Cartas de lectores

El tercer paso. Sin crisis cultural. Denunciantes habituales. Buena atención. Instinto de muerte. No son equivalentes. Cartas abiertas. Hermosa sensación.
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24 de enero de 2002  

El tercer paso

Señor Director:

"Parecería que hoy resulta inevitable hablar de la crisis. Los argentinos no podemos obviar el tema. Algunos, agobiados ya, no querrían hacerlo, pero el tema es absolutamente recurrente. Envolvente. Asfixiante. Ni siquiera la frivolidad garantiza el olvido de "lo que nos está pasando a los argentinos".

"Si bien aprendimos en el colegio y en la vida que crisis significa crecer, creo que recién nos estamos recuperando del impacto que significó el darnos cuenta de cuál era nuestra real situación. Nos llevó un tiempo. Un tiempo sin medida en el que cómodamente no vislumbramos que la Argentina quebraba.

"Ahora nos está tocando asumir la crisis. Vivir en ella y con ella, como podamos, y hasta que el último ahorro nos permita pagar la última cuenta. Luego parecería que lo que sigue fuera la nada.

"Fue durísimo escuchar al doctor Duhalde diciendo por televisión que el país está fundido. Fue una real bofetada a la potencia argentina, a su tan manoseada riqueza (soberbia, pero siempre potencial), y a nosotros, sus pobres habitantes, que nos hemos encontrado de la noche a la mañana convertidos en ciudadanos diferentes. En pocos días la clase media argentina, transmisora de la cultura, las tradiciones, y fuente de la productividad en nuestro medio, se ha transformado en una masa informe de deudores sin libertad y con todas las privaciones imaginables.

"Ya hemos dado dos grandes pasos: asumimos la crisis y su dimensión, y tratamos de hamacarnos en ella. El tercero sería lograr una conducta coherente con la crisis. Supongo que el pueblo argentino está obligadamente forzado a hacerlo. De lo contrario no sobrevivirá ninguno.

"Pero en este tercer paso es imprescindible el apoyo de nuestra clase política. Quisiéramos tener la esperanza de que nos acompañará en la tarea. No queremos que nos sigan echando de nuestra Patria. La Argentina será grande cuando su tierra vuelva a producir, sus industrias a fabricar, sus artistas a crear y sus habitantes a sonreír."

Sin crisis cultural

Señor Director:

"Martes 15 del actual: una verdadera multitud colma las instalaciones del Centro Cultural Borges para asistir al virtual estreno de "Nobleza gaucha", con música ejecutada en vivo. Hacía 70 años que nadie podía verla por el estado en que se encontraba. La entrada era gratuita.

"Miércoles 16: entradas totalmente agotadas para presenciar "Hombre y superhombre" y "Decadencia" en el Teatro San Martín, esta vez no con entrada gratuita, pero con precio irrisorio para la época que estamos viviendo.

"Ninguno de los espectáculos que mencioné es precisamente digestivo. Esto no hace más que confirmar que la crisis nuestra puede ser económico-financiera pero no cultural, y que a este bendito pueblo que ante cualquier oportunidad que se le presente acorde con sus posibilidades materiales no vacila en cultivar su espíritu será muy difícil avasallarlo."

Denunciantes habituales

Señor Director:

"El afán de protagonismo de conocidos personajes que, encubiertos en su papel de indignados ciudadanos, ejercen su profesión de denunciantes habituales los lleva a excesos incalificables, utilizan a la Justicia como trampolín de su promoción personal.

"Recientemente se denunció la evasión de 26.600 millones de dólares.

"Se llega a esta fantástica suma desde el cálculo que serían 380 los camiones de caudales que transportaron 70 millones cada uno.

"¿Por qué 380 y no 760? ¿Por qué 70 millones y no 80? Total, si de fantasear se trata, háganlo más gordo.

"No resiste el menor análisis la exagerada cuenta.

"¿A quién, medianamente en sus cabales, se le puede ocurrir que semejantes cifras se transportarían graciosamente? La estupidez humana no tiene límites.

