Cartas de lectores

El don de ser un señor. Juez Oyarbide. Libertad sindical. La FUBA y el polo. Palacio de los Patos. Fuerzas Armadas. Apelativos zoológicos. Centenario. Arrepentimientos. Mercado de trigo.
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27 de diciembre de 2009  

LA CARTA DEL DOMINGO

El don de ser un señor

Se­ñor Di­rec­tor:

"Hace algún tiempo, me dirigía a Tribunales en el colectivo 102. Eran las 11.50, cuando en la esquina de Santa Fe y Uruguay sube un señor, quien luego de sacar su boleto trastabilla, debido al envión del arranque, y casi se va al suelo.

"Ayudé a que eso no sucediera y le cedí mi asiento. Cuando lo reconocí, me di cuenta de que se trataba, ni más ni menos, que del doctor Jorge Bacqué (ex ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, ex presidente del Colegio de Abogados de Capital Federal).

"Mantuvimos un breve y ameno diálogo en el que le manifesté que era un honor para mí cederle el asiento y conversar con él, a lo cual, con la modestia que sólo tienen los grandes, me respondió: "¡No exagere!".

"Antes de bajar, le di la mano y lo saludé nuevamente. Creo que en tiempos como el que estamos viviendo, en los que la vulgaridad, la ostentación y los valores morales muestran su más exacerbado momento de impudicia, hechos como el que relato nos muestran que existen personas que anteponen a su currícula e historia de vida el don de señor, sin ostentación ni cámaras ni custodias, pero viven con la tranquilidad y austeridad del hombre de bien.

"Vaya nuevamente mi saludo al doctor Bacqué quien al menos a mi me ha demostrado que no todo este perdido y deja el ejemplo de gente de bien."

Juez Oyarbide

Se­ñor Di­rec­tor:

"Mis más sinceras felicitaciones al juez Oyarbide por haber resuelto rápidamente, antes de la feria, la causa por enriquecimiento ilícito del matrimonio Kirchner. En estos tiempos que corren, las demoras en la Justicia suelen ser tediosas y una causa tan importante merecía resolverse de manera célere.

"De ahora en más, los ciudadanos van a renovar la confianza en nuestros jueces."

Libertad sindical

Se­ñor Di­rec­tor:

"Todos los días leo en LA NACION los enfrentamientos y problemas entre los distintos sindicatos, como el de subtes, AAA, Uocra, UOM, docentes, camioneros y cuanto sindicato ande suelto por ahí, que suman al Ministerio de Trabajo como intermediario.

"Sin duda, si existiera libertad sindical total, es decir si cada empleado u obrero pudiera elegir dónde se quiere afiliar y, si es que se quiere afiliar, pudiera elegir el destino de sus aportes a la obra social que prefiera, los sindicatos perderían la gallina de los huevos de oro y se acabarían los actuales enfrentamientos y discusiones estériles y se podrían dedicar a trabajar."

"¡Bien, Messi!"

Se­ñor Di­rec­tor:

"Las pintadas y otras expresiones contra Messi, que lo acusaron sobre todo de antiargentino por haber marcado un gol y haberlo festejado con todas sus fuerzas, son manifestaciones de una arraigada estupidez.

"Sufrí por Estudiantes y creo que, con un poquito más de fortuna, pudo salvar esos dos minutos que lo separaron del título, que en realidad no merecía por el juego, pero que pudo obtener en forma legítima. Le queda, sin embargo, el orgullo de haber perdido con todos los honores frente a un gran equipo.

"Quienes descalifican a Messi, ¿querían acaso que no hubiera jugado, que apelara a algún subterfugio para escindirse del compromiso, estafando a su club, o que se refugiara en la hipocresía de no festejar lo que es su objetivo? ¿Podría satisfacer un logro de tal índole? Sólo podrían celebrarlo los que prefieren la trampa (la «mano de Dios»), la soberbia, la demagogia, o anteponen el triunfo a toda costa, sin importar, por ejemplo si hubo droga de por medio, visas denegadas, bochorno de cualquier índole.

"Ojalá Messi sea bien asesorado para que conserve el equilibrio y siga siendo un argentino honesto y leal. Podremos así seguir disfrutando de sus triunfos deportivos, que nos pertenecen a todos y aportan sobrado prestigio a nuestro fútbol."

La FUBA y el polo

Se­ñor Di­rec­tor:

"La FUBA «no pudo entrar al recinto» en la reciente elección de autoridades en la UBA. Se quedó en la tribuna para protestar. De poco le sirvió.

"En cambio, durante el reciente Abierto de Polo se protestó, se protestó, se protestó, pero siempre dentro del campo de juego. Al final, se consiguió, en el último segundo, que prospere la Mano de Dios. Lamentable. Ya no hay santuarios del f air play."

Palacio de los Patos

Se­ñor Di­rec­tor:

"Entre tantas quejas y noticias desalentadoras, quisiéramos aportar una cuota de alegría: nuestra casa, el Palacio de los Patos, en Ugarteche 3050, cumplió 80 años el 10 de diciembre.

