Academias siempre hubo muchas

Graciela Melgarejo
Graciela Melgarejo LA NACION
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25 de noviembre de 2013  

Más allá de las academias de la lengua, la realidad sigue haciendo su camino. Que uno no haya oído nunca una determinada expresión no quiere decir que no exista. Escribe Julio M. Iglesias, desde Uruguay, a propósito de los temas tratados en la columna pasada: "Sí existe, aparentemente con cambio de género, «la canal». Basta recordar la bellísima canción de Alfredo Zitarrosa (mi compatriota), "El loco Antonio", para ver que no es una invención. En este enlace, http://letras.com/alfredo-zitarrosa/966502/ , puede leerse la letra de la canción, y escuchar y ver un video en YouTube, con la interpretación de Zitarrosa. Aunque fue cantada por Jaime Ross, nada puede igualar la versión original".

También llegó a Línea directa un mail del periodista y locutor Julio Lagos - www.facebook.com/LagosRadio -, que quiere seguir "jugando" con las frases hechas. "Suele decirse «sangra por la herida», cuando en realidad aquel que manifiesta un sentimiento escondido «respira por la herida», como bien consta en el Diccionario de la RAE".

Podríamos consultar una vez más a la Academia ( unidrae@rae.es ) o, como dice Lagos, en el DRAE . En herida se define así: " resollar, o respirar, por la ~ . 1. locs. verbs. Echar, despedir el aire interior por ella. 2. locs. verbs. Dar a conocer con alguna ocasión el sentimiento que se tenía reservado".

El universo lingüístico es infinito. El problema se presenta cuando el desconocimiento de una palabra, por las razones que sean, tiende una trampa. Por ejemplo, hace unos días, en Twitter, @jordipc -profesor universitario, él- escribía el siguiente tuit: "Hablo en la uni de «obituarios». Varios -¡varios!- alumnos apuntan «habituarios». Siempre sorprenden #InformePISA". Uno comprende, entonces, que esos jóvenes estudiantes nunca han leído un obituario (cuarta acepción: " 4. m. Sección necrológica de un periódico"), nunca han visto escrita la palabra y es casi seguro que nunca habrán puesto siquiera un aviso fúnebre. Les falta el contexto y la debida experiencia práctica.

Llegan correos electrónicos para comentar un mismo error (no errata). Escribe el lector Raúl Álvarez: "El domingo 20/10, se publicó en la página 29 un aviso de Radio Continental que dice: «El campo argentino elije Radio Continental». En esa persona del verbo, lo correcto hubiera sido «El campo argentino elige Radio Continental». Como en otro mail, la profesora Alicia Bussetti refrenda lo observado por Álvarez ("En LA NACION Revista del domingo se lee, en una publicidad, el verbo elegir mal escrito"), vale una aclaración: en la actualidad, este diario recibe las publicidades ya diseñadas y redactadas por las propias agencias, de manera que no puede hacerse responsable de esos textos con sus erratas y errores. Pero se puede dejar constancia, como se hace aquí.

Para terminar, un recuerdo de usos y costumbres que tenían su razón de ser: Mario Tascón, periodista especializado en nuevas tecnologías y autor, entre otros, del libro Escribir en Internet , recomendó en un tuit un artículo sobre las Academias Pitman: "@mtascon Academias Pitman http://blogs.monografias.com/el-buenos-aires-que-se-fue/2011/09/29/la-academia-pitman/ ...". Nunca nada será igual, pero se extraña el espíritu que tenían los jóvenes que acudían a ellas, deseosos de estudiar y triunfar en la vida, con -suponemos- su gramática y su ortografía bien sabidas. ¿O era sólo la publicidad?

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