¿Son creíbles los influencers?

La larga historia de un rol moderno Cómo una groupie, un estilista, un fotógrafo, una modelo y hasta un personaje de cómic pueden ser creíbles y amados. En una época virgen de Internet, Anita Pallenberg fue una gran musa e influencer
La larga historia de un rol moderno Cómo una groupie, un estilista, un fotógrafo, una modelo y hasta un personaje de cómic pueden ser creíbles y amados. En una época virgen de Internet, Anita Pallenberg fue una gran musa e influencer
Alejandro García
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16 de febrero de 2019  

Un influencer no es solo quien tiene una cuenta de Instagram con gran cantidad de seguidores y publicidad comercial. Es, más bien, quien tiene una nueva manera de publicitar, llegar a mucha gente y vender. En una primera búsqueda podemos decir que es aquella persona que posee credibilidad sobre un tema concreto en una comunidad determinada. Claro que si lo pensamos así estamos hablando de una acción premeditada almibarada por las leyes del marketing. Un verdadero influencer no se propone ejercer cierta presión sobre otros de manera consciente. Cuando existe la estrategia, la influencia deja de ser honesta.

De Anita Pallenberg se comentaron y comentan muchas cosas: fue el sexto miembro de The Rolling Stones, el stone rubio y la novia y amante de Brian Jones, Keith Richards y Mick Jagger sin que le dudaran ni se le mezclaran los sentimientos. Pero esa no es la trama que nos ocupa. Pallenberg fue la primera mujer llamada groupie, la seguidora de un grupo de rock que supo darle un brillo extra a la banda de música. Y ese brillo no fue premeditado.

La stone rubio también influenció al gran rolling Mick Jagger
La stone rubio también influenció al gran rolling Mick Jagger

En una época virgen de internet y cuentas de Instagram, fue una verdadera influencer. Todas querían ser ella y no por su vida de excesos sexuales, drogas, fiestas y su actitud hacia los músicos. Su manera de vestir influyó y caló hondo en varias generaciones. Y todavía interfiere en más de un diseñador que la recuerda y honra en alguna colección. Además de influencer, una musa.

Sus vestidos de terciopelo, las botas altas, esos maxitapados con cuellos de piel y minishorts poblaron Coachella muchos años después. La arena de Cannes la vio caminar, como si marchara por las calles de Londres, vistiendo una blusa blanca con mangas pirata, foulard, pantalones angostos y botas chatas. Pero sobre todo el andar y la actitud, la manera de, por ejemplo, fumar aun mientras en la peluquería le lavaban esa melena con flequillo que parecía cortado con los dientes. Compartía con el grupo la ropa, los pañuelos que usaba Jagger eran de ella.

Un aire casual que, aunque estudiado, no dejaba de ser informal. Pallenberg murió el año último, a los 73 años, y dejó un legado que seguirá dando frutos. Es más, Kate Moss varias veces se sintió influenciada por la groupie en su look. La influencia de la influencer, valga la redundancia.

No solamente un dibujo

A fines de los 80, El Negro Blanco fue la tira que se publicaba cada mañana en la contratapa de un periódico porteño. En la creación de la dupla de Carlos Trillo y Ernesto García Seijas vivía Flopi Bach, la novia de Roberto Blanco, el personaje principal de la historieta. Una mujer ficticia de tinta sobre papel con los rasgos de Araceli González y su corte de pelo carré tan popular que en septiembre del 91 se convirtió en la primera versión femenina dibujada en aparecer desnuda en la tapa de la entonces criolla Playboy.

Una mujer ficticia de tinta sobre papel con los rasgos de Araceli González se convirtió en la primera versión femenina dibujada en aparecer en la tapa de la entonces criolla Playboy
Una mujer ficticia de tinta sobre papel con los rasgos de Araceli González se convirtió en la primera versión femenina dibujada en aparecer en la tapa de la entonces criolla Playboy

¿Por qué? Muchas quisieron ser ella, con sus atributos de mujer deseosa y deseada, sus curvas dibujadas a fuerza de mano alzada. La inocencia de una tira costumbrista era la ilusión de muchas y muchos. Como se dijo una vez: esa historieta nacional era tan necesaria en el desayuno diario de los argentinos como el café con leche. Claro, eran otras épocas, muy diferente a la actual y a la realidad de las mujeres de este siglo. Los tiempos cambiaron y los deseos también. ¿Qué tenía ese personaje de caricatura? Valores propios y absolutos que lograban identificación. Flopi fue una influencer que no necesitó vender un yogur a la mañana ni un perfume a la noche para ser alguien.

