Cartas de lectores

Estos son los títulos de las cartas de lectores publicadas hoy en LA NACION: Factor de presión. Humo. Grata sorpresa. ¿Puedo soñar? El rosario. Agradecimiento.
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23 de diciembre de 2001  

Factor de presión

Señor Director:

“Los abajo firmantes, ciudadanos comunes, nos hemos reunido por encima de nuestras diferencias políticas para convocar a la ciudadanía a un proyecto de recreación de la República.

“Nos une el deseo de vivir en un país libre, justo y democrático. También la angustia de sufrir esta crisis terminal a la que nos ha conducido la dirigencia política. Exhortamos a las agrupaciones afines y a todos aquellos ciudadanos que no se sientan representados por ningún partido político a formar parte de una corriente de opinión que se erija en un factor de presión hacia los siguientes objetivos:

“Reforma del sistema electoral y el régimen de los partidos políticos a fin de eliminar las listas sábana y las internas cerradas.

“Reducción del costo político.

“Autonomía real y efectiva de los tres poderes públicos.

“Eliminar la impunidad (en especial ante el delito de cohecho y enriquecimiento ilícito) mediante la reforma de las leyes penales.

“Restablecimiento de la Constitución de 1853.

“Incitamos a nuestros compatriotas a abrir un cauce de acciones comunes y solidarias para superar la crisis que conmueve los cimientos del país y fortalecer los ideales que definen el concepto de nación.”

Eduardo Bunge

Walter V. Costanza


waltercostanza@fibertel.com.ar

Alejandro M. Ferrari

Rubén Philip

Hugo Silveyra

Vicente Tropeano

(Siguen las firmas)

Humo

Señor Director:

“Desde que el hombre descubrió el fuego usó el humo para librarse de parásitos, alimañas y pestilencias. Con el ahumado consiguió que los alimentos que conseguía de la caza y la pesca se mantuvieran por más tiempo en condiciones de ser consumidos.

“El humo perfumado, que algunas resinas producen al ser quemadas, fue usado en las celebraciones religiosas desde la más remota antigüedad.

“La importancia que ya entonces se daba a estos productos vegetales lo demostraron los «sabios orientales» cuando nació Jesús, al ofrecerle como presente de máximo valor, junto con el oro, el incienso y la mirra.

“Creer que este hecho histórico se debió al propósito de proveer perfumes al recién nacido tal vez resulte demasiado simplista.

“Cuando los europeos llegaron a América, les llamó la atención que los médicos aborígenes pretendieran curar a sus asistidos soplándoles humo que aspiraban de unos pequeños rollos de hojas secas que llevaban encendidos en la boca.

“Los viajeros ingleses, que visitaron la Argentina en el siglo XIX, contaron en sus memorias que, durante una epidemia que asoló a Buenos Aires, notaron asombrados que los encargados de recoger y enterrar los cuerpos de los apestados no se contagiaban, lo que atribuyeron a los cigarros encendidos que llevaban continuamente en la boca.

“Y ha llegado hasta nuestros días y sigue funcionando –y despertando la atención de los turistas– el «botafumeiro», ese descomunal incensario que, pendiente de una cuerda desde lo más alto de la nave central de la iglesia de Santiago de Compostela, desde hace cientos de años se hace oscilar sobre los peregrinos que visitan el templo, llenando el ambiente con el humo que se considera eficaz para neutralizar el contagio de infecciones respiratorias entre los concurrentes.

“Dos investigadores británicos han dado cabal certeza a este procedimiento empírico, según «Bacteriología e inmunidad», de Topley, Wilson y Miles, edición 1953, página 1989. Bacteriología del aire... d) Humos balsámicos. La acción germicida del humo producido por «papel de Armenia», tabaco e incienso, fue observada por Twort y Baker (1940). Se comprobó que el incienso era el más eficaz: una parte en 160 millones de aire destruía los microorganismos salivales dentro de los quince minutos.

“Señor Director: ante la amenza de envenenar intencionalmente el aire que respiramos, tal vez sea conveniente salir a buscar aquellos viejos sahumadores que usaban nuestras abuelas y que creíamos irremediablemente destinados al museo de Luján.”

Mario del Pilar Castro

Libertad 3412

Punta Chica (Bs. As.)

Grata sorpresa

Señor Director:

“Como sufrido habitante de la zona sudoeste de esta capital quisiera destacar la grata sorpresa que me produjo lo que me aconteció ayer, a la tarde, al dirigirme a mi casa desde la plaza Congreso inmediatamente por una urgencia desgraciada.

