Un gran binomio

Ultrapremium
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4 de mayo de 2003  

El apellido Rothschild es ampliamente conocido en el mundo, vinos de los más prestigiosos de Francia, en Burdeos también con joint ventures en California –Opus One con Robert Mondavi – y en Chile, con Concha y Toro –Almaviva–, Ahora Caro es la liaison en la Argentina entre el baron Eric de Rothschild y el bodeguero argentino, y admirador del Lafite Rothschild, Nicolás Catena Zapata.

Ambos se encontraron en Nueva York, y mientras degustaban el famoso vino y expresaban las diferencias entre los del Nuevo y el Viejo Mundo, nació la idea de hacer algo juntos. La gente de Domaines Barons de Rothschild (Lafite) ya conocía la elegancia del Cabernet Sauvignon y el Malbec de la Bodega de Agrelo, y el enólogo Christophe Salin apreció los malbecs de los diversos microclimas mendocinos. Esto motivó a Rothschild para elaborar un vino ultrapremium único, que de alguna manera simbolizara el art de vivre francés y la tradición argentina de celebrar el vino y la comida. La enóloga Estela Perinetti y Salin trabajaron en conjunto para elaborar el Caro, nombre compuesto con las primeras sílabas de los apellidos de ambos wine makers, que además significa querido en italiano, y en español más que alto de precio, apreciado (unos 35 dólares). "Cuando Eric eligió el Malbec para el assemblage con el Cabernet Sauvignon –dice Catena– prestigió nuestro cepaje emblemático, ya que en Francia no existen vinos con tal proporción del mismo –33 por ciento– ni con el carácter que da la redondez al Caro 2000."

El 2001, revela, tiene más estructura pero hay que esperarlo otro año. ¿Y cuánto más puede seguir optimizándose el Caro, acaso décadas, como el mítico Lafite Rothschild? Hoy ya es un gran vino, notable assemblage del estilo argentino y francés, hecho por una argentina y un francés. Lo distribuye Los Arrayanes y está en los mejores lugares.

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