Vivir la belleza

El 5 de octubre, la diseñadora textil y de interiores Kathryn Ireland se presentará en el Seminario Internacional de Arquitectura, Decoración y Paisajismo, que organizan las revistas Living y Jardín.Aquí, de cómo una actriz se convirtió en decoradora
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25 de septiembre de 2005  

Cuando llegó su primer hijo, hace casi quince años, Kathryn Ireland dejó los sets de filmación para crear un nido cálido para él y otros dos que vendrían más tarde. No hacía mucho que había desembarcado en Los Angeles desde Londres, donde, además de su carrera de actriz había desarrollado con éxito una línea de ropa femenina. A medida que la familia crecía, Ireland y su marido, el director de cine Gary Weis, se mudaron repetidas veces: "Jamás se me cruzó por la mente contratar a un decorador. Debe ser porque cuando era chica, en Inglaterra, no era considerado elegante. Llegamos a mudarnos una vez al año. Esa experiencia me ayudó a plasmar casas lindas y vivibles a velocidad récord".

En 1990, en sociedad con la actriz Amanda Pays, abrió Ireland Pays. Meg Ryan, Candice Bergen y Annette Bening eran algunas de las celebridades que visitaban el local de Santa Monica. Allí compraban géneros y accesorios que Ireland traía de Londres. Pronto, el negocio se extendió a la decoración de interiores, con clientes como Caroline Kennedy, Steve Martin,David Mamet y Steven Spielberg. Todos buscaban un hogar cómodo y sofisticado a la vez. Pensado para una familia con niños y perros, con una fuerte presencia del color y sin un apego excesivo por la ortodoxia. La diseñadora rechaza la obediencia a pie juntillas a un estilo en particular: "Hoy, por ejemplo, hay una glorificación de la decoración de los años 40. Si bien es cierto que hay piezas formidables, creo que pueden combinarse con otras de diferentes épocas. Así se logra un ambiente de armónico eclecticismo. De lo contrario, la casa se convierte en un catálogo".

Aunque su estilo –que combina espontaneidad californiana con elegancia inglesa y glamour francés– resulte a primera vista familiar, la prestigiosa revista House & Garden la incluyó en su lista Diez personas para tener en cuenta, una selección de arquitectos y diseñadores que influirán en la estética del siglo XXI. No se equivocan: el éxito de Kathryn demuestra que el estilo inglés tradicional perdura, sin inmutarse, a pesar de las modas.

Inspiración casera

Firme en sus convicciones, en 1997 lanzó su línea de géneros. Una de sus fuentes de inspiración fue una manta o kilt en la que retazos de tela se unían para revelar fabulosos diseños. Pero no fueron formas o colores lo que tomó de ella. La venerable colcha, que se había mantenido intacta durante más de cien años, estuvo a punto de perecer ante los rigores de sus tres hijos.

Por eso decidió crear una colección de textiles que fueran elegantes y a la vez aptos para todo público. Así llegaron sus clásicos patrones florales o búlgaros pintados a mano sobre yute, en tonos vibrantes. "Un cuarto sin color es como un día sin sol –asegura–. Además, si hay poco dinero para gastar en la decoración es mejor limitarse a un número reducido de artículos y apuntar a los de más alta calidad, según las posibilidades de cada uno."

Más datos: Seminario Internacional de Arquitectura, Decoración y Paisajismo: 4 y 5 de octubre, Sheraton Hotel & Convention Center, San Martín 1225.Informes, por el 4021-4333 o eventos@lanacion.com.ar , www.seminariosjardin.com.ar

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