“Ante un apuro no se puede viajar en colectivo (la línea más rápida tarda más de una hora en llegar a Villa Lugano), en subterráneo hay que hacer combinaciones y luego esperar otro transporte, y los diferenciales no se sabe a qué hora pasan, por lo que tuve que tomar un taxi y viajar por la autopista aérea.

“Al llegar a la subida de Sarandí me encontré un cartel que dice «Riccheri, 7 minutos». Subimos con el taxi, pasamos otros carteles que anunciaban las condiciones del tránsito y grande fue mi sorpresa cuando vi que llegamos a Lugano ¡en... 6 minutos!

“Esto me hizo sentir habitante de una ciudad civilizada y me dejó una reflexión, ¿no debería ser obligatorio para todas las autopistas avisar al usuario las condiciones y la duración del viaje antes de acceder a aquéllas y quedar atrapado?”

Christian Cassini

DNI 23.768.743

¿Puedo soñar?

Señor Director:

“Imagino una consulta popular vinculante y la decisión de reformar la Constitución nacional por un plazo determinado, ¿digamos por los próximos 50 años?

“Imagino un nuevo pacto social que nos convierta en una república unitaria, con eliminación total de ejecutivos, legislativos y superiores tribunales provinciales, no de su justicia local.

“Imagino la preservación del sistema municipal, con concejos deliberantes de 8-10 miembros para ciudades con más de 100.000 habitantes y consejos de vecinos de no más de 5 miembros para las demás.

“Imagino la regionalización del país para todos los efectos administrativos.

“Imagino un Poder Legislativo nacional reducido en un 50 por ciento de sus miembros y de sus asesores.

“Imagino que si todo esto fuera posible, al cabo de los 50 años tendríamos un país realmente potente, posible y «sustentable», como está de moda decir ahora.

“¿Puedo soñar?”

Miguel Angel Martínez

Bolívar 632

Merlo (Bs. As.)

El rosario

Señor Director:

“El santísimo rosario mueve montañas o nos deja en paz.

“Hace años envíe a Cartas de lectores una carta, «Te suplicamos María»; narraba el sufrimiento que estaba pasando Gabriela Arias Uriburu, que pudo ver a sus hijos con mucho esfuerzo y trabajo.

“Ese mismo esfuerzo y trabajo tenemos que poner todos los argentinos para sacar a flote nuestro país.

“Y flotaremos todos, ¡soñar no cuesta nada! Pero con salud, educación, justicia, rectitud, vigilancia y trabajo para todos obtendremos el fruto del trabajo, cada uno en el lugar que corresponde y con el santísimo rosario en la mano en este tiempo de adviento.

“El rosario puede ser: ofreciendo lo que más nos guste o lo que más nos disguste.”

Cecilia G. Sanabria de Amadeo

M. T. de Alvear 1522, Capital

Agradecimiento

Señor Director:

“Hay ciertos hechos en la vida que nos marcan para siempre. Es un antes y un después.

“Es en esos momentos en los que descubrimos a través de la comprensión y el apoyo de los demás el verdadero y profundo sentido de la vida. Para nosotros, fueron los cuatro meses que duró el desenlace de la enfermedad de Gustavo, nuestro hijo y hermano.

“Hoy, varios meses después de su partida, queremos agradecerles a todos los que transformaron esos días tan desconcertantes y llenos de impotencia en una experiencia de vida plena y encuentro con el verdadero prójimo.

“A toda nuestra familia y amigos, a todos sus compañeros de trabajo de la empresa Festo, que nunca lo dejaron solo hasta el último día; a los doctores Alonso y Salto; a las kinesiólogas Gabriela y Alejandra, y al personal del Sanatorio de la Trinidad de San Isidro; a los médicos y personal de la Fundación Favaloro; a OSDE, que lo acompañó tan eficientemente; a Juan Carr y la Red Solidaria; a los padres de Fipan (Asociación Argentina de Lucha contra la Enfermedad Fibrosis Quística), y al doctor Pivetta, que estuvo siempre cerca con su consejo; a nuestros amigos del Club de Planeadores Cóndor donde Gustavo vivió momentos de tanta alegría, y especialmente al doctor Carlos Macri, médico de cabecera de nuestro hijo durante 34 años.

“Gracias a todos ustedes hoy creemos más que nunca en la solidaridad de los hombres y la cercanía de Dios.”

Federico Endler

DNI 12.491.522

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