Carta de los lectores

Se perdió el objetivo; Eufemismos; Madre; Adolfo Suárez; Imputación arbitraria; Humo en la ciudad; Aeroparque; Maltrato
(0)
29 de marzo de 2014  

Bajan subsidios y suben tarifas

SE PERDIÓ EL OBJETIVO

Cuando se comenzó a hablar de suspender los subsidios a los servicios públicos, originalmente el plan era: 1) reducir gastos para bajar el déficit y evitar una catástrofe económica; 2) racionalizar los subsidios, recortándolos a quienes pueden pagar más, levemente a la clase media y manteniéndolos a los sectores bajos, para minimizar el impacto en los ingresos; 3) minimizar el impacto en la actividad económica.

Pero el resultado fue: 1) corte casi total de los subsidios a todos menos los que reciben planes sociales o logren consumir cada vez menos servicios; 2) lo que se deje de gastar en subsidios será destinado inmediatamente a planes sociales; 3) incertidumbre ante la posibilidad de un impacto en las paritarias, a pesar de que les cortamos el subsidio a las clases media y baja.

Es decir que, en lugar de implementar una racionalización de los subsidios (¿cuánto le afecta a un millonario que no le subsidien más el gas, el agua y la luz?), se implementó un ajuste al mejor estilo de Cavallo, Rodríguez y Alsogaray e, inmediatamente después, todo lo que se podría haber ahorrado (cerca de $ 13.000 millones), lo cual por lo menos hubiese servido para evitarnos un colapso a futuro, será destinado a subsidios sociales (me pregunto si los subsidiados, recordando estos aumentos, perdonarán al Gobierno por recortarles a ellos la asistencia cuando no haya más plata).

Evidentemente se perdió el objetivo original.

Diego Salvati

dsal1829@hotmail.com

EUFEMISMOS

"No es un tarifazo, es una reducción de subsidios diferencial", explicó el ministro Kicillof en referencia a la baja de subsidios a varios servicios básicos. Yo sugiero, tratando de imitar los eufemismos oficiales, "reacomodar los porcentajes gravados a los salarios, de manera que los ingresos de los asalariados se vean en posibilidad de comprar algo para su subsistencia". En criollo: subir el mínimo no imponible y contener la inflación. Si no, más que tarifazo, esto es un saqueo al bolsillo.

Espero que a la hora de votar tengamos verdadera y completa memoria.

Santiago de Achával

DNI 14.043.957

Madre

Escuché a la Presidenta afirmar por cadena nacional que se siente la madre de los argentinos, lo cual me hizo pensar en todo lo que implica ser madre. Una madre enseña a sus hijos el apego a la verdad y el rechazo a la mentira y el engaño. La Presidenta sostiene y protege a funcionarios sospechados de corrupción, y repitió como si fueran verdaderos los índices de inflación, crecimiento, ocupación, entre otros. Una madre acompaña en el dolor. La Presidenta jamás pisó el andén de la estación Once, se subió a un tren subsidiado por su gobierno. Una madre promueve la austeridad y el cuidado de los recursos económicos de su familia, ganados con esfuerzo y con trabajo. La Presidenta cultiva el perfil alto y poco austero, y usa los recursos de la Anses como si fueran propios, de manera pródiga y descontrolada, mantiene las pérdidas millonarias de Aerolíneas y la obra pública en manos de los amigos. Una madre da el ejemplo enseñando respeto, tolerancia y buenos modales. La Presidenta descalifica a menudo a quienes no coinciden con ella. Una madre cuida a sus hijos del peligro, intenta protegerlos y les enseña a enfrentar los riesgos de la vida cotidiana. La Presidenta niega la inseguridad, actitud que conlleva negar el narcotráfico, la violencia y la laxitud de los controles estatales. Una madre busca la superación personal de sus hijos, mientras la Presidenta profundiza el modelo clientelar. Una madre enseña a pedir perdón, a reconocer los errores, a acrecentar los valores morales de sus hijos. La Presidenta gobierna tomando revancha y descalificando. Vayan como ejemplo la resolución 125, la ley de medios, la ley de democratización de la Justicia, por citar algunos casos. Que me disculpe, entonces, pero en sus acciones estoy lejos de ver a una madre.

