Desfiles
ALICIA EN EL PAIS PRYOR / MELIA RECOLETA PLAZA
Mezcla de desfile e instalación que conectó, en pasadas poco convencionales, la planta baja y el primer piso del hotel Meliá Recoleta Plaza. Bien al estilo María Pryor. Arriba, un grupo de modelos, enfundadas en vestidos despampanantes y con makeup artístico, simulaban con movimientos suaves el encuentro a tomar el té de una escena de cuento. Este invierno, a tono con Tim Burton, la diseñadora se inspiró en el clásico Alicia en el País de las Maravillas para demostrar que Vestirse puede ser un juego ... Y de lo más divertido. Lo hizo con un criteriio más urbano y fácil de llevar que el que la identifica, pero siempre con detalles románticos y recursos artesanales muy de ella. Hay pantalones con volúmenes estratégicos en las piernas, que van con botas altas y chaquetas ceñidas en materiales nobles, vestidos con bolsillos importantes y asimetrías, y abrigos que reinterpretan la sastrería clásica. Sus materiales son el algodón, cuero, terciopelo, encaje y gasa; con una buena cantidad de modelos en negro total y unos pocos en color (blanco y colorado). Todo, en los percheros de la nueva casa María Pryor, en Libertad 1356, estrenada hace dos días.
AÑOS 80 Y SASTRERIA CHIC / CAESAR PARK
A beneficio de ALPI, Susana Ortiz presentó su colección en el lounge del Caesar Park con un té desfile. A sala llena (no hubo lugar para ubicar una silla más), se sucedieron los sorteos de cuadros, joyas y carteras, y los comentarios entre sus clientas acerca del look de la más conocida de todas ellas, Cristina Fernández de Kirchner. Cuando el té estaba servido, comenzaron las primeras pasadas en blanco y negro, la alianza más elegante para camisas de cuellos altos, con aires victorianos, con pantalones con talle a la cintura o faldas lápiz. Los vestidos, negros y muy Jackie, rematados con volados a contratono en el cuello. Todo, en alianza con chaquetas y tapados de lana, lisos, a cuadros y en pied de poule, siempre en tonos sobrios. Es que su paleta invernal se basa en la dupla más clásica, además de gris, azul y verde. Si se trata de un cóctel, el encaje, favorito de la diseñadora, se enriquece con bordados sutiles, y es ahí donde también vale el colorado. Para mujeres que quieren verse impecables de la mañana a la noche, especialmente en el ámbito laboral, con detalles muy femeninos.