"La mayoría de los propietarios e inquilinos de los 144 departamentos, amigos y vecinos nos reunimos a festejar, por primera vez, en sus hermosos jardines. Hubo emocionados discursos, música, ballet, actores vestidos de época, malabares y muchos brindis. Veinte artistas, estudiosos y artesanas que viven aquí expusieron sus obras en los amplios túneles y descendientes del primer propietario, don Alfredo Chopitea y el genial Charly García dijeron presente.

"Fue una noche maravillosa que unió a los vecinos de todas las edades y pensamientos (algunos, de juveniles 80 años, y hasta dos nenas recién nacidas), lo que demuestra que existen modelos de convivencia respetuosa y afecto aún vigentes.

"A nuestro querido Palacio de los Patos otra vez: ¡Feliz cumpleaños!"

Fuerzas Armadas

Se­ñor Di­rec­tor:

"La presidenta llama a la unidad de las Fuerzas Armadas para «defender lo nuestro». Durante todos estos años de gobierno, ella y su marido no han hecho más que humillar y pulverizar esta institución.

"Como resultado, las únicas fuerzas armadas que nos quedan son los piqueteros. Tal vez pueda convocarlos a ellos para «defender lo nuestro»."

Apelativos zoológicos

Se­ñor Di­rec­tor:

"Por la radio del helicóptero presidencial se escuchó: «¡Maten a la yegua! ¡Maten al pescado!». No parece una amenaza. Más bien fue una broma pesada, aunque, naturalmente, no se la deba festejar.

"En el gobierno no debieron tomarlo tan dramáticamente y, mucho menos, difundirlo. ¿Para qué anoticiar a los argentinos, tan propensos a la chacota, de esos apelativos zoológicos?"

Centenario

Se­ñor Di­rec­tor:

"No puedo dejar de observar las inexactitudes de la carta del lector Bujanda (19/12) acerca del Centenario. Además de cometer errores objetivos, omitió decir, entre otras cosas, que se había implementado un sistema educativo inspirado en Sarmiento, cuyo éxito fue corroborado por los censos de esa época: el analfabetismo había desaparecido y si se registraban personas sin saber leer o escribir eran inmigrantes, no hijos del país.

"Es verdad que una clase social elevada ganaba mucho dinero. «¡Chocolate por la noticia!»: la Nación se enriquecía. Las mansiones que se levantaron por entonces y los viajes a Europa lo certifican; eso no es malo, al contrario. En cambio, es cierto que se pagaban los mejores salarios del mundo y los inmigrantes venían «a hacer la América», atraídos por las inmejorables oportunidades económicas que daba la Argentina de entonces.

"También existían expectativas sociales: a diferencia de Europa, aquí la sociedad era abierta, no oligárquica, y los hijos inteligentes y cultos de las familias más humildes tenían facilidad para el ascenso social, las carreras universitarias, las aspiraciones políticas. Tanto se practicaba la igualdad que un sociólogo francés, destacado en Buenos Aires para estudiar su sociedad, se maravilló (en 1904) que los obreros viajaran en los mismos tranvías y sin ropa que identificara su condición de operarios. Habría mucho más para señalar, que el prudente espacio de una carta desaconseja incluir.

"Una de las peores actitudes es razonar con rencor; como decía una de mis abuelitas inmigrantes: «el resentimiento hace más daño al que lo ejerce que al destinatario»."

Arrepentimientos

Se­ñor Di­rec­tor:

"Se dice que hay sentimientos para todo y para cada momento. Uno de ellos es el arrepentimiento. Gramaticalmente, significa algo que lamentamos no haber hecho o haberlo realizado. ¿Una incongruencia? No: es una palabra casi capicúa. La podemos usar para lamentarnos, por ejemplo, de haber votado a cierto partido, que luego nos ha defraudado. Pero también la usamos para decir que si no hubiésemos hecho tal cosa, hoy no estaríamos tan felices. Son simples excusas para justificarnos a nosotros mismos de las acciones tomadas.

"Es que el ser humano necesita siempre alguien a quien echarle la culpa o «cargársela» al destino, la suerte o la mala suerte, pero alguien que no existe se lleva el sambenito. En todo momento, sacamos a relucir un justificativo a fin de calmar nuestra conciencia. Pero también nos quedamos «rumiando» aquello que no hicimos. Esta es la época en que más se usa el arrepentimiento. Es que al llegar a fin de año, hacemos un balance de lo que 360 días antes habíamos planificado. «¿Por qué no hicimos ese curso que nos hubiese ayudado?» o «Si no hubiese abierto la boca, tal cosa no hubiese pasado.»

"Y así llenamos miles de páginas, reales o imaginativas, de justificaciones o reproches a nuestro proceder. No importa qué, pero alguien debe arrepentirse de algo en algún momento. Siempre estamos buscando una excusa a nuestro proceder. ¿Y si dejamos de «envenenarnos»? Lo que no hicimos ya es pasado. Si lo hicimos, aceptémoslo, pero vivamos el presente."

Mercado de trigo

Se­ñor Di­rec­tor:

"Sin leer a Aristóteles ni los escritos económicos del general Manuel Belgrano ni a ninguno de los 45 premios Nobel de Economía, he realizado, utilizando la intuición reflexiva, un descubrimiento trascendental: para solucionar el problema del mercado del trigo, sólo hace falta la libre competencia entre productores, molineros y exportadores, sin injerencia alguna del Gobierno."

A los lectores:

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