Un desembarco a todo lujo

La joyería Or se inauguró en Palermo
Silvana Moreno
(0)
29 de mayo de 2003  

Inauguración a todo lujo en Figueroa Alcorta y Tagle para Or, la joyería de alta gama. La fachada teñida de luces primero rosas, al rato azules, enseguida violetas... Una noche sin Holly Golightly (memorable personaje de Audrey Hepburn), pero con Tiffany, y los rumores sobre las medidas de seguridad dignas de un banco suizo.

¿Los dueños? "Un holding suizo de empresas relacionadas con el rubro de joyas y relojes", explica la responsable de marketing, Mariela Szuldiner, pero no da el nombre del grupo. Sí habla sobre el público que esperan: "Un target relativamente heterogéneo, eso tiene que ver con la variedad y la cantidad de marcas que tenemos, y también con el precio: hay llaveros y tarjeteros de Tiffany desde 50 dólares. Estamos ubicados en una zona donde los vecinos son también clientes, que, además, es un punto importante del tránsito entre la zona norte y el Centro. Y desde ya que el turismo es importante", concluye. Mientras, se paseaban por el lugar Graciela Borges, Lotty Taylor, Andrea del Boca, Evangelina Bomparola, Adriana Salonia, Roberto Devorik y Patricia Miccio.

En tres pisos, se reparten juegos de sillones, un servicio de catering (como para comprar o preguntar sin apuro, champagne, jugo, canapés... lo mismo que en la inauguración), dos oficinas privadas de venta, y un último piso dedicado a relojes para coleccionistas (asombran los exhibidores con sistemas de ventilación, y se anuncian próximos seminarios sobre el tema).

Baume & Mercier, Breitling, Bvlgari, Corum, Christian Dior, Ebel, Girard Perregaux, Gucci, Hermés, Hugo Boss, Longines, Locman, Mont Blanc, Movado, Omega, Tag Heuer... Más de 25 marcas de lujo están presentes con sus últimos lanzamientos (relojes, mayormente). Todo monitoreado por cantidad de cámaras.

Pero la estrella del lugar es Tiffany & Co. Para su shop in shop (así se llama su stand, de gran superficie, en el primer piso), la madera y los arquitectos llegaron de Australia, con la idea de cumplir con los mismos cánones que en el negocio neoyorquino de la Quinta Avenida.

"Desde ahora, en la Argentina, Tiffany tiene presencia exclusiva en Or. Antes, teníamos una presencia mucho menor en diferentes boutiques", explica Christopher Richards, director de ventas de la firma para América latina.

-¿Por qué Buenos Aires y por qué en este momento?

-En América del Sur, las ciudades en las que uno siempre estará interesado son San Pablo, Buenos Aires, Río, Santiago, México. Parece un momento improbable para entrar fuertemente en el mercado, pero creemos que la Argentina saldrá de esta situación. Al mismo tiempo, esta es la oportunidad que esperábamos para entrar a este mercado, un shop in shop . Es decir, estamos acá por una combinación entre el proyecto de OR y nuestro optimismo.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Moda y belleza

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.