Cristina de Kirchner: ¿el misterio develado?

Todo indica que la primera dama no se casaría con un diseñador
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29 de mayo de 2003  

Ponerse los pantalones

C. K. elige ropa que destaque su figura (le gustan los diseños entallados y las telas adherentes). Le dice sí a los pantalones, y no a las polleras, a las que prefiere más bien largas, a la pantorrilla, con botas. El colorado encabeza la lista de sus favoritos. Y jamás descuida su controvertido make-up: sus asistentes la acompañan a sol y a sombra para retocarla con polvo compacto cada vez que su piel brilla más de la cuenta. Quienes les siguen los pasos cuentan que, hasta el día que renunció Fernando de la Rúa y el Senado estaba en sesión, la legisladora rumbeó al toilette, con polvera y rouge en mano, para... ponerse linda con unos retoques.

En alhajas, prefiere el dorado; además, "no voy a ningún lado sin perfume" , confesó. Hasta el domingo último, salía de shopping por Patio Bullrich y las boutiques que rodean su departamento de Barrio Norte.

Buena clienta

Otra de sus debilidades es la ropa de cuero. Desde hace diez años es clienta de la firma Breeder´s (Posadas y Libertad), donde compra cueros para abrigar los fríos sureños. "Es muy moderada y cautelosa. Siempre compra cuero; no le gustan los tapados ostentosos, sino la ropa sport y abrigada. ¿Colores? Prefiere el colorado y los ocres combinados", asegura Graciela Pagliuca, diseñadora de la firma.

También frecuenta la esquina de la peletería Charles Calfun (a unos pasos de Patio Bullrich), donde compra sacos y tapados. "Tiene buen físico y todo le queda bien. Me gustaría mantenerla como clienta, en ella la ropa se luce", asegura Patricia Calfun. Además, de su placard cuelgan diseños en ese material de Chiche Farrace y María Boneo. Allí guarda, además, marcas importadas: en plena campaña apareció, al menos una vez, con traje de poplin celeste de Cacharel, anteojos Gucci y carteras Vuitton. La boutique de Carmela Achával es otra de sus postas. "Compra como una clienta más y no pide nada especial. Elige lo que hay en los percheros", cuenta Achával, que está segura que seguirá comprando como hasta ahora.

"Nadie me contactó, y aunque me hubiesen llamado para que la vistiese, no lo hubiese aceptado. Me pasó con Zulemita y dije que no. Es un trabajo de mucha exposición, estás en boca de todo el mundo", asegura la diseñadora Amelia Sabán, de Ménage ˆ Trois. En cambio, Rita López Sarmiento (Chez Rita), la vestiría encantada: "¡Tengo el estilo para ella! Un look despojado, femenino, realzándole el escote y la figura. Nada llamativo. Tiene mucha personalidad". Los diseñadores Jorge y Horacio de la Cruz también se anotan: "Tiene buena figura, fácil de vestir. Le gusta dar una imagen asutera y que la juzguen por su función más que por su ropa. Le propondríamos un estilo clásico y elegante".

Sin embargo, la mayoría está convencida de que la suerte no será para uno. "No creo en eso de pegarse a un solo diseñador. Me parece que Cristina de Kirchner es muy dinámica y nadie le podría seguir el ritmo. Me gustaría vestirla, tiene una impronta latina y se puede armar una primera dama interesante", asegura Benito Fernández, que vistió a cuatro de las invitadas al casamiento de Máxima Zorreguieta, muy ponderadas por la prensa internacional. Y sigue: "Una no nace primera dama: se va haciendo, se va trabajando un perfil y un estilo. Para eso hay que buscar un asesor, no hace falta que sea diseñador".

"En esto se trabaja con agendas de actividades (a veces con tres meses de anticipación), la tarea se delega a alguien que sabe las medidas, los puntos fuertes, los gustos personales", apunta por su parte Graciela Naum, diseñadora argentina que ha vestido a Máxima Zorreguieta en muchas oportunidades.

Sabán agrega: "Creo que la dinámica tiene que ser como en Europa. Debería contar con alguien que se encargue de buscarle la ropa en diferentes etiquetas y llevársela a su casa para que elija. Que se vista a medida con alguien me parece demodé, ridículo. Variar y elegir le va a permitir ser más ella. Tampoco tiene por qué vestirse sólo con ropa argentina; puede incorporar foulards franceses y cosas así".

Los percheros esperan. Y Kirchner, con muchos puntos a favor, tendrá que tomar la decisión.

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