Quizás hoy su versión de carne y hueso podría ser Mica Argañaraz, la última top model argentina, quien provocó sin quererlo un fenómeno de inmensas características alrededor del mundo: millones de mujeres se cortaron el pelo como ella. La imagen se multiplicó globalmente y esa melena de rulos, tan argentina, se viralizó. Más allá de las dotes y la genética de la modelo, convertida hoy en una celebrity, estuvo la mano del estilista Lucas Barbolla, de Estudio H. "Hace 7 años, para una campaña local, decidimos renovarle ese carré pesado que tenía. En principio queríamos un estilo años 70, le corté el pelo a mansalva, se lo rebajé tanto que empezaron a aparecer los rulos y el corte devino en una versión ochentosa, cercana a un rocker, a Los Ramones o a una nueva versión de Mick Jagger. Cuando volvió a París fue un éxito, tanto que hasta la propia Kate Moss le preguntó quién le cortaba el pelo". Hoy su melena está entre los tres cortes de pelo que marcan tendencia en el mundo.

La top model argentina Mica Argañaraz provocó un fenómeno sin quererlo
La top model argentina Mica Argañaraz provocó un fenómeno sin quererlo

Los medios, los influencers

La revista Time no la incluyó en la lista de las 25 personas más influyentes en Internet. Sin embargo, en junio último Kim Kardashian recibió el premio inaugural a la mejor influencer de moda por el Council Fashion Designers of America (CFDA), algo así como los Oscar de la moda de Estados Unidos. La esposa del rapero y diseñador Kanye West es "escandalosamente influenciadora" para cierto mercado y público. Entre las opiniones en contra respecto del reconocimiento cabe la pregunta: ¿a quién influencia una mujer que reconoce que anda desnuda la mayor parte del tiempo?

En este caso, ese premio quizá tiene que ver con quien "la patrocina". Anna Wintour (quien tiene arte y parte importantes en el CFDA) la coronó en la tapa de Vogue del mes de abril y ahora también a través de ese nuevo "Oscar de la moda". La tapa con el matrimonio West-Kardashian fotografiados por Annie Leibovitz fue una jugada maestra, una retroalimentación entre ambos en un momento cuando la industria editorial tambalea. En este caso, ¿quién influencia a quién?

Kim Kardashian recibió el premio a la mejor influencer de moda y cumplió su sueño de ser tapa de Vogue USA con su marido, el rapero y diseñador Kanye West
Kim Kardashian recibió el premio a la mejor influencer de moda y cumplió su sueño de ser tapa de Vogue USA con su marido, el rapero y diseñador Kanye West

La directora de la Vogue americana es además, sin tener cuenta de Instagram propia ciento por ciento verificable, una auténtica influencer. Construyó su propio imperio editorial como lo hacen esas plantas parásitas que embellecen al árbol al que están pegadas. Su pedigrí periodístico está avalado por un trabajo minucioso construido paso a paso.

Cuando en noviembre de 1988 publicó la primera tapa de su mandato con la modelo Michaela Bercu vistiendo una chaqueta de la colección de alta costura de Christian Lacroix con unos simples jeans Guess ya estaba haciendo ejercicio de su influencia (el jean fue parte de la tapa porque a la modelo no le entraba la pollera del outfit original).

Con esa tapa plantó una nueva semilla: la alta y baja costura en la moda. Claro que en ese momento tan lejano de redes sociales y cuentas reales o truchas, la viralidad fue paulatina. En su caso fue mes a mes. El paso siguiente fue cambiar a las modelos por actrices y renovar el, quizás, aire viciado que se respiraba en ese momento con las supermodelos pululando alrededor. Y así cada mes, cada año una novedad se colaba, se afianzaba e influía.

Sembrar polémica y crear controversia fueron desde su debut las armas más influyentes de la directora de la "biblia de la moda". Ningún movimiento fue espontáneo, caminó a la par de la época. Con caprichitos a ella no. En su caso, imagen y contenido siempre fueron de la mano.

¿Alguien se animará a decir alguna vez que su lugar en el santo grial de la industria del fashion influyó para parecerse a ella? Difícil de admitir. Su look, sencillo y fácil de copiar, no es el preferido por cualquier mortal que la sigue. Sin dudas su influencia no es su propio look, sino su trabajo. Y eso vale el doble.

Del otro lado del Atlántico y de manera muy opuesta, se encuentra Edward Enninful. En el documental The September Issue (2009), la mismísima Wintour desestabiliza al estilista cuando le bocha el perchero. Claro que en ese momento no sabía, y seguramente tampoco le importaba, que 8 años después se convertiría en el director de Vogue UK, en el primer hombre negro en dirigir una revista femenina en el Reino Unido.

Desde agosto último Enninful revoluciona, evoluciona e influye con su mirada inclusiva desde las páginas de la revista que lidera, fomentando la diversidad en la industria editorial. Un influencer con contenido social desde la moda.

El cine y la calle

El cine siempre fue un buen aliado al momento de influir. La recién estrenada Rapsodia Bohemia, que cuenta la vida de Freddie Mercury, sin dudas hará su aporte sobre algunas próximas colecciones. En esa línea la muerte de Carrie Fisher el año pasado trajo a la moda una reversión de la túnica blanca que vestía su personaje de la princesa Leia en la Guerra de las Galaxias. Pier Paolo Piccioli, para la colección couture 2019 de Valentino, la reinterpretó en vestidos largos y capas netas.