"A estos personajes mediáticos nada les importa, crean un clima de incertidumbre a la ciudadanía, le imponen un trabajo tan inútil como desgastante al Poder Judicial, un despliegue desmedido a las fuerzas policiales, y lo más grave es el costo económico y de imagen que tiene que sufrir la Argentina.

"Cuando se determine que no hay pruebas y que el caso queda abierto para futuras investigaciones, ya que los procedimientos así lo determinan, y pierda intensidad la publicidad lograda ya inventarán otra excusa para denunciar otro hecho tan resonante y que los recoloque en los medios.

"Como argentino, estoy harto de denuncias con términos potenciales, que no comprometen al denunciante y que sí hacen daño a la República.

"La Argentina no merece que se la siga degradando por estos aprovechados de sus instituciones.

"Los medios tienen que ignorarlos y los ciudadanos, despreciarlos.

"Lo hacen porque saben que no corren riesgos; si los corrieran, seguro que se callarían."

Buena atención

Señor Director:

"El motivo de estas líneas es para dejar constancia de mi gratitud por la atención brindada por el hospital Fernández, de Capital.

"En diciembre último me colocaron un marcapasos por problemas en el ventrículo izquierdo; por este motivo quiero dejar constancia de mi agradecimiento a todo el equipo de la doctora Tentori y el doctor Mazzeti, que con gran dedicación y profesionalismo realizaron la intervención, incluso las visitas posteriores.

"Esto también lo hago extensivo al director, doctor Salzberg, y los doctores De Rosa y Garré, así como al grupo de enfermeras que con tanta calidez y humanidad me atendieron durante la internación. Ojalá esto se repitiera en todos los hospitales y estamentos de nuestra hermosa sociedad argentina."

Instinto de muerte

Señor Director:

"En su interesante artículo, Ignacio Escribano se refiere al instinto de muerte en contraposición al de vida.

"Ese instinto atraviesa nuestra historia. Baste recordar en el siglo XIX las trágicas muertes de Dorrego, Quiroga y Urquiza, y en el XX los suicidios de Alem, De la Torre y Lugones.

"Todas esas llegadas a la rigidez de la muerte se deben a su vez a la rigidez de pensamiento, al dogmatismo que ha infectado la vida argentina y al maniqueísmo que provoca solamente visiones en blanco y negro. Cualquiera que trabaje con imágenes sabe que lo que se ve solamente se enriquece cuando aparecen los infinitos tonos de gris.

"Ese fundamentalismo olvida el compartir del que habla el titular de Caritas al citar a la Madre Teresa, que relata cómo en la India dos personas que nada tenían son capaces de dar parte de su ración de comida a sus semejantes, a quienes visualizan como hermanos. Entonces son singularidades que sacralizan la vida humana en la Tierra.

"Aunque los que saquearon el país pretendan ignorarlo, casualmente en la India hace 2500 años Buda proclamó que el error era la separatividad y enseñó la compasión hacia todos los seres vivos."

No son equivalentes

Señor Director:

""Ratificó Duhalde que se pesificarán todos los depósitos y las deudas", dice el título de tapa de LA NACION del 20 del actual, y más abajo sigue: El ministro de Economía, a su vez, dijo que hay que "desnudar la falacia de haber depositado pesos y creer que son dólares".

"En la página 5 refiere: "El Presidente admitió que no podrá cumplir con su promesa de devolver los ahorros y depósitos bancarios en la moneda en la que fueron pactados..."

"En la página 6 el ministro Remes Lenicov, entre otras cosas, afirma: "Acá hay que desnudar varias falacias a las que nos estamos acostumbrando; una, vivir de prestado, y la otra es haber depositado pesos y creer que son dólares o haberlos convertido en dólares en un asiento contable".

""Falacia: engaño, fraude o mentira con que se intenta dañar a otro. Hábito de emplear falsedades en daño ajeno". (Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española. XXI edición.)