En los libros de historia encontramos, acompañados del calificativo de padres de la patria, a José de San Martín y también a Manuel Belgrano, hombres ejemplares en la carrera pública. Ninguno de los dos murió rodeado de riquezas. Como buenos padres de la patria, ofrecieron su esfuerzo y sacrificio para forjar los destinos de nuestra nación.

Andrea C. Testa

DNI 16.559.434

Adolfo Suárez

Durante la emotiva ceremonia de sepultura del ex presidente del gobierno español Adolfo Suárez, los ciudadanos se reunieron al paso del féretro para manifestar su profundo pesar, sin exhibir banderías políticas o estruendosas declaraciones. Entre la multitud surgieron algunos vivas, la palabra "presidente", voceada con gran emoción, y para toda la clase política que asistía a la ceremonia, un ciudadano expresó un deseo: "¡Tomad ejemplo!" Estas dos palabras encierran en su simplicidad un mensaje sobrecogedor.

¿Llegará esta recomendación a los representantes del pueblo, cualquiera que sea éste? ¿Podrá tan conmovedor llamamiento inmutar a nuestros propios políticos? ¿Serán capaces de hacer ostentación de honradez, dignidad y respeto por las leyes republicanas, quienes sean elegidos para conducir al país en los próximos tiempos?

María del Carmen Giay Levra

DNI 5.599.202

Imputación arbitraria

En las arriesgadas misiones que cumplían las fuerzas especiales argentinas en Malvinas, una de las funciones más peligrosas era la del entonces teniente primero Enrique Stel. Como estaba encargado de las radiocomunicaciones, se convertía en el blanco predilecto de los ingleses, que lo detectaban tan pronto comenzaba a transmitir y le destinaban una lluvia de proyectiles. Tanto es así que era el único comando que se veía obligado a usar casco y no boina como el resto de sus camaradas. Tuve el honor de conocerlo y tratarlo durante la guerra austral. Me impresionó particularmente su religiosidad, su rectitud, su sentido del honor. Un hombre así jamás hubiera obedecido una orden aberrante. Y, sin embargo, acaba de ser detenido en Tucumán por supuesta violación de los derechos humanos. Justamente él, quien después de la Guerra de Malvinas se especializó en derecho humanitario y llegó a ser profesor titular de esa materia. Stel ha sido imputado por el mero hecho de haber estado destinado en una unidad militar durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón, cuando tenía apenas 20 años.

Cabe subrayar que para ascender a los grados de mayor, teniente coronel y coronel, la trayectoria de Enrique Stel fue analizada por todos los organismos defensores de los derechos humanos en 1991, 1995 y 2002, y ninguno formuló objeción alguna para que fuera promovido. Y su ascenso al grado de coronel también requirió la aprobación de la Comisión de Acuerdos del Senado de la Nación, cuyos integrantes solicitaron información al CELS, Madres de Plaza de Mayo, Abuelas de Plaza de Mayo y a la Organización HIJOS, entre otras organizaciones de parecida naturaleza: ninguna formuló objeciones de ningún tipo. Por lo tanto, es absolutamente arbitrario que hoy sea imputado en calidad de coautor mediato de hechos que ocurrieron en 1976 por el simple y único hecho de estar destinado en una unidad militar, en cuya jurisdicción aparentemente ocurrieron hechos ilegales, de los cuales él no tuvo conocimiento alguno hasta que le leyeron las imputaciones el 14 de marzo de 2014.

Una vez más vemos que se realizan imputaciones por presuntos delitos de lesa humanidad sin fundamentos reales. Con la agravante de que en este caso el perjudicado es uno de nuestros héroes de Malvinas.