El cine influye en la moda. Valentino reversionó la túnica blanca de la princesa Leia
El cine influye en la moda. Valentino reversionó la túnica blanca de la princesa Leia

La reciente muerte de Bernardo Bertolucci inspirará a las fanáticas de la moda con nuevas maneras de vestir el estilo de María Schneider en El último Tango en París, adaptando el saco escoces y la camisa abierta que revelaban el corpiño con pantalones anchos. O quizás llevando fedoras con apliques de flores o el corbatín largo alrededor del cuello. En este punto, la película Secretaria Ejecutiva marcó a toda una generación de mujeres que se dejó influir por el personaje de Melanie Griffith cuando se cambiaba las zapatillas por stilettos antes de entrar a trabajar. Sex and the City trajo no solamente nuevos looks creados por Patricia Field, también fue la impulsora de los grupos de mujeres que salían a conquistar la ciudad ya sea en capitales o pequeñas ciudades de cualquier parte del mundo. Una influencia que ayudó a muchas en el camino hacia la nueva liberación femenina.

Bill Cunningham fue un influencer hecho y derecho. Su ojo hábil de águila certera captaba las tendencias que veía en la calle mientras recorría la ciudad de Nueva York en bicicleta. El resultado de su mirada se plasmaba cada semana en las páginas de The New York Times. Varios diseñadores tomaron su trabajo como una real fuente de inspiración. La calle siempre inspira e influencia. Los cazadores de tendencias apostados a la entrada y salida de los desfiles captaron siempre ese caldo de cultivo. Pero desde hace algunos años esos momentos se convirtieron en un negocio importante: las marcas visten a esos influencers (celebrities, actrices y bloggers) para ir a sus desfiles convirtiéndolo en un show paralelo. Entonces, ¿existe el verdadero streetstyle? Sí, y le pertenece a todas aquellas personas a quienes no les interesa ser fotografiados. La honestidad del señor Cunningahm y su trabajo inspiraron e influyeron a muchos, entre ellos a Scott Schuman quien desde su site The Sartorialist perfeccionó ese trabajo y publica ignotos que se destacan por sus estilos, actitudes y detalles.

Francia, ayer y hoy

Tenía algo especial, ese je ne sais quoi que dicen los franceses. Cuando en la década del 70 Yves Saint Laurent conoció a Lou Lou de la Falaise tenía un turbante hecho con un mantel y llevaba unas pulseras de plástico compradas en un mercado de pulgas. Ese bling bling lo encegueció de tal manera que desde ese momento compartieron amistad y trabajo de manera sincera ejerciendo influencia de estilo por el resto de sus días. El periódico The New Yorker la calificó como "la quintaesencia de la Rive Gauche haute bohémienne". Sin saberlo, la aristócrata que fue la sombra con cara y contornos se convirtió en la primera influencer del maestro Saint Laurent. El allure de Jane Birkin no fue solamente su mejor arma, era su modo de vida. La canasta que llevaba a modo de cartera –"es el único lugar donde entran todas mis cosas", habría dicho– influyó en el mundo de la moda cuando Jean-Louis Dumas, el dueño de Hermès, creó el famoso bolso de mano de culto que lleva su nombre. Una influencia no premeditada.

La diseñadora Isabel Marant, con 51 años, contó a una periodista de Condé Nast que hace poco unas adolescentes le dijeron que era una referente para ellas, no solamente por su moda también por su manera de ser, por cómo lleva su melena canosa y sus arrugas.

La actualidad de la que siempre se nutre la moda tiene hoy una nueva arista: los chalecos amarillos de las protestas francesas que se convirtieron en todo un símbolo. Esa prenda, muchas veces considerada un híbrido, es hoy un poderoso elemento político, la bandera de toda una sociedad que se manifiesta. ¿Serán acaso esta prenda y este color los nuevos influenciadores de las próximas colecciones de la semana de la moda de París? Tiempo al tiempo.

¿Influir es vender?

Influir también es vender. Es lo que se llama marketing de influencia o mercadotecnia influyente. La nueva arma de la publicidad. Los más de 5 millones de likes que tuvo Selena Gomez en su cuenta de Instagram cuando publicó una foto tomando una gaseosa tiene detrás casi la misma cantidad de millones de dólares que le pagaron. Y así muchísimos ejemplos de muchísimos personajes de cualquier ámbito que, por tener cientos, millones de seguidores se los considera influencers.

Chiara Ferragni logró pasar de ser una instagramer e influencer a una empresaria exitosa
Chiara Ferragni logró pasar de ser una instagramer e influencer a una empresaria exitosa

He aquí la cuestión. La influencia hoy es, sobre todo, comercial. Y si no pregúntenle a Chiara Ferragni, quien dejó de ser una influencer en el más primitivo estado para convertirse en un negocio. Nadie discute el éxito, quizás, sí los métodos. El fin (no siempre) justifica los medios.

En la influencia está la credibilidad que genera confianza. La verdadera influencia no es premeditada y los valores de quienes influyen están libres de intereses. Influir es ese poder honesto y silencioso que se potencia con la identificación de los otros y genera confianza. El resto es business.

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