"A todas luces surge que el lenguaje del ministro no se ajusta a la verdad, pero no le cargo intencionalidad dolosa, como refiere el diccionario, ni tampoco se la atribuyo a las promesas del presidente Duhalde, en quien deseo creer, y de quien quiero pensar que se encuentra en las antípodas de los exabruptos del otrora presidente Menem.

"El error (sorprendente en las altas esferas, a menos que...), según mi entender, surge al considerar homogéneos, parejos, equivalentes, a todos los ahorristas en dólares, y por lo tanto pasibles del mismo tratamiento. Los ahorristas que dolarizaron sus depósitos en pesos a último momento (haber depositado pesos y creer que son dólares o haberlos convertido en dólares en un asiento contable) y que en realidad deberían denominarse tenedores y no ahorristas (y que por tener sus depósitos en pesos venían cobrando tasas de interés más altas) constituyen un grupo, y otro muy distinto lo forman quienes tuvieron desde siempre sus ahorros en dólares, e incluso llevaron en su momento verdes billetes al banco para constituir un plazo fijo o abrir una caja de ahorro en esa moneda, buscando seguridad, a menores tasas por supuesto. Las constancias de años lo certificarían fehacientemente.

"Sin apelar a teorías conspirativas, se puede inferir que si se coloca a todos -ahorristas y tenedores- en la misma bolsa, unos con legítimo derecho y otros sin él, al tomarse una medida tan arbitraria como la mencionada en el título de tapa, habrá en su momento argumentos más sólidos y menos rebatibles para justificarla y aplicarla.

"Buscando seguridad, los primeros, que han ahorrado siempre en dólares, seguramente no se dejaron deslumbrar por las tasas más elevadas de los pesos, y es probable que no los abrume la urgencia de la devolución de esos ahorros. Pero ya que no pudieron soslayar el corralito, pretenden por lo menos evitar la arbitrariedad y la injusticia que significaría la pesificación de todos los depósitos por decreto, a un valor inferior al del mercado. Debería, entonces, instrumentarse el mecanismo que les permita pactar libremente con los bancos las formas y los tiempos para la devolución o reprogramación de sus ahorros en la moneda original. Sin interferencias de ninguna clase. Ejerciendo en plenitud su legítimo derecho, tan vapuleado, tan livianamente declamado y tan poco respetado."

Cartas abiertas

Señor Director:

"Por medio de las páginas de LA NACION, quiero expresar mi rechazo y mi asombro por las prácticas utilizadas en el servicio de Correo Argentino en Buenos Aires, en orden a abrir y violar el contenido de una carta certificada, enviada regularmente desde España, a través de nuestros servicios de Correos y Telégrafos con el contenido de unos medicamentos.

"La funcionaria actuante, que procedió de esta manera, en dependencias de las oficinas centrales de Correo Argentino en Buenos Aires, pretendió incluso cobrar al destinatario impuestos por el importe de estas mismas medicinas.

"Lo anterior constituye un duro golpe a las normas internacionales de correo, y abre una seria duda a muchos que desde aquí queremos hacer llegar a nuestros amigos y familiares en la Argentina algún tipo de colaboración, especialmente cuando se trata de medicamentos."

Hermosa sensación

Señor Director:

"Luego de haber sido víctima el 11 del actual de un robo mientras tomaba un café en el mejor hotel de Madrid, rodeado de toda la seguridad imaginable, donde me despojaron de todo el dinero y el pasaporte, y de haber perdido en consecuencia el vuelo de Span Air que me traía de regreso a Buenos Aires por las demoras en realizar la denuncia pertinente (lo cual demuestra una vez más que en todas partes se cuecen habas), fui derivado a un vuelo de Aerolíneas Argentinas, línea por la cual no viajaba desde hacía muchísimo tiempo por las lamentables causas que fueron de público conocimiento.

"Quiero expresar aquí el profundo placer que experimenté al poder hacerlo, gracias a la excelente atención recibida por todo el personal de a bordo, la comodidad de los asientos, la placidez del vuelo y la llegada en justo horario, pero por sobre todo por tener la hermosa sensación de estar otra vez "como en casa". Ojalá no nos vuelvan a quitar esa posibilidad."

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