veterinarias la más atractiva. No sólo por su contenido, sino también por la calidez de su conductor, el Dr. Robert Taylor. Este veterinario, fundador de una clínica en Denver, Colorado, estuvo de paso por Buenos Aires y accedió a una entrevista.

"Vine a dar un ciclo de conferencias y a participar de la inauguración de una clínica. No es la primera vez que vengo a la Argentina. Considero que en esta área es el país más actualizado de América del Sur. La situación económica es muy complicada. Sé que mis colegas no pueden dedicar mucho tiempo al perfeccionamiento. Sin embargo, en las universidades de Buenos Aires y del Salvador he conversado con estudiantes que tienen muchas ideas novedosas.

"¿Quién juzga la ética profesional en mi país? Ese es un problema serio. Aunque en algunos Estados las leyes pueden ser severas. Sin embargo, ética o mala praxis son temas aún no resueltos debidamente. Todo queda librado a la honestidad del profesional."

Cirujano de larga trayectoria, Taylor se muestra como un amante de la tecnología aunque sin abandonar lo elemental.

"Aquí percibo un gran interés por el avance técnico en el diagnóstico. Ayudado por la tecnología, se ha podido alargar notablemente la vida de nuestros perros. Pero esto no significa desdeñar la importancia del diagnóstico clínico que precede al uso de aparatos.

"No obstante, y si me permite cambiar de tema, yo creo que lo importante en mi profesión -además de perfeccionarse durante toda la vida- es ser honesto con el dueño de la mascota. Este comportamiento debe incluir calidez y contención. Y esto lo digo porque yo estoy seguro de que todos los perros van al cielo. Aunque no podría afirmar lo mismo de sus dueños. Por eso también es importante enseñarles a amarlos."

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