Nicolás Kasanzew

kasanzew@gmail.com

Humo en la ciudad

Muy interesante carta del señor Daniel Gastón Rigou publicada el jueves, referida a la congestión vehicular y sus deletéreos efectos sobre la población. Al respecto, quiero agregar que diariamente observo que los choferes de los camiones de reparto, sin importar el tiempo que dure la carga o descarga, dejan el motor encendido. Deberían indicarles que apaguen el motor mientras el vehículo está detenido. Esto ayudaría a disminuir un poco el nivel de humo que nos enferma a diario.

Silvia Marmolejo

DNI 6.484.747

Aeroparque

He leído que la Presidenta, al reivindicar la estatización de Aerolíneas, expresó que conoció el Aeroparque en 1975 y que "era una oficinita, o un sucucho, una casucha al lado de lo que hoy tenemos". Tal vez porque soy bastante mayor que la señora Presidenta y porque antes que ella volé desde Aeroparque, quisiera recordar que esa estación aérea comenzó a operar en 1947 y en ese entonces se llamaba 17 de Octubre. Según algunos datos era considerada la terminal aérea más importante de América latina. A partir de 1955 comenzaron a operar, además de Aerolíneas, algunas líneas privadas, como Ala, Austral y la uruguaya Pluna. Es verdad que su estructura original era de madera, pero en 1957 se ampliaron y modernizaron sus instalaciones, especialmente para facilitar el movimiento de los primeros aviones a reacción. En 1959 recuerdo haber volado a Santiago (Chile) en el Comet 4 de Aerolíneas, donde nos sirvieron un lunch que incluía champagne. En 1960 se habilitó la torre de control que es la misma que aún está en servicio. También se mejoraron los sanitarios, se estableció la primera confitería y se adoptó el sistema de buses para llevar los pasajeros a los aviones. En 1970 comenzaron las habilitaciones de las instalaciones para carga, catering y oficinas administrativas. Todo esto existía antes de 1975.

Es lógico que, con el tiempo, el Aeroparque se haya modernizado por los desarrollos tecnológicos que hubo en los aeropuertos. Pero no es menos cierto que los sucesivos gobiernos lo fueron adaptando. Bienvenida, entonces, la mejora recientemente concretada.

Horacio Doval

CI 2.851.727

Maltrato

En la delegación de PAMI de Lomas de Zamora someten a los jubilados a largas colas para poder acceder a la mesa de informes. Allí los orientan o les entregan un número y por fin pueden acceder al gran salón. El viernes 21 yo estaba en esa cola y recién al llegar al mostrador pude ver que en el mencionado espacio había por lo menos cien asientos vacíos. Le manifesté mi indignación a la empleada y le sugerí que dieran números para que los ancianos pudieran ingresar y sentarse. Su respuesta fue que recibía órdenes. Me dirigí al oficial de policía que se encontraba allí: no obtuve respuesta. Al ingresar hablé con el responsable de la delegación, que me pidió que me callara.

¿Cómo se llama esta actitud? ¿Desidia?, ¿inoperancia?, ¿abuso de poder? ¿Desprecio por nuestros ancianos, o simplemente, maldad?

Es difícil construir una sociedad más justa si se vulnera el derecho que todos tenemos al buen trato.

Marta López

DNI 12.000.617

En la Red

Renombran la calle Inglaterra

Facebook

  • "¿Y si mejor reconocen a los veteranos que están en la plaza hace años?" - Marce Díaz Nielsen
  • "Con gente sentada en el pasado, nunca conoceremos el futuro de un país desarrollado: el nuestro" - Miguel Chasco
  • "Menos mal que no le pusieron Néstor" - Julio J. Vicharra
  • "Qué patriotismo más barato, seguro que de estar en condiciones visitarían Londres" - Susana María Sánchez

A los lectores:

Los textos destinados a esta sección no deben exceder las 15 líneas o los 1100 caracteres. Debe constar el nombre del remitente, firma, domicilio, teléfono y número de documento. Por razones de espacio y de estilo, LA NACION podrá seleccionar el material y editarlo. Los mensajes deben enviarse a: cartas@lanacion.com.ar o a la dirección: Av. Del Libertador 101, Vicente López (B1638BEA) Buenos Aires, Argentina.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.